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Diario del juicio: el fiscal Rivero quiere saber si la causa Dalmasso prescribió para el vocero

Formalizó el pedido después de que el nombre de Daniel Lacase sonara insistentemente en el juicio. Testigos creen que fue quien plantó el rumor que desvió la investigación

Martes 12 | Víctor Daniele y la danza de los rumores: “Yo también fui señalado como sospechoso”

Una de cal y otra de arena para Marcelo Macarrón en el desfile de testigos del martes último.

El abogado y constructor Víctor Hugo Daniele, uno de los asistentes al asado de Banda Norte que se hizo la noche del crimen de Nora Dalmasso, declaró en la misma sintonía que lo hizo el resto de sus amigos (Curchod, Magnasco y Bertea). Dijo que no fue casual el rumor que se instaló en la ciudad sobre el vínculo de la víctima con Rafael Magnasco y lo adjudicó al vocero del acusado, al abogado penalista Daniel Lacase.

Además, Daniele recordó que vivió en carne propia el señalamiento de la sociedad por el simple hecho de haber compartido un encuentro que alguien intencionadamente puso en la mira de la Justicia. “Yo también fui señalado como sospechoso”, dijo frente a los jueces.

No fue un testigo favorable a la defensa, como sí resultó Gustavo Gagna, uno de los asistentes al torneo de golf en el Cantegril Club de Punta del Este.

Gagna aclaró ser amigo de Macarrón desde la época en que su padre asistía con el traumatólogo al mismo grupo de Rotary Club. Reiteró lo que dijeron otros testigos, que no advirtió desencuentros entre el acusado y su esposa y, en relación con la participación del viudo en el torneo de golf, sostuvo que lo vio de buen ánimo y recalcó que para obtener el primer puesto es preciso jugar sin ninguna preocupación.

“Lo anímico influye muchísimo, uno tiene que estar bien, si estás preocupado no podés tener un buen rendimiento en el golf”, declaró.

Sobre la desacostumbrada presencia del vocero de Macarrón, el abogado laboralista Daniel Lacase, reconoció que era la primera vez que se sumaba a un encuentro de estas características, pero dijo que no lo sorprendió su decisión de sumarse al contingente porque Lacase solía ir con frecuencia a Uruguay.

El testigo dejó otro dato llamativo el martes: dijo que, estando en Punta del Este, recibió de manos de Lacase un sobre que contendría 10 mil dólares y cuyo destino desconocía.

Antes de Gagna, la que inició la ronda de testigos fue su esposa, Rosario Márquez. La mujer, que se mostró incómoda con la cita judicial, fue quien introdujo formalmente la versión que unía sentimentalmente a Rafael Magnasco y Nora Dalmasso. Le contó al fiscal que la había escuchado pocos días atrás, de boca de su amiga, y no se lo contaron a nadie más.

Miércoles 13 | La Fiscalía y la defensa coinciden en pedir los antecedentes penales de Daniel Lacase

Lo más trascendente del miércoles, y de la semana, fue el pedido de Julio Rivero para que el tribunal consulte a todas las fiscalías de la ciudad si existe alguna denuncia o imputación de un delito en contra de Daniel Lacase.

En su exposición, Rivero aclaró que lo hacía para tomar los recaudos necesarios a la hora de citar al vocero a declarar y salvaguardar así el derecho que tiene toda persona de no autoincriminarse.

En otros palabras, una cosa es interrogar a alguien como simple testigo y otra hacerlo a alguien que eventualmente puede recibir alguna imputación en su contra.

La defensa acompañó el pedido que servirá para saber si en el caso particular hay algún incidente procesal que interrumpa la prescripción de la causa Dalmasso.

Coincidió con las sospechas que testigos de una y otra parte expresaron en contra del abogado que los días posteriores al crimen de Nora se presentaba como el interlocutor entre el viudo y la prensa.

La semana pasada, el viudo habló por primera vez en contra de quien fuera su vocero. Dijo que en opinión de sus hijos, había sido la persona que le armó la coartada para ayudar al empresario Miguel Rohrer a desembarazarse de la Justicia.

La hora de los operarios

Los testigos citados para el miércoles fueron cuatro. Todos operarios que trabajaban en la casa de la Calle 5 número 627 de Villa Golf.

Sólo dos comparecieron porque uno de ellos, el pintor Rubén Julio Pérez murió, y el operario que ayudaba a colocar los pisos, Roberto Barzola, ahora trabaja en la zona rural, a 300 kilómetros de Río Cuarto.

Oscar Osvaldo Aguirre contó que junto con Gastón Zárate tenían a cargo la pintura de una de las habitaciones de la casa de los Macarrón, una pared exterior y una pérgola. Agregó que, cuando tomó noticia del trágico hallazgo, sintió temor de que la Justicia orientara las sospechas hacia los obreros. “Y así fue, terminó siendo Zárate el acusado”, comentó el testigo.

Después de la declaración del colocador de pisos de parqué, Walter González, se leyeron los testimonios de tres testigos que habían declarado durante la investigación y han fallecido. Se trata de Ramiro Ferreyra y Mariano Torres, dos de los integrantes del grupo de amigos relacionado con Alberto Bertea que se reunió a compartir un asado en Banda Norte; y Silvana Masoero.

Esta última testigo había dicho al fiscal Javier Di Santo que el día antes del crimen oyó el rumor que vinculaba a Nora con Magnasco, aunque aclaró que jamás creyó que eso fuera cierto.

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