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Deheza: invitan a más familias a sumarse al control nocturno de Papás Autoconvocados

Desde hace años, el grupo de padres y madres se organiza para acompañar a los jóvenes en la salida del boliche y garantizar un regreso seguro. Con el respaldo de la Policía y la Municipalidad, ofrecen contención y asistencia

Los Papás Autoconvocados de General Deheza se movilizan desde hace años durante las madrugadas de los fines de semana para acompañar a los jóvenes en su regreso a casa. Esta labor, que ha perdurado a lo largo del tiempo, consiste en brindar contención y asistencia en las inmediaciones de la terminal de ómnibus y del boliche local. La iniciativa busca reforzar la seguridad de los adolescentes y evitar situaciones de riesgo. Ahora, el grupo hace un llamado a más familias para sumarse a la causa y garantizar que esta tarea se mantenga y se refuerce.

La agrupación está compuesta por madres y padres que, en lugar de irse a descansar, deciden salir a las calles de la población para cuidar de los chicos que salen de los boliches. “Cuantos más papás se sumen, más se podrán ir rotando y tendrán que asistir menos cada uno, y todos podremos aportar un poco para cuidar a nuestros hijos”, comenta Claudia Díaz, secretaria de Protección Ciudadana de la Municipalidad de General Deheza. El objetivo es que los voluntarios puedan turnarse y, de este modo, que la carga de trabajo no recaiga siempre en los mismos.

A la vez, la funcionaria destaca la importancia de esta colaboración comunitaria: “Es clave para prevenir peleas y garantizar que los chicos lleguen bien a sus casas. Los papás autoconvocados están en la parte de contención, les reparten café, agua y golosinas a los jóvenes, lo que hace que se sientan acompañados y seguros”. Los interesados en sumarse a esta labor pueden contactar al grupo a través del WhatsApp de la Municipalidad: 3584824296.

Tarea preventiva

La presencia de los padres en las calles ha demostrado ser un factor fundamental para evitar conflictos y brindar apoyo a los jóvenes que lo necesiten. En cada jornada, los padres se sitúan en puntos estratégicos para ofrecer un espacio de contención y asistencia. “Hay muchos chicos que se acercan si les falta ayuda para conseguir un remís o cuando hay alguien que busca problemas. Les decimos que se queden con nosotros hasta que lleguen sus padres”, detalla un padre autoconvocado.

Además, los adolescentes valoran la cercanía de los padres durante la madrugada. “Nos favorece mucho. Ellos nos dan café, nos calman y nos ayudan a volver a casa”, comenta un joven que frecuenta la zona de los controles. La tarea de estos papás, junto con el acompañamiento de la Policía y el personal de Seguridad Ciudadana, ha contribuido a que las noches sean más seguras y a evitar situaciones de violencia a la salida de los eventos nocturnos.

Compromiso con la comunidad

El grupo Papás Autoconvocados tiene una larga trayectoria en General Deheza. Su origen se remonta a 1997, cuando Raúl Malatini, un periodista local, impulsó la creación de un grupo de padres y madres preocupados por los accidentes de tránsito que involucraban a jóvenes de la localidad. La iniciativa surgió con la intención de prevenir tragedias, realizando controles de alcoholemia para evitar que conductores alcoholizados pusieran en riesgo la vida de los chicos.

El apoyo del entonces intendente Roberto Urquía permitió que la primera jornada de prevención se realizara el 14 de marzo de ese año, con la colaboración de la Policía y los bomberos voluntarios. A lo largo de 17 años, los padres autoconvocados se hicieron conocidos en toda la región, inspirando iniciativas similares en otras localidades de Argentina.

Sin embargo, en 2014, el grupo debió suspender sus actividades debido a la implementación de una ley provincial que prohibía la presencia de civiles en las rutas. Fue recién en 2019 cuando el intendente Franco Morra retomó la idea ante un aumento de la violencia en la salida de eventos nocturnos, aprobando una ordenanza que permitió que el grupo volviera a trabajar en la contención de jóvenes en la ciudad. Desde entonces, los padres ofrecen café, entablan diálogos y realizan tareas de concientización, con el mismo espíritu de compromiso que los caracterizó desde sus inicios.