Darío Gigena Parker: "No aumentó el consumo, pero se sumaron hábitos que nos preocupan"

Darío Gigena Parker, responsable de Córdoba en el área que trabaja contra las adicciones, se refirió a las jornadas que empiezan mañana y se extenderán hasta el 28 con actividades en toda la provincia, y se refirió a los desafíos que deberán encararse tras el Covid-19
El secretario Darío Gigena Parker comentó que esperan llegar a las 500 actividades en esta semana por la prevención.  

Desde mañana, y hasta el día 28, se realizará en Córdoba la Semana de Prevención del Consumo de Drogas, organizada por la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones de la Provincia y con el acompañamiento de numerosas instituciones que buscan sumarse a la lucha contra las drogas. En este marco, el responsable del área, Darío Gigena Parker, dialogó con Puntal sobre la iniciativa y cómo enfrenta la actualidad de la problemática, donde la pandemia ha dejado importantes marcas que serán difíciles de superar en relación a las sustancias y los hábitos de consumo.

“Esperamos llegar a nuestra meta de 500 actividades en toda la provincia, ya llevamos superadas las 360, que es el piso del año pasado, entendiendo que éste es un año particular como el 2020 por la pandemia. Este año nos propusimos ampliar la cobertura a la sociedad en general y sus instituciones, como las universidades que se han tomado, los colegios profesionales y las entidades estatales en todos sus niveles, y en el interior de la provincia con las RAAC, pero el mensaje que une responde al espíritu de la ley de la semana de prevención del consumo de drogas; está pensado en un rompecabezas como hilo conductor”, indicó el secretario, que luego agregó: “Aquí, cada pieza tiene representado el colectivo que tiene que poner su parte en base a su temática, más que la visibilidad del trabajo de la secretaría, que por supuesto uno tiene que brindar la accesibilidad a los tratamientos como algo esencial, de hecho el año pasado tuvimos en este mes el pico de consultas para nuevos tratamientos, no es algo casual”.

En este sentido, señaló que “queremos que sea tomado este trabajo como propio en cada institución, y este rompecabezas tiene espacios referidos a la comunicación y el periodismo, la educación, las organizaciones sociales y los merenderos en los barrios, la salud, el Estado a través del Legislativo y el Ejecutivo, el deporte, la cultura, todos tienen que hacer su parte, y por esto hemos estado tan movidos firmando convenios y sumando cámaras que se interesaran en las actividades”. Comentó, además, que entre otras de las acciones que se llevarán a cabo durante la semana, “desde el Ministerio de Obras Públicas se iluminarán todos los edificios de azul y las aguas de las fuentes que tuvieran la tecnología para hacerlo, como para darle visibilidad a la temática”, dijo.

- El desarrollo de la pandemia y algunas medidas, como el confinamiento, trajeron aparejada una serie de complicaciones en relación a los consumos, ¿qué han podido observar desde la secretaría en relación a la problemática?

- Hay situaciones que se han mantenido y otras han variado con las restricciones. Un dato clave que no se puede ignorar es que la merma en el movimiento de gente ha disminuido el consumo de alcohol en los jóvenes, más allá de que la gente diga que hay fiestas clandestinas, justamente son noticia por ser excepcionales, porque si hubiera todos los días no serían noticia. Es raro que un joven se tome un trago solo sin salir de su casa, es para otro grupo etario, los jóvenes tienen normalmente estos episodios de consumo excesivo de alcohol que generan el factor más preocupante, de poco tiempo en un contexto social que al no desarrollarse, hubo una incidencia positiva. No obstante, no cantamos victoria, y por eso estamos trabajando para ampliar las redes y proponerles a los equipos de salud de cada localidad que tengan programas de prevención pensando en el verano, en el fin de la pandemia, que es donde tenemos nuestra preocupación mayor.

“Un dato clave que no se puede ignorar es que la merma en el movimiento de gente ha disminuido el consumo de alcohol en los jóvenes; aunque la gente diga que hay fiestas clandestinas, justamente son noticia por ser excepcionales”, dijo Gigena Parker.

En este sentido, el funcionario provincial consideró que también habrá una ola de la huella sanitaria de la pandemia, “lo que nos dejará en una perspectiva de la salud, la última ola será la pospandemia, que en la experiencia de otros países que ya han tenido sus vacunaciones, se ven desbordes, excesos, lo que puede implicar el deseo de hacer todo lo que en este tiempo no se ha podido, un cóctel explosivo del estrés y angustia acumulada junto al impacto de la crisis socioeconómica que devastó a gran parte de un tejido social, y que ya hemos visto en el 2001 y 2002, trae consigo conductas saludables y resilientes, o las que no son saludables y llevan al consumo”, sostuvo Gigena Parker.

- Hace referencia a los jóvenes y el consumo de bebidas alcohólicas, ¿qué sucede con el abuso de otras sustancias? ¿Han recibido muchas consultas?

- Hemos tenido muchas consultas porque facilitamos el contacto a distancia, esta cuestión de que se los puede atender por teléfono o videollamada, por este contexto en el que se puede brindar el servicio virtual, estamos trabajando y atendiendo a muchos pacientes. En ese sentido es difícil determinar si hubo un aumento de la consulta o que se brinda una alternativa de continuidad. De todas formas, al disminuir la accesibilidad a la gente no le es fácil salir y disminuye la demanda pero no el problema. En general, la enorme mayoría de las personas que cursan con estos problemas no tienen ningún tipo de tratamiento ni de abordaje.

En Córdoba

Gigena Parker hace referencia a estudios que se han realizado en Córdoba en relación a los consumos y explica que los resultados indican que hubo un cambio en la agenda del consumo de alcohol; “contrariamente a lo que se espera, no hubo un aumento en el consumo total pero sí se incrementó los días en los que no se consumía: lunes, martes y miércoles, donde creo que se está gestando un factor de riesgo hacia futuro en este mal hábito; tener siempre alcohol en la heladera y tomar el lunes porque el martes tengo teletrabajo, por ejemplo, son barreras que se caen y hacen más fácil tomar sin tener consecuencias”, indicó.

Comentó que también se produce este cambio en los consumos de otras sustancias, aunque al intervenir en las rutas, las drogas ilegales no se pueden comercializar tan fácilmente, “necesitan de ruta y que la gente se mueva para su distribución, por lo que disminuyó en la cuarentena más estricta, ahora se normalizó en parte, pero sigue habiendo barreras”, explicó y consideró que esta disminución que se produjo durante la pandemia puede haber llevado a mucha gente a pedir ayuda para un tratamiento.

Un caso que ha cambiado es el del consumo de marihuana, que destaca el funcionario es de más fácil acceso que otras sustancias, y por lo tanto los cambios de consumo se produjeron por otros factores. “Se sabe que el consumo de marihuana ha ido en crecimiento, sobre todo en los jóvenes, aunque siga siendo una minoría, y estos grupos que consumían. Si la cuarentena los encontró viviendo en familia, considerando que algunos se tuvieron que volver a su casa o compartir más tiempo en el hogar con otros miembros de la familia, ese grupo vio una disminución significativa, con la familia como factor de protección”, señaló el especialista. Por otra parte, indica que aquellos a los que la cuarentena los encontró viviendo solos, han aumentado el consumo.