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Del Campillo tiene a sus primeras gasistas graduadas: una de ellas se recibió junto a su hijo

Adriana y Silvia finalizaron la capacitación que les permitirá trabajar de lo que les apasiona. Pese a los retrasos que generó la pandemia, ambas se sobrepusieron y lograron obtener su título

Adriana y Silvia se recibieron de gasistas junto a otros once compañeros.

 

Adriana y Silvia se recibieron de gasistas junto a otros once compañeros.

 

La localidad de Del Campillo tiene 13 nuevos gasistas que se recibieron en el último ciclo lectivo. Entre ellos, hay dos mujeres, Adriana y Silvia, quienes finalizaron la capacitación que arrancó en 2019 pero por la pandemia se demoró. Pese a los atrasos, las estudiantes se sobrepusieron y pudieron cumplir la meta de obtener su título en un oficio que les apasiona. El Municipio ya comenzó a hacer las gestiones para que los graduados y graduadas puedan obtener pronto sus matrículas.

En los dos casos, las vecinas querían aprender para poder encabezar los trabajos en sus propios hogares, pero también en ellas se anidaba la idea de encontrar una salida laboral en una profesión que hoy ya rompe con los estereotipos de género. Más allá de este último curso, las dos ya habían incursionado en diferentes áreas de la construcción, con otras formaciones que ya tienen en su haber.

Adriana Soria ya se dedicaba a realizar tareas de electricidad y albañilería y todo lo relacionado al rubro que comparte con su marido desde hace muchos años. La pasión por la actividad también llegó a su hijo, con quien obtuvo el título de gasista en el final del 2022.

“Siempre me gustó todo lo que fuera trabajo de electricidad, gas y albañilería. Cuando se dictó un curso en el Ceder de Del Campillo en el año 97 se dieron gas y electricidad. Mi esposo hizo el de gas y yo el de electricidad, como se daban en el mismo horario no lo pude hacer al del gas, me había quedado como materia pendiente. Y ahora se dio la oportunidad y lo hice”, contó en diálogo con Puntal.

La campillense manifestó que siempre sintió atracción por el rubro y buscaba desarrollarlo con independencia, por lo que se animó a comenzar a formarse. “Me gusta mucho aprender y capacitarme en diferentes cosas, por ejemplo, electricidad. Hice el curso para hacer trabajos en mi casa, yo no quería depender de nadie. Y después terminé trabajando de esto, haciendo instalaciones sin tener pensado dedicarme a esto”, admitió.

Al mismo tiempo, relató que desde chica fue aprendiendo de la actividad porque en su casa “éramos todas mujeres y en la vida de pueblo uno aprende a hacer de todo para salir del paso”.

Adriana destacó que, si bien ya tenía conocimientos previos que fue sumando con la experiencia de trabajo junto a su marido y a su hijo, la última capacitación le permitió “ir adquiriendo nuevos conocimientos e ir incorporando cosas nuevas. Siempre uno aprende algo nuevo en cada curso”.

“Este año que pasó ha sido un año con muchas cosas lindas, porque mi hijo egresó del secundario y nosotros egresamos de gasistas, así que han sido muchos logros para la familia”, sostuvo.

Si bien la obtención del título de gasista tuvo retrasos por causa de las restricciones por la emergencia sanitaria, Adriana dijo que todo el grupo se fue alentando para no claudicar y poder cumplir el objetivo.

“Nos dábamos aliento unos a otros para seguir y poder terminar el curso. Había agotamiento y cansancio porque teníamos clases de noche, pero gracias a que nos fuimos dando fuerzas pudimos recibirnos”, afirmó. “Nos dábamos aliento unos a otros para seguir y poder terminar el curso. Había agotamiento y cansancio porque teníamos clases de noche, pero gracias a que nos fuimos dando fuerzas pudimos recibirnos”, afirmó.

Por su parte, Silvia Montero, la otra egresada, narró que la afición por el oficio nació por su padre, ya que durante la construcción de su casa, ella participó en todo lo que pudo y así pudo aprender muchos conceptos de construcción. “Siempre era la que estaba ahí viendo todo, preguntándole a mi papá y ayudando. Todo lo que fuera cañerías, plomería y todo esto siempre me gustó. Me animé al curso porque justo con mi marido queríamos comenzar a hacer nuestra casa. Pensé: ‘Me gustaría hacerlo yo’. Anteriormente ya habíamos hecho el curso de Obras Sanitarias que nos habilitó para todo lo que fuera el tema de agua y cloacas. Y ahora quise aprovechar a hacer el de gasista”, puntualizó.

Para la vecina, la experiencia de la capacitación fue muy positiva y, según recalcó, nunca sintió diferencia con sus compañeros por cuestiones de género, ya que el grupo integró a ella y a Adriana completamente. Asimismo, expresó su deseo de que otras mujeres se lancen a aprender el oficio. “Para nosotras es muy importante haber llegado a esta instancia y el día de mañana tener una matrícula. Esperamos que sea un puntapié para otras mujeres que piensen: ‘Si pudieron ellas, yo también puedo’. Esto también es una forma de salir un poco más de la casa para muchas y hacer algo que disfrutamos y que nos gusta. Sería hermoso poder inspirar a otras que lo hagan. Además trabajar con hombres es muy interesante porque tanto ellos aprenden de nosotras y nosotras aprendemos de ellos”, expresó.

Indicó que si bien su formación le sirve para poder realizar tareas en su vivienda, como fue su meta inicial, ahora sueña con tener su propio emprendimiento como gasista. “Mi idea es seguir avanzando y aprendiendo, por supuesto si se puede quiero trabajar de esto. En la zona ya se comenzó con la red de gas, por lo que es importante para nosotros que se nos dé la posibilidad de una fuente laboral”.

Finalmente, la mujer agradeció a profesor Martín Bongiovanni “por todas las herramientas, datos y conocimiento que nos dio en este año”, y a la intendenta Ana Zanotto, ya que por su iniciativa todos los graduados pudieron realizar la práctica con la instalación de la red de gas en la guardería municipal.

“Las chicas se animaron y le han puesto mucha perseverancia”

La mandataria de Del Campillo destacó el esfuerzo de las dos graduadas durante la formación que depende del Ceder (Centro de Desarrollo Regional) de la localidad de Villa Valeria. “El curso empezó en 2019 pero durante 2020 y 2021 se suspendió por la pandemia, y el año pasado ya se retomó. Estuvieron 4 años luchando para conseguir el título y hoy ya es una realidad. También en el medio se dio que en la población pudimos ampliar la red de gas, así que ellas no solo tienen esta herramienta de capacitación, sino que con seguridad van a poder tener trabajo porque aún faltan las conexiones domiciliarias de la segunda etapa de la red que son unos 6 mil metros”, expresó la mandataria.

En este sentido, manifestó que el propio profesor a cargo le expresó “que ellas tienen una dedicación muy especial en cada tarea, son muy detallistas y eso le impregnaba siempre a la clase otro ritmo”.

“Son dos mujeres que tienen hijos, que tienen familia, que deben trabajar en sus casas y afuera, y además capacitarse de noche. Han hecho un gran esfuerzo y poder entregar esos títulos para nosotros representó una fiesta”, sostuvo.

Cabe señalar que la formación tiene aval de la Universidad Nacional de Córdoba, del Ministerio de Educación de la Provincia y del Ministerio de Hábitat y Economía Familiar de Córdoba. Y según anticipó Zanotto, ya se iniciaron los trámites con Ecogas y Enargas para que los graduados tengan la matrícula.