Malvinas, 44 años después: Daniel Chávez habló sobre el fin de la guerra y el valor de la memoria
El veterano riocuartense, Daniel Chavez, relató en Puntal AM su experiencia como combatiente y veterano de la Guerra de Malvinas
En el marco de un nuevo aniversario del 2 de abril, las instituciones educativas, museos y centros culturales de la ciudad multiplican sus charlas para mantener viva la memoria.
Uno de los protagonistas de estos encuentros es el veterano Daniel Chávez, quien en una entrevista con Puntal AM repasó las cicatrices de la guerra y la lucha posterior por el reconocimiento.
Uno de los recuerdos más persistentes y dolorosos para Chávez se sitúa en el final del conflicto. “Lo más penoso que recuerdo es el día que nos llevaron al Apostadero Naval. Allí arriaron nuestra bandera e izaron la inglesa”, relató conmovido.
En ese instante: “Me pregunté por qué mis compañeros murieron siendo tan jóvenes... yo tuve la suerte de volver, pero siempre me he preguntado eso”.
El retorno al continente no fue el que esperaban. Chávez recordó cómo, durante la dictadura, se intentó ocultar a quienes volvían de las islas. “A nosotros nos culparon de la derrota. Nos entraron al continente como si fuéramos la vergüenza”, explicó.
En su caso particular, el traslado se realizó en el buque Bahía Paraíso hasta un punto casi imperceptible en la geografía nacional: Punta Quilla, en Santa Cruz. “Es una cosa muy chiquitita que en algunos mapas figura y en otros no; todo muy escondido. De ahí nos subieron a un avión y luego a un colectivo cerrado, sin poder tener contacto con nadie”, rememoró sobre aquel intento de invisibilización.
Consultado sobre la relación con los distintos gobiernos, Chávez fue tajante: “Nosotros con todos los gobiernos hemos trabajado, discutido y a veces coincidido, pero creemos que a la sociedad es a quien le debemos todo”.
En Río Cuarto, el trabajo conjunto de los veteranos comenzó apenas terminó el conflicto en 1982, con el objetivo de lograr beneficios básicos en trabajo, salud y educación. Hoy, la prioridad absoluta es la salud debido a la edad de los excombatientes. “Estamos en una edad que lo necesitamos”, señaló, haciendo hincapié en que la contención fue el gran faltante en los primeros años.
“Hubo muchos suicidios en el 82 y 83 porque muchos no tuvieron la contención necesaria. En mi caso, mi familia fue el pilar fundamental, además del tratamiento médico y el poder hablarlo”, afirmó Chávez. Al respecto, destacó el rol de los centros de veteranos como espacios de terapia: “Nosotros fuimos nuestros propios psicólogos. Cuando nos empezamos a reunir, todos hablábamos el mismo idioma; era fumar tomar mate y largar algunas lágrimas, que nos costó... y escucharnos todos. ”.