Lo confirmaron ayer a Puntal los letrados Emilio Andruet y Daniel Fernández, quienes lo defendieron durante el proceso.
La defensa sostuvo que se trató de “un fallo no judicial”.
El 20 de mayo se darán a conocer los fundamentos y a partir de ahí definirán la estrategia a seguir.
“Al igual que los otros funcionarios judiciales (Javier Di Santo y Luis Pizarro), Miralles quedó afuera del Poder Judicial el mismo día del veredicto, por lo que tiene que tener algún modo de subsistencia dado que siendo fiscal no podía tener ningún otra actividad”, declaró Andruet.
Por su parte, Fernández expresó: “Este fallo que destituyó a los fiscales, separándolos del cargo, es un fallo no judicial. No fue dictado por ningún Tribunal de Justicia. Ahora hay que esperar a ver qué dice la Justicia, si se ha respetado el derecho, si se ha respetado la garantía constitucional, o se ha tomado una decisión arbitraria, política e inadmisible”.
Y finalmente agregó: “Es un fallo clasista. Hay que perseguir primero a los obreros y no a los del poder, no a los ricos y famosos. Y, segundo, es disciplinador de la Justicia. Tiene que hacer lo que el poder diga, porque si no se destituye”.