Señalan que la demanda interna sigue siendo el punto débil del modelo de Milei
Un informe de la consultora Apliconomy destaca el frente externo del modelo económico pero advierte que el consumo no se recupera. También plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del superávit sin nuevos ajustes
El sector externo es el punto más alto del modelo económico de Javier Milei. En agosto dejó el trigésimo tercer superávit comercial consecutivo y generó un significativo excedente. Sin embargo, a la vez, la demanda interna, la capacidad de consumo que existe dentro del país, continúa siendo el punto débil, el factor que no despega y que ya está teniendo efectos a nivel de expectativa electoral.
Las conclusiones forman parte del último informe que dio a conocer la consultora Apliconomy, que todos los meses realiza un estudio sobre las principales variables de la economía nacional.
“La demanda interna continúa siendo el punto más débil del escenario macroeconómico. El PBI desestacionalizado cayó el 0,6 por ciento en el segundo trimestre; el Estimador Mensual de Actividad Económica de julio retrocedió el 2,9 por ciento frente a junio y el 1,4 por ciento interanual; el desempleo alcanzó el 7,9 por ciento en el segundo trimestre. Industria y construcción rebotaron mensualmente en agosto pero siguieron por debajo de un año atrás”, dice el informe.
Otro de los aspectos sobre el que el gobierno nacional sostiene su modelo económico pero también su discurso político es que el superávit fiscal es un atributo irrenunciable. Apliconomy, como ya han señalado otras consultoras y también economistas, pone el foco sobre la posibilidad de sostener el nivel de superávit que ostenta el gobierno sin tener que recurrir a nuevos ajustes del gasto.
“El frente fiscal conserva superávit. La discusión relevante pasa por su calidad y sostenibilidad. En agosto, los intereses absorbieron cerca de 68 por ciento del resultado primario. En septiembre, la recaudación creció 38,3 por ciento nominal interanual, con Ganancias y derechos de exportación mucho más dinámicos que el IVA (+26,12 por ciento interanual) y los derechos de importación y otros (+2,2 por ciento interanual). La continuidad del ancla fiscal reduce el riesgo macroeconómico, aunque la debilidad de la actividad limita el margen para sostener ingresos sin nuevas correcciones del gasto”, señala el informe.
Es decir, la actividad económica que sigue sin mostrar indicios de recuperación impacta en los niveles de recaudación; por lo tanto, un interrogante que plantea la consultora es si el gobierno no tendrá que recurrir a más recortes de gastos que, como un círculo vicioso, termina profundizando el efecto negativo sobre el nivel de actividad.
“El Relevamiento de Expectativas de Mercado de septiembre recortó el crecimiento esperado de 2026 a 1,5% y proyectó una contracción desestacionalizada de 1,0% en el tercer trimestre, seguida por una recuperación de 1,8% en el cuarto. Esta revisión vuelve más prudente el escenario de ventas y recaudación. A la vez, el riesgo país cerró septiembre en 607 puntos básicos y continuó volátil en los primeros días de octubre”, dice el informe en cuanto a las acotadas posibilidades de una recuperación fuerte en lo que queda del año.