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"¿Es necesario suspender las prácticas deportivas?"

El docente e investigador Marcelo Ducart analizó el impacto social de la prohibición de la actividad física en el marco de la cuarentena

La cuarentena como medida para evitar la propagación del Covid-19 ha impactado diferentes espacios de la sociedad, entre ellos el mundo del deporte.

El docente e investigador Marcelo Ducart, especialista en Antropología y Filosofía del Deporte, analiza la interrupción de la actividad deportiva en el marco de la pandemia actual. Y se pregunta: “¿Necesariamente deberían estar prohibidas totalmente las prácticas y actividades corporales-deportivas-recreativas al aire libre?”

Sostiene que “la enfermedad y la salud no se reducen solamente a su evidencia orgánica. Los historiadores nos muestran que las creencias, las emociones, la memoria colectiva, los sentimientos, las vivencias y experiencias corporales, los hábitos de vida, el miedo al futuro, entre otros tantos y tantos aspectos de la vida cotidiana, conforman la dimensión social de la salud. Lo afectivo y lo cognitivo están entrelazados con lo biológico, hasta tal punto que cada conducta motriz o pensamiento son estrechamente interdependientes entre sí”.

En este sentido, considera que la salud de la población “no tiene que ver, entonces, solamente con la medicina y las prescripciones médicas, que por supuesto son muy importantes y más en estas situaciones complejas, sino también con la familia, el entorno, el trabajo, las diferentes instituciones sociales y las necesidades corporales y deportivas”.

Pone como ejemplo lo ocurrido en países como Bélgica, Francia, Australia, algunos países nórdicos, entre otros, donde “no solamente la actividad física al aire libre está autorizada con ciertas restricciones, sino además recomendada”.

El docente basa sus opiniones en declaraciones de especialistas, y entre otras cita al epidemiólogo Marc van Ranst, de la universidad de Lovaina, mientras explica: “Virológicamente, el riesgo de estas actividades es mínimo si se toman las medidas de seguridad pertinentes y se evitan los contactos físicos entre muchas personas”.

Explica que algunos países se han cuidado sobre todo de no prohibir las prácticas físico-recreativas al aire libre, “ya que su prohibición supone para los especialistas del tema que el remedio podría ser peor que la enfermedad”.

Aislamiento social

El docente sostiene, además: “No estoy de acuerdo con el slogan que se publicita en los medios de comunicación sobre el denominado ‘aislamiento social’. Creo que el concepto de ‘distanciamiento físico transitorio’, sería más adecuado en tales circunstancias”.

Indica: “Un aislamiento que se prolonga demasiado se podría trasladar rápidamente al exilio emocional y afectivo. El miedo al contagio se transforma rápidamente en pánico irracional”.

Explica que una sociedad que apuesta al miedo como estrategia de consumo y control social “apela al mismo tiempo, aún con la mejor intención de ciertos funcionarios, a una forma de condena humana silenciosa, en particular de los sectores sociales más excluidos y desprotegidos”. Y agrega: “Seguramente que esta pandemia viral cesará en algunos meses, pero el miedo al contagio y al contacto social permanecerá agazapado y latente esperando revancha. Vivir asustados siempre hace más mal que bien”.

Finalmente, el investigador opina que no se debería separar al deporte de lo que es la salud y la economía: “Todas las dimensiones humanas están fuertemente interconectadas”, expresa.  “Tampoco debemos permitir que esta pandemia se convierta en un instrumento para borrar, minimizar, ocultar o poner entre paréntesis otros problemas sociales y políticos que ya veníamos arrastrando como sociedad”.

“Creo que la posible reanudación de las prácticas deportivas o recreativas, aún en modo selectivo y con sus debidos cuidados de profilaxis, podría ayudar a resistir ciertas tendencias ideológicas que pretenden eliminar el espacio social vital, democrático y esencial de nuestras vidas, como es la calle, los parques, en definitiva, el libre uso ciudadano de los espacios públicos”, concluyó en su reflexión el especialista en Antropología y Filosofía del Deporte.

Esta semana se ha conocido el pedido por parte de los clubes de Río Cuarte de un acompañamiento económico tanto de las familias que son socias como del Estado en relación a los servicios. Del mismo modo, trascendió el impacto que ha generado el aislamiento obligatorio en organizaciones sociales que encuentran en el deporte una herramienta de contención para personas en situación de vulnerabilidad.

Por lo tanto, este escenario que propone evaluar Ducart no es tan distante ni ajeno a nuestra ciudad.

El especialista trabaja sobre el desarrollo de las organizaciones deportivas de Río Cuarto como ciudad intermedia del interior del país. A partir de mediciones iniciales del Observatorio sobre Deporte y Sociedad del Departamento de Educación Física de la UNRC, se está estudiando el impacto que producen las actividades deportivas en términos no sólo en términos de la salud de las personas, sino también en el desarrollo económico y de movilización de recursos humanos, materiales, entre otros.

“Sorprende a más de uno la participación deportiva en la economía real de la ciudad”, asegura y agrega: “Dicho esto, creo que el deporte también es importante aun en estos rubros”.

Ducart reflexiona sobre las medidas tomadas a nivel mundial, aunque no niega la realidad del virus o el dolor que ha causado con tantas muertes. Tampoco desconoce “las consecuencias nefastas que está teniendo ya para ciertos sectores de la sociedad, más allá de la salud y la economía mundial. Todo ello necesita una urgente revisión y solución científica y un trabajo articulado entre toda la sociedad”.

Por lo tanto, insiste en el cuestionamiento de “¿qué va a pasar con los cientos de clubes, organizaciones deportivas que tienen un trabajo social importantísimo en barrios y sectores comprometidos, cuando no puedan hacer frente a sus obligaciones económicas? ¿Qué va a ser de los miles de emprendedores autónomos que trabajan como profesores, instructores, en gimnasios particulares y otros, cumpliendo una función social y de prevención de la salud de la población mediante la actividad física programada?”.