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Denunciaron el segundo robo en diez días en una ferretería

Un delincuente destruyó un vidrio para cometer el ilícito en Paunero al 200. En el sector oeste de la ciudad una familia sufrió la sustracción de herramientas de carpintería.

El dueño de una ferretería del macrocentro de la ciudad denunció ayer el segundo robo en diez días. En ambos casos los delincuentes se detuvieron en moto frente al local, rompieron un vidrio y se llevaron lo que tenían al alcance de la mano.

La modalidad no es nueva. En los últimos dos años ya fueron registrados otros hechos similares en comercios céntricos, los cuales quedaron filmados por cámaras de seguridad que permitieron observar el accionar de los ladrones.

En el caso de la madrugada del lunes, en Paunero al 200, las imágenes muestran a un hombre en moto que arrojó una piedra contra uno de los vidrios del negocio. En pocos segundos alcanzó a llevarse una de las herramientas que estaban exhibidas en el lugar.

El local cuenta con medidas de seguridad, desde rejas hasta sistema de alarma; sin embargo, eso no es impedimento para que los maleantes ejecuten sus planes.

Segundo caso

El de ayer fue el segundo caso de robo en la ferretería situada en Paunero, a metros de Cabrera.

Antes, el 16 de julio, había denunciado otro hecho de las mismas características, en el que rompieron uno de los vidrios y robaron herramientas costosas.

Según explicó el damnificado a Puntal, en uno de los episodios un policía escuchó el estallido de los cristales, llegó hasta el negocio pero los delincuentes escaparon sin ser atrapados.

Robo y solidaridad

Otro hecho delictivo ocurrido en los últimos días despertó un costado solidario en los vecinos. En ese caso resultó damnificada una familia que había montado una carpintería en su casa.

El domingo a la madrugada los delincuentes ingresaron en un galpón de Río Pilcomayo al 600 y robaron las herramientas que utilizaban en el lugar.

Sonia Pérez reveló que la carpintería es una salida laboral que encontraron tras haberse quedado sin trabajo con su marido, como consecuencia de la pandemia.

“Con esto nos quedamos con trabajos a la mitad”, explicó la mujer en diálogo con Puntal.

“Nosotros cobramos una seña para poder comprar insumos y realizar las tareas encargadas, pero con esto nos quedamos sin poder avanzar”, relató la damnificada.

No obstante, agradeció la reacción de amigos y vecinos que de inmediato se pusieron a disposición para retomar la actividad.

“Un grupo de amigos organizó una venta de pollos asados para el fin de semana para darnos una mano”, destacó.

También señaló que un carpintero les cedió algunas herramientas para poder culminar los trabajos en marcha.

Hasta el momento no hubo detenidos por estos hechos delictivos, que vienen siendo motivo de reclamo en distintos barrios.