Río Cuarto

Cuatro años y medio de prisión a una pareja que vendía drogas

Pese a que se trata de condenas de cumplimiento efectivo, ninguno de los dos irá a la cárcel: la mujer continuará en prisión domiciliaria y su esposo seguirá libre hasta que la sentencia quede firme
Finalizó ayer en los Tribunales riocuartenses el juicio por venta de drogas que tenía a una pareja del sur de la ciudad sentada en el banquillo.

Tal como lo había pedido el fiscal de Cámara Julio Rivero, la Justicia los condenó con una pena de prisión efectiva, pues ambos recibieron 4 años y medio por los delitos de venta de estupefacientes y tenencia ilegal de arma de fuego.

Sin embargo, ni uno ni otro irán a la cárcel, al menos en el corto plazo. Así lo dispuso el tribunal a cargo de la jueza Nora Sucaría.

En la lectura de la sentencia que se cumplió a las 13.30 de ayer en la Cámara Primera del Crimen quedó en claro que Eduardo Alberto Escudero podrá seguir en libertad hasta tanto el fallo quede firme; mientras que su pareja, Cintia Guadalupe Marietti, continuará con prisión domiciliaria, salvo que el Juzgado de Ejecución disponga lo contrario.

La causa que se inició hace más de un mes en la Justicia local tuvo inesperadas derivaciones porque uno de los abogados defensores con los que arrancó el juicio oral y público era nada menos que el delegado del Ministerio de Justicia de la Provincia, Darío Peralta.

Si bien la presencia de Peralta como defensor de una causa por narcomenudeo causó asombro en el Palacio de Justicia, nada impidió que el juicio continuara su curso y se tomaran los primeros testimonios.

Recién cuando PUNTAL dio a conocer la noticia, en Córdoba tomaron nota de la doble función que estaba cumpliendo el nexo del Ministerio de Justicia en Río Cuarto. 

La primera decisión que tomó la cartera a cargo de Luis Angulo fue desplazar momentáneamente de su cargo a Peralta y nombrar en su lugar a otra abogada, la responsable de Protección de los Derechos del Niño, de la Senaf, Rosa Bazán por un plazo de sesenta días.

Paralelamente se inició una investigación interna para analizar si el funcionario que tenía a cargo el control del Patronato del Liberado podía intervenir como defensor en una causa por narcomenudeo, sobre todo teniendo en cuenta que la esposa de la persona que Peralta defendía se encuentra bajo la tutela del Patronato, pues se le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria.

Más allá de que en un tenso diálogo con este diario Peralta sostuvo que su presencia como abogado defensor se limitaba a Escudero y no a su pareja, en Córdoba la intervención de la cara visible del Ministerio de Justicia, y nada menos que en una causa contra uno de los delitos que la Provincia se comprometió a combatir con todos sus recursos, causó sorpresa y fuerte malestar.

 

El desenlace



Mientras en el paño político se tomaban decisiones para amainar el frente de tormenta, en la causa judicial también se tomaron medidas, pues la persona acusada de montar un kiosco de drogas en una vivienda del sur de la ciudad dispuso cambiar de abogado defensor. En lugar de Darío Peralta, nombró a Fernando Arnaudo.

Así, tras un cuarto intermedio de unos pocos días para que el nuevo letrado se consustanciara con la acusación penal, el juicio entró en su etapa final.

En los alegatos que se pronunciaron el 12 de abril, el fiscal de Cámara Julio Rivero solicitó que Escudero fuera condenado a 4 años y 6 meses de prisión, en tanto que para la mujer pidió que se le apliquen 4 años de cárcel.

En su alegato Rivero no pidió la inmediata detención del hombre. Eso le abrió al acusado la posibilidad de continuar en libertad hasta tanto el fallo quede firme.

La chance se confirmó ayer, pues la secretaria de la Cámara informó que Escudero podrá continuar en libertad a cambio de una caución de 30 mil pesos que deberá hacer efectiva hasta el 21 de mayo como último plazo.

En el caso de su pareja, Marietti, la Cámara le permitirá cumplir la pena en su domicilio, aunque aclaró que esa determinación deberá ser corroborada por el Juzgado de Ejecución.



El delito



Tanto Escudero como Marietti llegaron a juicio acusados de haber participado de seis transas con cocaína entre los meses de agosto y noviembre de 2016, en la vivienda que la pareja tiene en el sector sur de Río Cuarto.

Si bien en sus alegatos los abogados defensores le pidieron al tribunal que declarara la inconstitucionalidad del mínimo de la escala penal para el comercio de estupefacientes, en el veredicto les rechazaron esa posibilidad.