Río Cuarto | crisis

Cómo se vivió en Río Cuarto la crisis del 2001, a 20 años del estallido social y económico

En la ciudad se dieron importantes movilizaciones, aunque el peor momento tuvo lugar en enero de 2002, con heridos, detenidos y destrozos. El Municipio declaró la emergencia y tuvo que contener a las familias que más sintieron el impacto de un tiempo desolador

En enero de 2002 se vivieron los momentos más dramáticos en la ciudad a raíz de la crisis del 2001. 

 

La crisis institucional, social y económica del 2001, que comenzó a estallar con la implementación del corralito bancario a comienzos de diciembre, se sintió con fuerza en Río Cuarto, al igual que en el resto del país. Sin embargo, el momento más dramático en la ciudad se vivió en enero de 2002, a partir de las movilizaciones y los escraches que terminaron con heridos, detenidos y destrozos.

Durante los días 19 y 20 de diciembre, en el final del gobierno de Fernando De la Rúa, la ciudad se vio amenazada por los intentos de saqueos. No obstante, no llegaron a concretarse.

Según las crónicas que Puntal publicó en aquellas jornadas, en busca de alimentos, vecinos de la costa del río intentaron ingresar en dos supermercados de Banda Norte (ubicados en Marcelo T. de Alvear). Ante la negativa de los responsables, se tiraron algunas piedras, por lo que la Policía disparó balas de goma al aire para dispersar a quienes se habían movilizado.

Frente al descontento generalizado, el intendente Alberto Cantero pedía que la gente con necesidades se acerque a los organismos estatales para solicitar ayuda.

El Municipio se vio obligado a reforzar las partidas sociales y la Policía tuvo que cancelar los francos de los efectivos para custodiar con mayor énfasis los establecimientos públicos y privados, a los fines de evitar inconvenientes.

En tanto, en el microcentro de la ciudad convergieron unos 500 vehículos con ciudadanos que desplegaron distintas consignas en contra del gobierno nacional. “Basta ladrones, el pueblo se muere y no se les mueve un pelo; políticos corruptos”, fueron algunas de las frases repetidas durante la protesta organizada por el Centro Comercial y la Sociedad Rural.

Específicamente durante el 20 de diciembre, día en el que se vivió la jornada con mayor violencia en la Capital Federal y que terminó con la renuncia de De la Rúa, en Río Cuarto no hubo incidentes. Sin embargo, algunos comerciantes empezaron a cerrar las puertas de sus negocios antes del horario habitual de clausura por temor a algún tipo de saqueo.

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La tapa de Puntal del 21 de diciembre de 2001 refleja la renuncia del entonces presidente FernandoDe la Rúa.

El panorama más desolador se daba en los barrios humildes de la ciudad. En la zona conocida como Santa Teodora, los vecinos se mostraban preocupados por la falta de alimentos.

“Durante tres días les estuve dando fideos con aceite a mis ocho chicos, qué me importa lo que pasa con De la Rúa. Tenemos hambre, queremos comida y trabajo”, dijo en su momento una de las mujeres consultadas por Puntal.

En ese marco, el Municipio anunció la entrega de 5 mil cajas con mercadería, con la colaboración de la Provincia y de algunos hipermercados.

El intendente Cantero encabezó una asamblea social de la que participaron distintos sectores dirigenciales.

A nivel general, se diagnosticó la necesidad de llegar a unos 30 mil carecientes, mientras se esperaba la llegada de planes de empleo desde la Nación.

Por esos días, la demanda social creció un 30% y el temor a la devaluación, que terminó de concretarse semanas después, causó fuertes remarcaciones en los precios de los productos y desabastecimiento.

La venta de viajes al exterior cayó significativamente y se le recomendaba a la población la compra, únicamente, de artículos de primera necesidad.

La delicada situación obligó al Municipio a declarar la emergencia económica y a bajar los costos un 20% por la disminución en la recaudación. Además, bajó el nivel de trabajo en algunas obras clave para la ciudad. El viejo Hospital Central empezó a tener problemas con los insumos y la mitad de las compras se hacía por medio de bonos.

La delicada situación obligó al Municipio a declarar la emergencia económica y a bajar los costos un 20% por la disminución en la recaudación. Además, bajó el nivel de trabajo en algunas obras clave para la ciudad.

El viejo Hospital Central empezó a tener problemas con los insumos y la mitad de las compras se hacían por medio de bonos.

Enero, casi trágico

A mediados de enero, la tensión social llegó a su nivel más elevado. Con nuevos cacerolazos, en sucesivos días, hubo insultos para la clase política y huevazos contra reparticiones públicas y viviendas de algunos referentes partidarios. El caso más emblemático fue el de Humberto Roggero, una figura central de la década menemista.

El 17 del primer mes del 2002 se registró el momento de mayor violencia. A partir de los incidentes suscitados, hubo 14 detenidos y 7 policías heridos en una marcha organizada por el Centro Comercial.

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Después de los ataques contra su domicilio, Humberto Roggero aseguraba que no lo iban a echar de RíoCuarto.

Una de las imágenes más fuertes se dio en el Concejo Deliberante. Los manifestantes causaron destrozos y pintadas. Por su parte, la fuerza provincial intervino con gases lacrimógenos y balas de goma.

Algunos concejales tuvieron que retirarse por la puerta secundaria de la sede legislativa de calle Sobremonte para evitar ser alcanzados por los vecinos que, con furia, reiteraron su descontento.

Para bajar el malestar, se avanzó con una reducción en las dietas de los funcionarios y de los concejales y tribunos.

Con el paso de los días, a pesar de las consecuencias de la crisis, la calma regresó a la ciudad.

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En diciembre de 2001 hubo varias movilizaciones. Una de las más importantes fue la convocada por el Centro Comercial y la Sociedad Rural de Río Cuarto. Los referentes lograron movilizar a unos 500 vehículos en inmediaciones de la plaza Roca. Los asistentes desplegaron múltiples consignas que reclamaban la salida de los miembros del gobierno nacional, que estaba en manos de la Alianza.