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Crimen en Viamonte: perpetua a Ovando por el femicidio de su pareja

El jurado popular decidió, de manera unánime, que el imputado fue responsable del asesinato de Jéssica González en 2019. Además, ordenó que reciba tratamiento psiquiátrico. "Ahora descansa en paz", dijo el padre de la víctima

En la Cámara Segunda del Crimen, por jurado popular y de manera unánime, Raúl Ovando fue condenado a prisión perpetua por haber sido considerado autor responsable del femicidio de Jéssica González en 2019. El hecho ocurrió en General Viamonte, localidad próxima a Canals, y ayer la familia de la víctima quebró en llanto al sentir que se hizo justicia por la joven.

El relato de los hechos resultaría estremecedor para cualquiera. La descripción de la agresión sufrida por la mujer, madre de dos niños, es sumamente dura, y los testimonios de los testigos fueron impactantes. Sin embargo, resultaron claves para que el jurado tomara la decisión de condenar a Ovando la declaración del hijo de Jéssica, único testigo presencial del crimen, y las pruebas científicas que dieron cuenta de que la mujer había forcejeado con el imputado, no con su expareja como sostenía Ovando en su coartada.

En la siesta de ayer, la secretaria de la Cámara Segunda leyó ante los presentes la resolución que había tomado el jurado popular con los vocales del tribunal, que de manera unánime declararon al imputado autor de homicidio doblemente calificado: por el vínculo y por darse el hecho en un contexto de violencia de género. En tanto, solicitaron que el servicio penitenciario le brinde a Ovando tratamiento psicológico y psiquiátrico, por las características que tuvo el crimen. Esta pena es la que se había solicitado desde la Fiscalía, a cargo de Julio Rivero, al momento de los alegatos a primera hora del día.

“Tengo la certeza de que Ovando fue el autor del hecho y hay prueba directa que lo vincula con el crimen”, había indicado el fiscal de Cámara, que en su alegato fue muy crítico del modo en el que se tomó declaración al hijo de Jéssica en las etapas de instrucción y cómo faltó la contención a los padres de la víctima desde los hechos del 1° de junio de 2019 a la actualidad. “Ovando, al declarar, negó los hechos y dijo que el hijo de Jéssica no estaba en la casa, que se había ido a jugar a lo de una amiga”, recordó el fiscal, mientras que agregó: “La prueba derrumba todos los dichos del imputado, porque las vecinas declararon no estar en Viamonte aquel día, y el niño no se había ido a jugar a otro lado”.

En este sentido, Rivero consideró que no se había tomado declaración al pequeño de un modo correcto, sino que se habían vulnerado sus derechos. “No me gusta la declaración del niño por cómo se hizo, pero eso no significa que no sea valorado probatoriamente. Él le dijo lo que había pasado a su padre, a Viviana Cena (docente que vivía al lado y que lo asistió cuando el niño escapó de la casa), a la Policía, al juez de Paz y al fiscal”, señaló, en tanto que analizó que en ningún momento se brindaron las condiciones al niño para que declarara con apoyo psicológico: “No se lo cuidó”, dijo.

Del mismo modo, cuestionó que no se los haya acompañado a Edgar y Angélica, padres de Jéssica, durante todo el proceso, considerando que al inicio de la primera audiencia no sabían cómo se desarrollaba el juicio ni qué características tenía toda la causa.

En su alegato, Rivero hizo hincapié en la importancia de la Ley Micaela y rescató los avances sociales que llegaron al Poder Judicial al rever prácticas patriarcales, en tanto que insistió con que González fue claramente víctima de un femicidio.

“La prueba de ADN descarta a Sebastián Monje (expareja de González) como autor del hecho, que incluso al momento del crimen estaba en un bar, algo que fue corroborado por la dueña del local y la misma Policía, que lo vieron allí”, explicó Rivero, quien indicó que incluso el tipo de las lesiones que tenía Ovando cuando lo detuvieron eran algunas del forcejeo con Monje y la más peligrosa, una de arma blanca en el tórax, había sido una autolesión, considerando que en el cuchillo encontrado en la escena sólo había su información genética.

“Lo agradezco de corazón, nunca me imaginé sufrir tanto como aquí, pero se hizo justicia y mi hija ahora está en paz, es lo que quería escuchar”.

La asesora letrada Ivana Niessuta, abogada defensora de Ovando, planteó en su alegato cuáles eran los puntos que el imputado sostenía en su coartada, en tanto que ni él ni el hijo de Jéssica se encontraban en la vivienda cuando ocurrió el crimen. “No se puede probar dónde estaba el niño, le habían dado permiso para salir a jugar y creía que estaba en lo de sus vecinas”, precisó la abogada, que aseguró que Ovando no tenía razones para matarla, que no la celaba y que era dudoso el tratamiento que se hacía de las pruebas de ADN. No obstante, el jurado no creyó en la palabra del imputado y se convenció con las pruebas presentadas para su fallo. El día 5 de mayo se hará lectura de los fundamentos que condenaron a Raúl Ovando a prisión perpetua por femicidio.

“Jéssica descansa en paz”

“Me parece muy bien la condena, es lo que más queríamos, por fin se hizo realidad, se hizo justicia”, indicó Edgar González, padre de la víctima, tras conocerse el fallo, y señaló: “Por fin mi hija descansa en paz”. El vecino de General Viamonte fue testigo en el juicio, dado que estuvo entre las primeras personas que llegaron al lugar del crimen y, junto con Monje, redujo a Ovando. Ya en su testimonio se había quebrado emocionalmente por recordar el estado en el que encontró el cuerpo sin vida de su hija, sumado a todo lo que sufrió con su pérdida. Ayer, tras el fallo de la Cámara Segunda, sus lágrimas fueron de tranquilidad, tras dos años de esperar que se hiciera justicia.

“Lo agradezco de corazón, nunca me imaginé sufrir tanto como aquí, pero se hizo justicia y mi hija ahora está en paz, es lo que quería escuchar”, sostuvo González, y completó: “Sólo me queda la lucha por mis nietos, vamos a hacer lo imposible para que ellos estén bien”. Luego, un fuerte abrazo lo unió con su esposa Angélica y con su hija Ayelén, que presenciaron juntas el desenlace del juicio.

Luis Schlossberg. Redacción Puntal