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Solicitan prisión perpetua para dos de los acusados del crimen de Pancho Díaz

El planteo fue realizado por la fiscal Fernández López, al que se sumó el abogado querellante en el juicio con jurados populares que se realiza en la Cámara Segunda del Crimen

La fiscal María del Rosario Fernández López solicitó que se condene a Micaela Espinosa (25 años) y Darío Rubén Gigena (20) como autores del delito de homicidio calificado criminis causa por el crimen de Luis Eduardo “Pancho” Díaz, cometido el 11 de noviembre de 2021 en su casa de barrio San José de Calasanz.

El abogado querellante José Abrile se sumó a la solicitud de la fiscal en su alegato ante los jueces de la Cámara Segunda del Crimen de nuestra ciudad, donde también se está juzgando a Kevin Chalón.

El comerciante de 71 años fue asesinado en la casa donde también funcionaba su kiosco en calle Río Grande al 627, al frente de Opus Costanera y a metros de la Terminal de Ómnibus.

En tanto, Ivana Niesutta, abogada defensora de Gigena, pidió que se lo condene por homicidio en ocasión de robo, mientras que el letrado oficial Pablo Demaría, defensor de Espinosa, solicitó que se lo condene por robo simple.

La pareja acusada del homicidio de Díaz fue detenida el mismo día del asesinato cuando arribaba a la ciudad Córdoba en un colectivo de línea, cuando tenía intenciones de fugarse a otra provincia.

La sentencia de la Cámara Segunda del Crimen con jurados populares será el próximo 12 de septiembre.

En el caso de Chalón, la fiscal solicitó que se lo condene como partícipe secundario de robo calificado por el uso de arma, mientras que Abrile pidió que se lo condene como partícipe primario de robo calificado por el uso de arma de fuego.

En tanto, el defensor de Chalón pidió su absolución.

La muerte de Díaz se consumó en los primeros minutos del 10 de noviembre de 2021 cuando los jóvenes lo sorprendieron en su habitación con fines de robo.

El comerciante fue atacado con un cuchillo y luego recibió un fuerte golpe en la cabeza con una hierro de algo más de un metro con una terminación en “T”.

Tras el crimen, los acusados sustrajeron varios elementos de la vivienda (alhajas, utensilios, perfumes, ropa, entre otros), dinero en efectivo que estaba en la caja del kiosco que funcionaba en el mismo inmueble, bebidas alcohólicas y mercaderías varias del local.

Vecinos de Díaz alertaron a su hija que su padre no había abierto el local y se encontraba abierta una especie de ventiluz de la puerta de ingreso a la vivienda.

Los investigadores encontraron a Díaz sobre su cama, con el rostro cubierto con una toalla y varios cortes en su cuerpo.