En la continuidad del programa Cultura Solidaria que se transmite por el canal de YouTube de la Subsecretaría de Cultura y la web de diario Puntal (www.puntal.com.ar), hoy a las 19hs. se podrá disfrutar de la presentación de la destacada banda local Blowjob.
Integrada por Damián Acevedo (guitarra y voz), Martín Tamiozzo (bajo y voz), Pancho Garay (teclados) y Pablo Gabosi (batería), Blowjob es una banda de versiones de rock en inglés de diversas épocas caracterizada por una tendencia a medios tiempos y una interpretación en clave de power pop y con elementos de rock alternativo. Hablamos con Damián:
-Aunque sin público, volvieron a los escenarios. ¿Cuáles fueron las sensaciones vividas?
-Ante todo, de alegría y satisfacción por la vuelta a un escenario y la posibilidad de compartir con la gente lo que hacemos. Por supuesto que esa sensación se mezcla con las demás emociones parásitas no tan positivas que vienen de la mano de esta situación excepcional de la pandemia.
-¿Por qué decidieron participar de Cultura Solidaria?
-Justamente porque no podemos dejar de hacer esto que nos gusta y está bueno canalizarlo por esta iniciativa y de paso contribuir humildemente con la propuesta cultural global en un momento en que los espectáculos en vivo no se están dando.
-¿Presentaron el repertorio usual de la banda o se podrán escuchar nuevas versiones?
-Para esta presentación preparamos una lista un poco menor que la habitual, tocamos temas como “This is a Low” de Blur, “Dead Souls” de Joy Division y los habituales “Space Oddity” y “Ziggy Stardust” de David Bowie que se hicieron marca (no especialidad) de la casa.
-Son una banda de versiones del rock internacional pero alejada de los clásicos de siempre. Imagino la elección de ese repertorio surgió por los gustos de cada uno…
-Hay una base importante que está elegida por mí, incluso desde antes de esta encarnación de la banda (hubo otra en 2003), y si bien obviamente son de mi agrado no son necesariamente las que más me gustan, sino que responden a un criterio que yo no termino de definir bien, pero responde a la posibilidad de generar climas a partir de cierta melancolía y mid-tempos. Después llega la electricidad y hace lo suyo (y ahí se pudre todo –risas-). Cuando entró a tocar Martín, él propuso otros temas pero que sí pasan por el gusto común o al menos de la mayoría.
-¿Escuchan bandas nuevas? ¿cuáles?
-Soy más curioso con el pasado que con el presente, por lo que me falta tiempo. Un joven te podría decir lo contrario, que no tiene tiempo para escarbar el pasado, pero que no tenga tiempo no es real como en mi caso que estoy más cerca de aprender a tocar violín en los cielos. Los chicos de la banda tienen oídos más atentos, pero no sé qué escuchan de nuevo.
-¿Pudiste reinventarte en tiempos de pandemia?
-No demasiado porque la reinvención en mi caso viene de antes de la pandemia, aunque esos cambios me ayudaron a sobrellevar mejor lo poco que me afectó la obligación del aislamiento. Igual siempre bromeo con que me preparé toda una vida para esto porque desde siempre soy muy capaz de pasar largo tiempo sin salir de entre cuatro paredes.
-¿Cómo te llevás con el streaming, soles ver arte en ese formato?
-Algo he visto. Lo de la instantaneidad del streaming en vivo me ahuyenta un poco como todo lo que implique horarios, pero las repeticiones las curioseo, son parte de la gran oferta de registros que hay en la web y son bienvenidas.
-Como músico, ¿cómo imaginas el futuro pos pandemia?
-En general siempre me costó visualizar el futuro. Ahora además de difícil diría que quizás es perder el tiempo porque nada es certeza en momentos así, sin respuestas ni fundamentos. Sin miedo a pecar de pesimista no descarto que uno pueda a llegar a habituarse a lo que llaman la “nueva normalidad” justo para el momento en que otro suceso destruya todo ese armado. Por eso para mí es paso a paso. Siempre.
-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?
-Más allá de lo que yo crea, espero que la cultura ayude a paliar alguna necesidad nueva que surja de esta situación y en ese juego sin duda emergerá una nueva cultura, naturalmente.
-Hace poco publicaste en sus redes un volante de una de las primeras actuaciones de San Galo, allá por junio del ’90. ¿Cuáles son tus recuerdos de aquella banda y de aquellos primeros pasos en el rock?
-Siempre los mejores recuerdos. Todo fue como tenía que ser, y como es cuando uno tiene 20 años. Yo tenía 18 esa vez en realidad. El mundo entero era más inocente hace 30 años. Al mismo tiempo la felicidad es algo muy parecido a poder seguir tocando aún, compartir banda con un compañero de ese momento como el Pancho (Garay) y con alguien totalmente contemporáneo como Martín. Pablo que es de otra generación nos tolera y comparte nuestra alegría.
-Por último, el domingo Puntal cumple 40 años. Como artista ¿qué significa para vos el diario local?
-Como artista siempre encontré un aliado en Puntal. Con San Galo fuimos tapa de la sección Espectáculos en una entrevista un lluvioso domingo en el que llegamos tarde y en no muy buen estado. Tus coberturas de aquella época y aun las de ahora me han hecho sentir muy consentido y eso probablemente me ayude a engañarme pensando que lo mío es de artista. ¡Por 40 años más para todos!

