En una nueva audiencia de la causa contra los magistrados cordobeses que se desempeñaron durante la dictadura, Dora Caffieri, esposa del riocuartense Raúl Bauducco, complicó la situación de los imputados, en especial la del exdefensor oficial Ricardo Haro. Según sostuvo la testigo, el imputado le indicó, al momento de los hechos, no denunciar las torturas que había sufrido para que fuera tomada su declaración.
La causa que tiene como acusados al exsecretario del Juzgado Federal N °1 de Córdoba, Carlos Otero Álvarez; al exdefensor oficial, Ricardo Haro; al exjuez federal N° 2, Miguel Ángel Puga, y al exfiscal federal Antonio Sebastián Cornejo, avanza con un desarrollo ininterrumpido y se incorporó nueva prueba a partir del testimonio de los testigos. Se trata de un juicio que, tal como señalan la querella y los miembros de la Fiscalía, se constituye como una de las que más prueba documental poseen entre las causas por delitos de lesa humanidad.
Dora Caffieri, quien fuera esposa de Raúl Bauducco, fue convocada como testigo por parte de la defensa de Ricardo Haro, quien se desempeñó como defensor oficial de ella y del riocuartense durante su detención en la década de los ‘70. La convocaron para corroborar si Haro había pedido o no su sobreseimiento durante la dictadura, algo a lo que ella asintió a través de su testimonio por videoconferencia desde Europa.
Sin embargo, al momento de las preguntas de la querella, la testigo declaró sobre las indicaciones que Haro le habría dado sobre cómo declarar en sus causas, hace 40 años. Allí señaló que el exabogado defensor le recomendó no mencionar los apremios ilegales y las torturas, porque esa sería la mejor manera de conseguir el sobreseimiento.
Fue la única reunión que la testigo tuvo con Haro, y en las actas que constan como prueba del juicio se encuentra la declaración que efectuó Caffieri, donde finalmente denunció las torturas que sufrió. No obstante, no consta en ningún lado que Haro hubiese promovido acciones ante la denuncia. A los dos meses de estos hechos, el defensor oficial fue ascendido a camarista.
Dora Caffieri indicó en su testimonio de la última audiencia que no es su deseo un resarcimiento económico, simplemente su objetivo es que se pida perdón por lo que se les hizo a ella y a su marido. Sostuvo, del mismo modo, que a Bauducco el planteo que se le hizo desde la defensa oficial había sido el mismo.
Sobre la muerte del riocuartense, Caffieri indicó que el asesinato en el penal de San Martín se produjo en julio y recién le informaron a ella de manera oficial en septiembre, casi tres meses después de los hechos. Le dieron la versión de que la muerte se produjo luego de que Bauducco intentara arrebatarle un arma a un policía, hechos de los que ella descreyó sabiendo que se encontraba en un penal y destacando que él no era “un subersivo”.
Se estima que los alegatos de la causa se darán entre el 11 y el 14 de septiembre, dado que quedan pocos testigos por declarar, y en su mayoría se trata de personas que ya han declarado en instancias previas del juicio.
Más de 100 hechos
En la causa se investiga a los imputados por 119 hechos, en los que hubo 75 víctimas. El tribunal, en tanto, estará integrado por los jueces Fabián Falcucci (presidente), y como subrogantes José Camilo Quiroga Uriburu (de La Rioja) y Jorge Gallino (de Concepción del Uruguay).
Aquí se juzga por primera vez en Córdoba la complicidad de los funcionarios de la Justicia federal con el terrorismo de Estado, porque no investigaron los delitos contra los presos políticos que se encontraban en el UP1 de San Martín y que habían sido torturados en el D2.
Además, la causa cuenta con pruebas sobre la autorización de los traslados de los detenidos en los que fueron asesinados, hechos que fueron juzgados en la causa Videla y por el que fueron condenados los principales represores de la provincia en 2010: Jorge Videla, Luciano Menéndez, Miguel Ángel Gómez, entre otros.
Dora Caffieri, quien fuera esposa de Raúl Bauducco, fue convocada como testigo por parte de la defensa de Ricardo Haro, quien se desempeñó como defensor oficial de ella y del riocuartense durante su detención en la década de los ‘70. La convocaron para corroborar si Haro había pedido o no su sobreseimiento durante la dictadura, algo a lo que ella asintió a través de su testimonio por videoconferencia desde Europa.
Sin embargo, al momento de las preguntas de la querella, la testigo declaró sobre las indicaciones que Haro le habría dado sobre cómo declarar en sus causas, hace 40 años. Allí señaló que el exabogado defensor le recomendó no mencionar los apremios ilegales y las torturas, porque esa sería la mejor manera de conseguir el sobreseimiento.
Fue la única reunión que la testigo tuvo con Haro, y en las actas que constan como prueba del juicio se encuentra la declaración que efectuó Caffieri, donde finalmente denunció las torturas que sufrió. No obstante, no consta en ningún lado que Haro hubiese promovido acciones ante la denuncia. A los dos meses de estos hechos, el defensor oficial fue ascendido a camarista.
Dora Caffieri indicó en su testimonio de la última audiencia que no es su deseo un resarcimiento económico, simplemente su objetivo es que se pida perdón por lo que se les hizo a ella y a su marido. Sostuvo, del mismo modo, que a Bauducco el planteo que se le hizo desde la defensa oficial había sido el mismo.
Sobre la muerte del riocuartense, Caffieri indicó que el asesinato en el penal de San Martín se produjo en julio y recién le informaron a ella de manera oficial en septiembre, casi tres meses después de los hechos. Le dieron la versión de que la muerte se produjo luego de que Bauducco intentara arrebatarle un arma a un policía, hechos de los que ella descreyó sabiendo que se encontraba en un penal y destacando que él no era “un subersivo”.
Se estima que los alegatos de la causa se darán entre el 11 y el 14 de septiembre, dado que quedan pocos testigos por declarar, y en su mayoría se trata de personas que ya han declarado en instancias previas del juicio.
Más de 100 hechos
En la causa se investiga a los imputados por 119 hechos, en los que hubo 75 víctimas. El tribunal, en tanto, estará integrado por los jueces Fabián Falcucci (presidente), y como subrogantes José Camilo Quiroga Uriburu (de La Rioja) y Jorge Gallino (de Concepción del Uruguay).
Aquí se juzga por primera vez en Córdoba la complicidad de los funcionarios de la Justicia federal con el terrorismo de Estado, porque no investigaron los delitos contra los presos políticos que se encontraban en el UP1 de San Martín y que habían sido torturados en el D2.
Además, la causa cuenta con pruebas sobre la autorización de los traslados de los detenidos en los que fueron asesinados, hechos que fueron juzgados en la causa Videla y por el que fueron condenados los principales represores de la provincia en 2010: Jorge Videla, Luciano Menéndez, Miguel Ángel Gómez, entre otros.

