Derrumbe de trigo: Córdoba tendrá una cosecha 75% menor a la de 2021
El Gobierno tiene ya otra preocupación adicional a las múltiples que le ofrece la agenda económica en el corto y mediano plazo. Y proviene del clima, porque la cosecha de trigo estimada será mucho menor a la del año pasado, pero con números que empiezan a ser catastróficos.
En la provincia de Córdoba, que viene de un ciclo 2021 de 4 millones de toneladas, pasará ahora a sumar apenas 1 millón de toneladas, lo que implica un derrumbe del 75% de producción.
Esa cifra que se terminará de definir en diciembre será la menor en 12 años, de acuerdo al informe elaborado por la entidad.
Como se sabe, el trigo es “el puente de divisas” que ofrece el cierre de cada año para llegar hasta la próxima campaña gruesa con dólares en la economía. Pero con estos cálculos que se vienen confirmando desde distintas entidades bursátiles del país, el ingreso de divisas será más que exiguo.
Sin embargo, y aunque eso ya sería suficiente preocupación para el Gobierno, hay un adicional: la escasa cosecha empieza a poner tensión en el abastecimiento. Esto tiene que ver con la necesidad de contar con 6,5 millones de toneladas que demanda el mercado interno, al tiempo que ya hay contratos celebrados de exportaciones por 10 millones de toneladas. Esa simple suma da una necesidad de 16,5 millones de toneladas. La Argentina produciría 15 millones de acuerdo a lo expuesto por la Bolsa de Cereales porteña y la Bolsa de Comercio de Rosario al cierre de la semana pasada. El registro de la Bolsa cordobesa no viene más que a confirmar aquel pésimo dato.
A nivel nacional hay una estimación de cosecha de 15 millones de toneladas, 35% menos que en 2021.
El Gobierno deberá entondes elegir qué prioriza, más allá de que la respuesta parece una obviedad: se quedará con la necesidad del mercado interno y deberá obligar a incumplir contratos externos.
La Bolsa de Cereales de Córdoba detalló además que “con un rinde promedio provincial estimado en 17,4 quintales por hectárea, el volumen de producción rondaría en 1 millón de toneladas, siendo un 75% menor que la campaña anterior y 63% menor al promedio de los últimos 15 años”.
Si bien la superficie sembrada ya fue menor y anticipaba un recorte en el volumen de cosecha, el desplome fue mucho peor por el impacto de la fuerte sequía y las heladas tardías. Se implantó un 28% menos de hectáreas este año, también en parte por los pronósticos que anticipaban esasez de lluvias por la consolidación de un nuevo período de Niña. El escenario en la provincia fue peor que el imaginado.
Gonzalo DalBianco. Redacción Puntal