Con fe, cultura y tradición, la comunidad boliviana honró a la Virgen de Urkupiña
La celebración se realizó en el barrio Las Delicias, donde reside la colectividad, que conmemora dicha festividad desde hace 13 años. En la ciudad, hay 6 mil personas
Con fe, tradición y un fuerte sentido de comunidad, la colectividad boliviana de Río Cuarto volvió a rendir homenaje a la Virgen de Urkupiña.
La celebración se desarrolló ayer en barrio Las Delicias, uno de los sectores donde se concentra buena parte de la comunidad, y reunió a familias que mantienen viva una tradición que lleva 13 años en la ciudad.
La festividad es organizada por los llamados pasantes, una figura central dentro de esta tradición.
Este año fueron dos los encargados de asumir la responsabilidad de llevar adelante los festejos, acompañados por colaboradores, padrinos y vecinos que se sumaron para hacer posible la celebración.
Félix Gutiérrez, representante de la colectividad boliviana, explicó a Puntal que el rol del pasante implica hacerse cargo de la organización de la fiesta y, al finalizar el ciclo, dar paso a una nueva familia que pueda asumir esa responsabilidad el año siguiente.
La celebración también tuvo un fuerte componente folclórico. Tres fraternidades -Morenada, Tinku y Pujllay- participaron de los festejos y acompañaron a la Virgen en una caravana de danzas y música, uno de los momentos más esperados por la comunidad.
Los preparativos comenzaron en julio con novenas durante los fines de semana y ensayos de las distintas comparsas.
En paralelo, los integrantes fueron definiendo los trajes y uniformes que lucieron durante la celebración.
El cierre se hace en la Parroquia Jesús Resucitado, donde la imagen de la Virgen tiene su altar permanente.
La devoción a la Virgen de Urkupiña representa uno de los principales puntos de encuentro para los integrantes de la colectividad boliviana.
Según Gutiérrez, en Río Cuarto y la zona viven 6 mil personas de origen boliviano, distribuidas en distintos barrios de la ciudad y localidades cercanas como Las Higueras y el sector de Las Quintas.
Así, año tras año, la festividad no sólo mantiene una tradición religiosa, sino que también funciona como un espacio de encuentro, identidad y pertenencia para miles de familias bolivianas que construyeron su vida en Río Cuarto y la región.