La principal acusada es Gabriela Alcaraz, una mujer que mantenía una relación con la víctima y que, de acuerdo con la investigación judicial, utilizaba identidades falsas para relacionarse con distintas personas. Entre otras cosas, llegó a presentarse como jueza para generar confianza.
El caso se remonta a febrero de 2025, cuando Castro fue encontrado sin vida en su casa en circunstancias que, en un primer momento, generaron dudas entre los investigadores.
Con el avance de la causa, las pericias y distintos elementos probatorios permitieron reconstruir los movimientos previos al hecho y ubicar a la mujer como la principal sospechosa del homicidio.
Tras completarse la etapa de investigación, la causa fue elevada a juicio oral, instancia en la que se analizarán las pruebas reunidas para determinar la responsabilidad de la imputada en el crimen.
Ataques idénticos
Luego de una investigación, descubrieron que en 2019 la acusada viajó a Perú y se quedó en la casa de un abogado con el que estaba saliendo. Debido a que no podía volver a la Argentina por las restricciones impuestas por el COVID-19, se quedó allí durante algunos meses.
En 2020, ese mismo hombre fue su primera víctima. De acuerdo a lo que contó el letrado Alvarenga, le dio una droga para que se duerma y le incendió el departamento. Sin embargo, el hermano del hombre lo socorrió a tiempo y le salvó la vida. Ese año y medio que estuvo en ese país, “decía ser bioquímica y restauradora de obras de arte que vivía en España”, indicó Alvarenga. También fue cuando conoció por Facebook al hombre de Recoleta, que fue su segunda víctima.
Meses después, viajó a Buenos Aires y se encontró con este último hombre, de apellido Sainz Ginés. El 5 de noviembre de 2022, en un edificio de la calle Arroyo, en el barrio porteño de Recoleta, le incendió el departamento y en este caso le provocó la muerte.
Tanto en Perú, Buenos Aires y Córdoba, para Alvarenga “el móvil fue económico”. El patrón común de los tres casos es que siempre buscó a hombres que tenían un buen pasar económico.