Tranquera Abierta | cultivos |

"Nunca vi algo igual", el desesperante relato de un productor salteño ante una tormenta feroz

Canales colapsados y caminos que se convirtieron rápidamente en ríos. Todo en unos pocos minutos

Sergio Parra es productor tabacalero en el Valle de Lerma, próximo a la capital provincial, y un activo participante de las conversaciones sobre el sector en las redes sociales, especialmente en X.

Pocos días atrás, posteaba allí una imagen de la parcela de tabaco con las montañas de fondo que era una postal característica del campo en el norte del país. Pero aquella imagen cambió drásticamente el miércoles, cuando una feroz tormenta azotó a toda la región, con más de 140 milímetros de lluvia en menos de una hora, viento y, en algunos sectores, mangas de granizo.

“Es la peor tormenta que recuerde. Además de los 140 milímetros en 15 minutos y del viento y granizo, me arrastro la camioneta, no hay luz ni creo que vuelva en la brevedad. La camioneta Dios sabrá que tendrá, a los cultivos que no se llevó el granizo se los llevó el agua. Golpe duro de asimilar”, escribió el productor salteño en su cuenta de X.

El propio Parra volvía en su camioneta al campo, por camino de tierra junto a su esposa, y describe que en ese momento había una situación típica, “con unos 20 centímetros de agua corriendo”, relató a Tranquera Abierta. Pero de repente, todo cambió: “Vino una crecida y casi nos tapó la camioneta. El agua cubría el alambrado y la camioneta se detuvo y empezó a ser arrastrada”. Todo se convirtió en desesperación.

Desesperante

“El motor trago agua - continuó Parra-, se paró la camioneta y empezó a arrastrarla. Yo estaba con mi esposa adentro así que corrí en medio del agua a buscar un tractor a lo de un vecino y la logramossacar. Obvio el motor se rompió y no sé qué más por que no funciona más. Después dejé la camioneta y salí en medio del agua para llegar a casa, y en partes el agua me llegaba más arriba de la cintura. Pude cruzar y finalmente llegué, pero estaba todo inundado: las estufas -donde se seca el tabaco-, los galpones y todo. Por suerte no nos pasó nada a nosotros”, se consoló el productor salteño.

En gran parte del Valle de Lerma, los desagües y caminos colapsaron, por lo que la remediación deberá comenzar por allí para poder llegar luego al interior de los campos, donde las pérdidas fueron muy significativas.

“Los cultivos están todos complicados por qué tuvieron agua corriendo por dentro durante una hora y en partes con más de 50 centímetros. Sumado a eso en algunos lotes hubo algo de granizo y como si fuera poco se cortó la luz y y demoró más de 12 horas en volver, perjudicando las estufas”, remarcó Parra.

En su campo estaban las parcelas de tabaco y además recordó que “estaba barbechando para hacer la chia”, un cultivo que habitualmente ocupa parte de sus lotes.

Ahora espera que el agua baje y cotejar detalladamente los daños para intentar retomar su actividad en medio de un panorama que luce desolador.