Opinión | De Loredo | juez | Macri

El fenómeno que nadie vio venir

Nadie va a admitirlo públicamente, pero en el gobierno provincial evaluaban anoche que la performance de Luis Juez entra en la categoría de “fenómeno electoral”, esas situaciones que ocurren de vez en cuando y que nadie pudo leer con anticipación. Horas antes de las primarias, hasta los más optimistas juecistas aventuraban un triunfo que, con todo el viento a favor, podía merodear los 8 puntos. La ventaja que obtuvo finalmente alcanzó la categoría de paliza:llegó a los 21,3 puntos.

Los dos grandes ganadores de anoche en Córdoba fueron Juez y Rodrigo de Loredo, el radical que encabezó la lista de diputados y que se convirtió en el dirigente más votado de la provincia.

Cuando se siente a negociar, Macri tendrá en su mochila una derrota en una interna en Córdoba;Larreta, una victoria en su territorio y otra en provincia de Buenos Aires.

Ambos son ahora los referentes centrales e indiscutidos de Juntos por el Cambio. Y su victoria dispara consecuencias en varias direcciones.

Primero, Juez ganó un mano a mano contra un peso pesado no sólo en Córdoba sino en el esquema legislativo de la oposición a nivel nacional:Negri es el jefe del interbloque actualmente en Diputados.

El resultado, pero sobre todo su magnitud, no sólo revalida a Juez sino que además podría implicar una complicación para el rol de Negri en el escenario nacional:¿podrá seguir siendo el jefe de un bloque que tendrá a figuras de Juntos que derrotaron, si los guarismos se repiten, al kirchnerismo en provincia de Buenos Aires?

La derrota también afecta directamente a Negri hacia el interior de la provincia. El diputado hilvanó una caída histórica ante Juan Schiaretti en 2019 y ahora un revés durísimo en una interna. Su pretensión siempre latente de pelear por la gobernación parece haber quedado herida de muerte.

Porque no sólo en Juntos por el Cambio los nombres empiezan a ser otros sino también dentro del propio radicalismo. De Loredo acaba de ganarle a Negri, a Ramón Mestre, a la conducción del partido y puede reclamar perfectamente para sí, y de seguro así lo hará porque es lo que surgió de las urnas, el título de dirigente que encarna la renovación del partido a nivel provincial.

Lo que ocurrió anoche es sólo la antesala de otro capítulo que, es de prever, reforzará aún más las figuras de Juez y De Loredo. La elección de noviembre, en la que se definirán finalmente las bancas, unificará los votos de Juntos por el Cambio y lo ubicará en la línea de los 50 puntos.

Juez no sólo les ganó en Senadores a todas las demás listas y, de paso, se sacó de encima a un rival de envergadura como Negriy De Loredo no solamente despachó a dirigentes que se habían juntado para derrotarlo sino que, fundamentalmente, entre los dos le propinaron a Mauricio Macri, una figura que venía manejándose en Córdoba como si fuera un territorio de su exclusiva propiedad, una derrota de consecuencias aún imprevisibles.

¿Cómo negociará el expresidente cuando se siente en la mesa nacional de Juntos?¿Con qué? Del otro lado estará Horacio Rodríguez Larreta, que arrasó con sus candidatos en Ciudad de Buenos Aires y que inesperadamente se alzó con el triunfo en provincia de Buenos Aires, la caída más dura que el Frente de Todos podía imaginar. Macri tendrá en su mochila el hecho de haber perdido una interna en su pretendida fortaleza inexpugnable.

La elección de Córdoba dejó como demostración un hecho que debería quedar casi como una sentencia: con un electorado no se puede hacer cualquier cosa,ni siquiera con uno supuestamente incondicional como era la provincia para Macri. El expresidente desembarcó, le levantó la mano a su candidato, Gustavo Santos, que a él le encanta pero que es extendidamente desconocido para los cordobeses, trató de traccionarlo hacia arriba y lo que logró fue el movimiento fue el contrario;Santos lo arrastró hacia abajo.

El candidato de Macri no sólo perdió contra De Loredo:además sacó 12 mil votos menos que Negri.

Es decir, políticamente la jugada de Macri fue un desastre sin atenuantes.

¿Podrá venir de acá a noviembre Macri y moverse abiertamente como si todavía fuera su terruño maravilloso, al que ansía venirse a vivir? Su rival interno, Rodríguez Larreta no tardó ni cinco minutos, no se dejó nublar por el triunfo en Buenos Aires, e inmediatamente envió a operadores suyos a tratar de capitalizar la victoria de Juez-De Loredo para sí.

En Hacemos por Córdoba admiten que Juez se convirtió en un fenómeno electoral pero remarcan que hay una distancia significativa entre captar votos en una legislativa y hacerlo en una ejecutiva. “La gente claramente lo votó ahora para ser un opositor nacional al kirchnerismo;hay que ver qué hace cuando tenga que votarlo para gobernador.Es muy distinto”, remarcan.

En algún momento, en el schiarettismo se ilusionaron con una victoria en las Paso pero la performance de Juez-De Loredo la desbarató. “De todos modos no es menor lo que logramos. Estuvimos a sólo cuatro puntos de un tipo que se convirtió en la estrella de la elección”, evaluaron. Y además enfatizaron que le sacaron 14 puntos de ventaja al Frente de Todos, que orilló el 11 por ciento de los votos.

El schiarettismo está convencido, por ahora, de que el libreto que desplegó para las Paso, que contempló ubicarse por fuera de la grieta y vender un modelo propio que podría ser exportable a la Nación, todavía seguirá siendo válido.

Aunque, por supuesto, prevén que deberán ir aplicando algunos ajustes. La elección de noviembre será diferente, conjeturan. Esperan que Juntos por el Cambio, envalentonado con lo que ocurrió ayer y con la perspectiva de un triunfo amplio en las legislativas, pretenda convertir la elección que se viene en una oportunidad para ya no sólo batallar contra el kirchnerismo sino contra el propio gobernador. “Van a tratar de desgastarnos y de atacarnos para preparar el terreno de cara al 2023”, manifestaban ayer en el búnker del schiaretrismo.

Ante esa previsión, creen que ya no podrán salirse enteramente del barro de la confrontación sino que se verán obligados a comenzar a aplicar una estrategia que sea, a la vez, de autodefensa y de ataque. Dentro de dos meses empieza a jugarse el 2023.

Marcos Jure. Redacción Puntal