Rostros y Rastros Dan Etenberg | Federico Brito | LIA Aerospace

Argentina hace punta en el lanzamiento de cohetes con energías limpias

LIA Aerospace es la empresa privada argentina pionera en lanzar un cohete con biodiesel y la primera latinoamericana en desarrollar tecnología de punta para poner satélites en órbita

Federico Brito y Dan Etenberg son los socios fundadores de LIA (Laboratorio de Investigaciones Aeroespaciales), en redes @LiaAerospace. “Antes de conocernos hicimos desarrollos en sistemas de propulsión, mi socio realizó muchos cohetes a combustible sólido, trabajó mucho con turbobombas y turbinas de aviones, fabricó un turborreactor modelo de un avión y yo desarrollé muchos cohetes a combustible líquido, mi fuerte es el know how de sistemas de propulsión a combustible líquido”, empieza contando Federico en exclusiva para Rostros y Rastros. Se conocieron en 2016 y luego de la primera reunión, al día siguiente ya estaban trabajando juntos y planificando sus proyectos.

“Sin nada empezamos a trabajar y fabricamos nuestro gran motor que se llama Godzilla. Además nos caracterizamos por fabricar nuestro propio propelente, es decir, que nos autoabastecemos”, remarca Federico y hace referencia a ser generadores de las substancias con las que impulsan sus cohetes. Una vez que ese primer proyecto resultó exitoso decidieron afrontar un nuevo desafío; “dar servicios de logística, lanzamientos y transporte al espacio de pequeños satélites, ese en nuestro gran objetivo”.

Vamos por parte. ¿Qué es un combustible sólido y uno líquido?

Hay unos seis tipos de sistemas de propulsión de cohetes: los nucleares, los ópticos (que son muy raros), están los híbridos y los más conocidos son los sistemas de propulsión a combustibles sólidos y líquidos. Los sólidos son un compuesto químico duro, elástico, a veces gomoso, que tiene muchas características y formas, imagínate como una barra dura maciza, como una goma dura que se inflama y se quema muy rápido; eso propulsa el cohete. Los líquidos están en estado líquidos y brindan muchas ventajas como por ejemplo, poder prender y apagar el motor, en los sólidos eso no se puede hacer, esto te permite desarrollar muchas cosas durante un vuelo. Cada sistema tiene sus ventajas y desventajas, con sus características particulares.

Cuando vemos el lanzamiento de un cohete, qué combustible estamos viendo aplicarse

Los lanzamientos de cohetes al espacio usan combustibles líquidos, hay muy pocos cohetes que ponen satélites en órbita con combustibles sólidos, a veces se hace un mix, un cohete grande a combustible líquido y busters (que son unos cohetes chiquitos que llevan alrededor) a combustible sólido. Pero generalmente son a combustible líquido, eso genera el Max Q que es la máxima presión aerodinámica que el cohete ejerce sobre la atmosfera, es el momento más crítico estructuralmente hablando, ahí se baja la potencia del motor del cohete para reducir ese impacto algo que con un combustible sólido no se puede hacer, entonces el combustible líquido para ir al espacio tiene muchas ventajas.

¿Qué es lo que lograron ahora?

Ahora lo que logramos es algo estratégico totalmente, primero porque nuestra intención es tener un cohete amigable con el medio ambiente. El peróxido de hidrógeno (que es el combustible que empleábamos desde el inicio) es una oxidante limpio, verde, no toxico, se puede manipular mucho mejor que el oxígeno líquido, tiene muchísimas ventajas, por eso decidimos elegirlo y producirlo.

Lo que logramos ahora es hacerlo con biodiesel que también tiene muchas ventajas y es producido a partir de aceite vegetal virgen o aceite vegetal reciclado usado de las cocinas de las casas o los restoranes.

En esos dos escenarios la ventaja es que no estamos usando hidrocarburos, al usar peróxido de hidrçogeno nuestro aporte es que la huella de carbono de nuestros cohetes es 60% menor al resto de los cohetes, y viendo la tendencia mundial de bajar la huella de carbono, eso nos va a dar ventajas ambientales y comerciales.

¿Cómo fue el lanzamiento?

Nosotros lanzamos el 23 de enero un cohete, el Zonda 1.0, con biocombustible producido en Argentina, en esta oportunidad este biodiesel no lo fabricamos nosotros. La idea es producir nuestro propio biodiesel si es que eso nos brindará ventajas comerciales, eso lo vamos a evaluar.

El vehículo de 3,8 metros de largo alcanzó la altura programada de 3 kms, sirvió para probar aviónica, combustible, rampa de lanzamiento y otros elementos.

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Tenemos planificadas cuatro etapas, acabamos de lograr la primera con este cohete pequeño, pero no así simple, es un cohete muy complejo y logramos validar todo el trabajo realizado.

La segunda etapa, como nosotros queremos dar servicio de puesta en órbita con cohetes reutilizables, arranca ahora con un cohete más grande que es el VTVL (en inglés, despegue vertical aterrizaje vertical), un cohete que despega solo, se traslada y aterriza por sí solo, y como es muy parecido a este que ya lanzamos estamos muy avanzados en esta segunda etapa.

¿Son los primeros?

Fuimos la primer empresa, o una de las primeras en el mundo, en usar solo biodiesel como combustible, muchas veces por cuestiones de propiedad intelectual y de seguridad industrial las empresas no dan a conocer información sobre qué combustible utilizan, por lo que sabemos hay algunos proyectos similares en el mundo pero de ensayos estáticos, no de vuelo, con biocombustibles pero no dicen cuál usan o mezclan diferentes como un kerosene refinado con un biodiesel, hasta ahora no encontramos ninguna empresa que haya usado solo biodiesel para sus sistemas de propulsión de cohetes de vuelo.

No todos están interesados en desarrollar combustibles un poquito menos eficientes en términos de empuje o performance pero medioambientalmente amigables.

En 30 años de desarrollo Argentina todavía no tiene un cohete lanzador de satélites que pueda poner satélites en el espacio. Conae apunta a poner satélites muchos más grandes y pesados, nosotros apuntamos a satélites pequeños, dando servicios de lanzamientos frecuentes, con cohetes reutilizables y medioambientalmente amigables, usando biodiesel y peróxido de hidrógeno. En ese conjunto de cosas somos los primeros, no solo en Argentina, sino en Latinoamérica. Y de los pocos en el mundo que inicia con esta cuestión de dar servicios de puesta en órbita cuidando al medio ambiente. Ojala lo estatal y lo privado puedan vincularse algún día para llevar adelante una planificación espacial en conjunto.

Por Fernanda Bireni