Hasta siempre Norma, a bailar en el tablao
Por Claudia Guerrero. Especial para Puntal
El martes 3 de agosto, una Ciudadana Ilustre de nuestra ciudad, partió de gira, como dicen los artistas. Norma Moriones de Carranza, "nuestra" Normi, nos dejó para seguramente reencontrarse con su querido Toto, al que tenía con ella, como decía, de lunes a lunes.
Hija de inmigrantes españoles, nacida en Rosario, llegó a esta ciudad y la adoptó como suya. Aquí, el amor, los hijos, la familia, la anclaron para llenar de vida y amor, de talento y de gracejo, esta tierra. Y dejó semilla artística también, con generaciones de aquellas quienes pasamos por su academia, o formamos parte del Ballet Iberia.
Formó parte de una generación en la que no estaba bien visto que una mujer subiera a un escenario, pero con su talento y frescura, se convirtió en la “Señora de la danza y de la copla”, que tanto le gustaba interpretar, como las castañuelas que ejecutaba con nivel de concertista. Por lo que cuando un director como por ejemplo del Coro Polifónico Delfino Quirici, la convocaba, solo con decirle qué iban a presentar, podía salir al escenario sin ensayar, ya que su oído era absoluto.
Y a nosotras, sus "chicas", alumnas, discípulas, nos estimuló, no sólo como pedagoga, sino como madre, potenciando lo mejor de nosotras.
Formó parte de la España Cañí, y trajo los sonidos de aquellos inmigrantes que vinieron a formar parte de esta tierra y la llenaron de amor, de hijos y de sueños.
Su don de gente y su espíritu inconmensurable, es nuestro más preciado legado.
Hasta siempre Norma, a bailar “en el tablao que montó Frascuelo", como dice la canción. Porque la música siempre te envolvió y la regalaste a manos llenas. Gracias.