De la Sota prepara su vuelta para después del Mundial
El exgobernador reunió a sus dirigentes más cercanos y les trazó un panorama sobre el escenario nacional y el provincial. Adelantó que buscará crear una alternativa al macrismo para el año próximo
Será después del Mundial. Casi todo, al parecer, ocurrirá después del Mundial. Y entre los acontecimientos que hay que esperar para cuando se hayan apagado los ecos de Rusia 2018, uno tendrá que ver con la política cordobesa y con la vuelta de quien fue tres veces gobernador.
José Manuel de la Sota ya está preparando su retorno a la arena política. Porque está claro que no será un comerciante más de ropa sino que seguirá haciendo política, tal como ocurrió en las últimas décadas.
La semana pasada, el exmandatario reunió a su tropa más leal en Córdoba y les trazó un diagnóstico sobre la realidad política nacional, sobre el estado del gobierno provincial y planteó cuáles deberían ser las acciones a futuro.
De la Sota sigue teniendo una mirada crítica con respecto al gobierno nacional. Y señaló ante los suyos que el peronismo no puede acompañar de ahora en más ninguna de las medidas que pergeñe el gobierno de Mauricio Macri y que perjudiquen a los trabajadores. Indicó que el costo político que debió pagar el gobierno de Juan Schiaretti por apoyar la reforma previsional debe ser un capítulo para tomar nota.
Pero, además, delineó lo que, a su entender, debería ser la creación de una alternativa política a nivel nacional, que debería contener al peronismo, o a los sectores que puedan tener una proyección de crecimiento y no ofrezcan una imagen desgastada y vetusta de la política. Pero, además, De la Sota manifestó que debería generarse una alianza más abarcativa, que incluya más que nada a la izquierda y a sectores de la sociedad civil que estén preocupados por el modelo de Macri.
“Un sector que era aliado del peronismo hoy está con el gobierno nacional. Nosotros tenemos que armar algo distinto y que congregue”, manifestó un dirigente delasotista.
En el encuentro, el exgobernador señaló que no necesariamente él deberá encabezar el armado político, sino que primero debe generarse el frente con una mirada común sobre los problemas y recién después definir posicionamientos más personales.
De todos modos, es difícil imaginar que un dirigente con la trayectoria y las pretensiones de De la Sota no intente por lo menos ser el conductor de una opción de cara a 2019.
En referencia a Córdoba, al exmandatario no le agrada el seguidismo con respecto a Macri. Y sobre el supuesto pacto entre el oficialismo y el macrismo para que cada uno preserve su territorio, advirtió que, cuando sea el momento, el macrismo vendrá por la provincia y para quedarse con uno de los principales distritos del país. Por eso, les pidió a sus dirigentes más cercanos que no muestren fisuras hacia afuera con el schiarettismo y que asuman como propia la actual gestión.
José Manuel de la Sota ya está preparando su retorno a la arena política. Porque está claro que no será un comerciante más de ropa sino que seguirá haciendo política, tal como ocurrió en las últimas décadas.
La semana pasada, el exmandatario reunió a su tropa más leal en Córdoba y les trazó un diagnóstico sobre la realidad política nacional, sobre el estado del gobierno provincial y planteó cuáles deberían ser las acciones a futuro.
De la Sota sigue teniendo una mirada crítica con respecto al gobierno nacional. Y señaló ante los suyos que el peronismo no puede acompañar de ahora en más ninguna de las medidas que pergeñe el gobierno de Mauricio Macri y que perjudiquen a los trabajadores. Indicó que el costo político que debió pagar el gobierno de Juan Schiaretti por apoyar la reforma previsional debe ser un capítulo para tomar nota.
Pero, además, delineó lo que, a su entender, debería ser la creación de una alternativa política a nivel nacional, que debería contener al peronismo, o a los sectores que puedan tener una proyección de crecimiento y no ofrezcan una imagen desgastada y vetusta de la política. Pero, además, De la Sota manifestó que debería generarse una alianza más abarcativa, que incluya más que nada a la izquierda y a sectores de la sociedad civil que estén preocupados por el modelo de Macri.
“Un sector que era aliado del peronismo hoy está con el gobierno nacional. Nosotros tenemos que armar algo distinto y que congregue”, manifestó un dirigente delasotista.
En el encuentro, el exgobernador señaló que no necesariamente él deberá encabezar el armado político, sino que primero debe generarse el frente con una mirada común sobre los problemas y recién después definir posicionamientos más personales.
De todos modos, es difícil imaginar que un dirigente con la trayectoria y las pretensiones de De la Sota no intente por lo menos ser el conductor de una opción de cara a 2019.
En referencia a Córdoba, al exmandatario no le agrada el seguidismo con respecto a Macri. Y sobre el supuesto pacto entre el oficialismo y el macrismo para que cada uno preserve su territorio, advirtió que, cuando sea el momento, el macrismo vendrá por la provincia y para quedarse con uno de los principales distritos del país. Por eso, les pidió a sus dirigentes más cercanos que no muestren fisuras hacia afuera con el schiarettismo y que asuman como propia la actual gestión.