El frío, que llegó como anuncio del invierno pronto a comenzar, y las sonrisas que desató la inesperada nevada de esta semana tienen consigo realidades que duelen, que demuestran las desigualdades e injusticias que se incrementaron con la pandemia del Covid-19.
Desde centros comunitarios que trabajan en los sectores más vulnerables aseguran que la demanda por ayuda para combatir al frío cada vez es mayor y que no alcanzan los recursos para calefaccionar las viviendas ante las bajas temperaturas que se están viviendo en Río Cuarto.
Ya se ha comunicado en Puntal el desarrollo de campaña por la donación de ropa y mantas, que se suman a las cada vez más frecuentes que solicitan alimentos, con una crisis económica que se repite a diario. Ahora, si bien no se han encarado colectas, desde varios centros aseguran que piden colaboración a sus voluntarios frecuentes para poder asistir a las familias con leña, garrafas y mantas para tolerar el frío.
“La gente está pasando mucho frío, nos vienen a pedir ayuda todos los días, nos pasó que esta semana falleció una vecina mayor que tenía problemas de salud, dormía en un colchón en el piso y no soportó las temperaturas”, lamentó Analía Ramón, del merendero Rayito de Sol, quien señaló que el pedido se ha incrementado en las últimas semanas, al igual que la preocupación por la falta de respuestas.
“Debido a la gran demanda que hay desde todos los comedores, decidimos no hacer campaña”.
“El Estado no se hace cargo, ya no sabemos qué hacer, porque recibimos constantemente llamados y mensajes con audios pidiendo ayuda, ya no sabemos qué sacar para darles”, comentó la referente barrial del noreste de barrio Alberdi, sobre el pasaje Mestre, que aseguró que han intentado comunicarse en varias oportunidades con el 0-800 de la Municipalidad, pero no han recibido respuestas a las demandas.
“A algunos les han dicho que no les pueden dar apoyo, porque ya reciben asignación de la Nación, como si este no fuera un momento en el que necesitan una ayuda”, dijo, y se refirió a un caso en particular en el que una vecina que no tiene baño en su casa se desmayó del frío y tuvo que se ser trasladada a la guardia médica.
Situaciones similares viven en el sector de Cola de Pato, donde en el comedor Ilusiones aseguran que la demanda se ha incrementado notablemente en las últimas semanas por el frío, “no estamos haciendo campaña, pero resolvimos algunos casos puntuales con ayuda de la gente que siempre colabora”, indicó Lorena Toledo, y aseguró:“Debido a la gran demanda que hay desde todos los comedores decidimos no hacer campaña y manejarnos de manera interna”.
El merendero, en el sector de la costa del río, en la margen sur, trabaja con familias a las que les impacta duramente el frío:“La situación es muy cruel, el frío se siente más en el sector de las costas”, aseguró Toledo.

