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Emotivo reencuentro de feligreses en la primera Pascua presencial

Muchos fieles se acercaron ayer a las iglesias para celebrar la resurrección de Cristo, en un contexto que marcó el regreso al culto en persona. Uriona instó a no perder la esperanza

En la primera Pascua presencial, tras dos años de pandemia de Covid-19, el obispo diocesano, monseñor Adolfo Uriona, instó a los fieles a mantener la fe y la esperanza en los tiempos difíciles que se viven.

Muchos feligreses se acercaron ayer a las iglesias y capillas de la ciudad para celebrar la resurrección de Cristo, en un contexto que marcó el regreso al culto en persona, que tuvo momentos de fuerte emotividad por el reencuentro entre los creyentes.

En su mensaje pascual, monseñor Uriona dijo lo siguiente:

- “Queridos hermanos: los cristianos estamos celebrando, en este domingo, la Pascua del Señor, es decir el ‘paso’ que Jesús realizó, cumpliendo la voluntad del Padre, de la muerte a la vida”.

- “Cumplido su ministerio de anunciar el Reino de Dios a los hombres el Señor se entrega voluntariamente a la pasión y muerte en cruz para redimir a la humanidad del pecado y con su resurrección nos otorga una nueva vida”.

- “Ésta es la Buena Noticia: el Señor nos ha salvado y por tanto hay una esperanza”.

- “No es el mal, el pecado ni la muerte los que tienen la última palabra, aunque en estos momentos de la historia en que vivimos nos diera esa impresión. Para los que tenemos fe es la vida y el bien los que en definitiva triunfan”.

- “Por ello debemos anunciar a todos esta Buena Nueva: ¡Cristo ha resucitado!”.

- “Que el encuentro con el Cristo vivo dé un nuevo sentido a nuestra existencia superando la soledad, el miedo, la tristeza y la angustia”.

En la víspera se leyeron las siguientes lecturas:

- Lectura de los Hechos de los apóstoles (10, 34a.37-43): “Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén. Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, que comimos y bebimos con él, después de su resurrección”.

- Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Colosas (3, 1-4): “Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra. Porque ustedes están muertos y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces ustedes también aparecerán con él, llenos de gloria”.

Uriona:“Debemos anunciar que ¡Cristo ha resucitado!”.

- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Juan (20, 1-9): “Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía y entró en el sepulcro. Vio las vendas en el suelo y también el sudario que había cubierto su cabeza. Éste no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos”.

En las misas de ayer se pidió por la situación del país y la paz en Ucrania.

El Domingo de Pascua representó, para muchos fieles, el reencuentro en persona en las iglesias de la ciudad luego de la pandemia del coronavirus.

Hubo escenas de mucha emoción en los templos por el hecho de volver a reunirse presencialmente.

Marcelo Irastorza. Redacción Puntal