Río Cuarto | crisis

Por la crisis, la economía regional caerá hasta el doble de la nacional

En medio de la corrida cambiaria y la incertidumbre, tres economistas analizaron el momento actual y proyectaron escenarios para la región. Advierten que las dificultades serán mayores en la zona de Río Cuarto
 
La crisis cambiaria ya comenzó a tener su impacto en la economía real. Los precios de muchos bienes y servicios comenzaron a subir en la última semana y seguirán recorriendo ese camino en los próximos días. El de los combustibles fue un ejemplo apenas de lo que ocurre en muchos otros sectores.

Sin embargo, a nivel regional, no toda la Argentina sufrirá de la misma manera los avatares de la crisis que ya es económica y también política para el Gobierno.

Mientras el ministro Nicolás Dujovne, uno de los que seguirían en su puesto, prepara una batería de anuncios para la mañana de hoy, hay ya algunas primeras valoraciones de la profundidad del impacto. Para el caso de la zona de Río Cuarto existe una certeza: al ser una actividad económica procíclica, ante una caída nacional, los efectos locales serán más profundos todavía. Como cuando es tiempo de rebotes, en la región se suele percibir antes y más fuerte.

Esas fueron algunas de las conclusiones que dejó un debate organizado por el Consejo Económico y Social en el marco de la 84a Exposición de la Sociedad Rural de Río Cuarto el fin de semana, en el que participaron tres economistas de la Universidad Nacional: Alfredo Baronio, Gustavo Busso y Flavio Buchieri. Más allá de las diferencias en cuanto a diagnóstico, focos problemáticos y métodos para salir de la crisis, hubo muchas coincidencias entre los tres panelistas. Especialmente a la hora de advertir momentos de mucha dificultad para los próximos meses.

“Si la economía argentina cae un punto, por ejemplo, la región de Río Cuarto va a retroceder dos puntos por la conformación de su estructura económica”, explicó desde el escenario de la carpa del Consejo el economista y docente Alfredo Baronio.

En ese sentido, también las retenciones fueron eje del análisis, porque sería una de las medidas que anunciará hoy Dujovne, que no sólo se limitarían al campo, sino también a la industria y la minería. Eso sería revertir medidas tomadas por el Gobierno a comienzos de su gestión.

En diálogo con Puntal, Buchieri destacó que “la región va a ser afectada por las retenciones. Los precios de la soja se mantuvieron estables pero ahora con un dólar a 40, cuando en marzo estaba a 20, con lo cual creció un 100%. Está bien que hay insumos dolarizados. Pero en definitiva la rentabilidad se duplica. Y el Estado seguramente le querrá quitar una parte de eso. Va a rogar sí que haya una buena cosecha para sumarle volumen”, dijo el economista riocuartense.

El ajuste

Para Busso, el impacto en la zona ya se siente por “un ajuste recesivo muy fuerte, porque recibe menos obra pública, el cuentapropismo y  el empleo privado pierden ingreso real, se achica el mercado interno. Y a eso sumamos la imposibilidad de industrializar o agregar valor en la región porque las condiciones no son para invertir, son para especular. No se genera valor a través de la producción agropecuaria o de los sistemas agroproductivos que tenemos en la región, aprovechando el sector servicios y conocimiento intensivo en donde tenemos ventajas comparativas. El problema es que no tenemos una estructura productiva que demande mayor conocimiento para generar productividad y crecimiento económico para producir empleo genuino y de buena calidad. Creo que por lo menos vamos a tener un año más de recesión”, anticipó el docente de la UNRC en diálogo con este diario.

Al momento de apuntar sobre las causas de la crisis económica y la corrida cambiaria que volvió a revivir la semana pasada, Buchieri indicó que “la gente ya no le cree al Gobierno. En Argentina cuando el dólar se dispara la gente se asusta porque no sabe lo que está pasando. No sabe si es porque hay actores que especulan, porque hay una crisis, porque hay sequía. Y entonces se cubre por 80 años de historia en la que hizo eso para tratar de mantener lo poco o mucho que tenía”, indicó.

Y agregó: “Los traiders que compran y venden están para maximizar la ganancia y minimizar las pérdidas, con lo cual tienen que tomar una decisión ahora y la ansiedad los gobierna. Estos traiders que mueven un mercado cambiario muy chiquito como el argentino, hacen que con poca demanda el precio suba rápidamente”, explicó. Y continuó: “Cuando pasa esto hay un efecto de manada, como lo describió Guillermo Calvo, un economista que vive en Estados Unidos. Por lo cual los que no estamos informados nos plegamos a las decisiones de los otros como que son ciertas. Por ende, si corren, corremos. Y lo que pasó entonces es que el Gobierno sigue emperrado en no dar tranquilidad. Y para atrás hay una historia de fracasos por lo que la palabra se va devaluando y cada vez más se impone la ansiedad. Y ahora ya nadie le cree al Gobierno, que tiene que dar un golpe de timón. Lo que uno ve es que el Gobierno siguió sobre la misma estrategia de no ampliar la base política, seguir tomando decisiones en una mesa de 4 o 5, e imponerle un paquete a la sociedad que cada vez lo fue respaldando menos. Y hay muchos sectores defraudados”, remarcó Buchieri.

Por su parte, Busso indicó que la situación de la semana pasada fue la consecuencia de “un mal diseño de política económica que se basó en supuestos falsos, como la lluvia de inversiones extranjeras o que iba a trepar la confianza. Y los únicos fondos que llegaron fueron por deuda externa y sin capacidad de repago. Y se tomaron medidas que agudizaron la escasez de divisas. La escasez de divisas que hubo después de 2011, especialmente en 2014 y 2015, no sólo no se solucionó sino que empeoró y generó una máxima vulnerabilidad externa que se expresó en marzo de este año, cuando el sector financiero privado no nos prestó más dólares y por eso tuvimos que recurrir al prestamista de última instancia, al FMI. Tocamos el límite externo. El interno todavía no fue tocado y tiene que ver con el conflicto distributivo, pero de todos modos estamos en un momento complejo y el Gobierno sigue insistiendo en que el problema central es el déficit fiscal y en realidad el principal problema es la escasez de dólares”, aseveró Busso. 

Por su parte, Buchieri fue muy crítico sobre el momento económico y dijo que finalmente se parece al cierre del kirchnerismo pero con mayor problema de deuda: “Al final, vamos a terminar haciendo lo mismo que le criticábamos a Cristina pero con una economía peor que la del gobierno anterior porque vamos a llegar como en diciembre de 2015 pero con una deuda que aumentó en 150 mil millones de dólares”, cuestionó.

Faltan dólares

“Hay desconfianza. Los inversores no renuevan deuda y hay que salir a buscar por otro lado, y la gente que estaba en pesos prefiere ahora estar en dólares. Hay una demanda excesiva de dólares por un contexto de fuerte incertidumbre”, sintetizó Buchieri.

Frente a ese escenario, Gustavo Busso destacó que “el Gobierno lo soluciona accionando para que haya menos importaciones vía recesión, y desalentando la salida de turistas y como contrapartida se espera que lleguen más visitantes al país, pero con eso no alcanza. Las soluciones que propone son más ajustes y más recesión, con tasas de interés más altas. Pero seguimos sin solucionar el problema de fondo, que es la escasez de divisas. Estos modelos neoliberales de fuerte endeudamiento externo, revalorización financiera y no productiva, y fuga al exterior no funcionan, no funcionaron en Argentina y generan desastres sociales, que es lo que estamos viendo. 

Buchieri asegura que estamos casi como en diciembre de 2015 pero con mayor endeudamiento en dólares, ¿qué piensa?

Esta gestión no solucionó los problemas que heredó del anterior gobierno, sino que incluso diría que los profundizó en muchos casos. Y las cosas positivas que dejó el anterior gobierno las deterioró, como el bajo nivel de deuda externa.