Río Cuarto
“Desde los cómics pudimos hacer llegar nuestra historia a los colegios”
Guido “Kid” Salinas es el dibujante chileno responsable de proyectos como “Guardianes del Sur”, donde rescata a referentes de la cultura mapuche, y algunos de sus personajes han sido tomados como íconos en manifestaciones.
Guido "Kid" Salinas ha ganado numerosos premios en Chile por la calidad de su trabajo como historietista. Junto a su compañero Sebastián Castro son responsables de “Guardianes del Sur”, un proyecto que recupera a históricos personajes mapuches como superhéroes. Además, ha sido un activo manifestante en el proceso de reclamos del país trasandino en los últimos años, y algunos de sus personajes se convirtieron en íconos de las protestas.
En diálogo con Puntal, Salinas analiza su trabajo, la actualidad del cómic en América Latina y los procesos en Chile: “Que yo conozca, nadie tiene el futuro asegurado, o millones de pesos como para decir que no es parte de la sociedad que está viviendo este cambio cultural y emocional, revolucionario, de demandas, de decir basta a todas las injusticias que se viven en Chile”, sostuvo.
- ¿Cómo empezó a dibujar?
- Mi pasión por el dibujo parte desde los 3 años, según lo que me cuenta mi madre. Guiado por mi abuelo, también dibujante, fui comprendiendo y desarrollando este talento o habilidad en el mundo del dibujo, siempre muy cercano a los superhéroes y la ciencia ficción.
- ¿Qué posibilidades encontró en el dibujo para expresar sus pensamientos?
- Muchas posibilidades, empezando por entretenerme días y noches con lápices y cuadernos durante toda mi vida, alucinando con héroes de capas y colores, tortugas ninja y todo ese mundo increíble que es parte de la cultura pop e incluso underground, hasta decidir que comenzará a ser mi trabajo y el sustento para mi familia. Es un camino largo, con muchas experiencias, expectativas y metas que con esfuerzo y perseverancia he podido concretar.
- ¿Cuál es la actualidad del cómic en Chile?
- En la actualidad en Chile estamos en tiempos de revoluciones; siento que la ventana está abierta para participar en esto, mostrarle al mundo lo que está pasando y lo que nos están haciendo; no unirse es una contradicción nefasta. El arte y los cómics hoy por hoy son una brecha increíble de conexión con la gente, y la gente quiere escuchar y ver cosas relacionadas con nuestra actualidad. Por mi parte, y la de Sebastián Castro, guionista de Guardianes del Sur, trabajamos de forma independiente y autogestionada, siguiendo la cultura del “Do it Yourself”, teniendo muy buenos resultados con nuestros cómics en todo Chile.
- ¿Cómo surge el proyecto de "Guardianes del Sur"?
- El proyecto comienza con un dibujo alusivo a Galvarino, weichafe mapuche, y la fusión de una portada clásica de Wolverine. Una idea bastante salvaje, donde dos mundos que bajo mi prisma tienen mucho que ver, mapuches y héroes de historieta, discriminados por ser una raza diferente a la establecida, pero que defienden a los suyos y enseñan a los demás muchas lecciones de vida, al igual que los mutantes. Al presentar este dibujo en redes sociales, se vuelve viral, llegando hasta la BBC y el History Channel, prensa local y demás. Fue una locura, la gente que no conocía mucho de Wolverine salvo por las películas, creyó que era el cómic de Galvarino, así tal cual. Frente a la presión positiva por ver este cómic, llamé a Sebastián, mi gran compañero de historietas y amigo, para trabajar en el guión de este cómic, el primer cómic profesional que hago en mi vida.
- ¿Qué valores cree que se deben rescatar desde el arte? ¿Cuánto vale recuperar a los "héroes" de nuestras tierras y no volver siempre a los de la historieta norteamericana?
- Siempre hago una diferenciación entre lo que es el arte y la gráfica; en lo que yo puedo desarrollar me considero un obrero gráfico más que un artista. Lo hago por mantener la responsabilidad y conexión que hay con el sector de quienes leen cómics, un público que no siempre está ligado al arte, sino que es del barrio, de la cultura popular. Conectarlo con la cultura mapuche, que está siempre efervescente en Chile, que siempre tenemos noticias malas por la represión que hay al pueblo mapuche, unirlo para mostrar una posición positiva y poderosa, permite que la gente se pueda interesar en el tema, lo que es un gran aporte a la cultura chilena. Con los cómics pudimos llegar a colegios y dar charlas, lo que nos hizo dar cuenta de que muchos niños no conocen nuestra historia. Podemos darle una vuelta de tuerca a algo que está superestigmatizado y criminalizado en Chile. Son los pueblos originarios de los que parte todo el país y parte de Argentina, entonces es algo que debemos llevar con mucha responsabilidad.
Salinas reflexionó que los superhéroes del pueblo norteamericano como Superman o Batman, son su folklore, "pero para nosotros el folklore son los mapuches, y convertirlos en héroes de historietas lleva a todo eso", comentó, mientras destacó que son cómics de acción con muchos datos históricos, para hacer relatos entretenidos.
- ¿Cuál es el peso del cómic en América del Sur? ¿Ha tenido un crecimiento marcado en los últimos años?
- Creo que el proceso en Latinoamérica es de una industria pequeña pero con trabajos muy buenos, con exponentes de nivel mundial. Como es el caso de Eduardo Risso y toda la escuela que tiene el maestro; no hay que darle demasiada vuelta y reconocer que es uno de los mejores dibujantes de cómics del mundo. El problema con Chile es que está el miedo de exponer los trabajos y ponerlos de la misma forma que lo hacen los "gringos", es como no creerse el cuento. En mi caso, me lo creo y tratamos de jugar de la misma forma que ellos, haciendo el mismo nivel de promoción, conversando con la gente, todo lo que esté a nuestro alcance. Lo que está pasando en Latinoamérica, yo sé que hay cómics de personajes históricos que funcionan de la misma forma, y el mercado independiente de las revistas es la única opción para poder mostrar los trabajos, quizás en una editorial no hubiera permitido mostrarlo.
- En el último tiempo Chile vivió un proceso de movilización muy importante, ¿cuánto aportó el arte, y en su caso la historieta, en este levantamiento?
- Las movilizaciones en Chile no se acaban, después de estos 4 meses no se ha visto ninguna respuesta por parte del Gobierno, la presión de la que somos parte y de las demandas que pedimos, aún no se ha conseguido nada. Luego de estos meses que son de vacaciones en Chile, en marzo vuelve todo, no es algo de lo que se pueda hablar en pasado. El arte, en esta revolución, es un factor tremendo. Todo lo que se ha visto en las calles con murales, lo que se ha hecho en redes sociales, mantiene a todos con las antenas bien atentas a lo que pasa. Me ha llamado la atención que la juventud participe en estos actos, y el sector de historietistas más adultos se ha excluido, algo que no entiendo. Yo tengo 36 años y apoyo, en todo lo que puedo, desde la gráfica. El sector de cómics que ha publicado cosas se muestra como indiferente, no sé si tienen miedo o es porque trabajan para editoriales, pero se mantienen al margen, y es algo que me molesta un poco, que no se pongan la camiseta por lo que está pasando.
En este sentido, el dibujante considera que en el proceso debe haber arte, cómics, pinturas; "debe haber una gráfica potente de lo que estamos viviendo, es importante dar a conocer que el sector contrario es nulo para el tema de la creatividad gráfica, es algo que se nota en las calles y es nuestra gran arma tener esa creatividad", señaló Salinas.
- ¿Qué sintió por la apropiación de los manifestantes del “Pareman” y figuras que surgen de su trabajo?
- Todos los personajes que comienzan a aparecer en la revuelta son demasiado populares, son jóvenes, son abuelos, es gente que sale de sus trabajos y se coloca un traje como superhéroe y se empieza a hacer notorio en las marchas. El "Pareman" es un estudiante que salió hace poco de secundaria y es uno de los que están en primera línea defendiendo a la gente; entonces es algo superloco y cercano a los supehéroes, prácticamente un Spiderman que está en las protestas. En este caso, al personaje lo dibujo junto al perro el “Negro Matapacos", un perro que murió hace algunos años, pero que fue característico de las protestas de los estudiantes hace 10 años. Se me ocurrió dibujarlo junto al Pareman como referencia a los estudiantes que están en las marchas pero con más edad. Es conectar a la generación que peleó hace 10 años con lo que está pasando ahora, para no olvidarnos de las luchas por las demandas sociales. Son dos compañeros, como si fueran Batman y Robin.
- ¿Qué futuro ve para Chile en toda esta lucha y cómo sueña al cómic de acá a unos años?
- Si tuviera una bola de cristal, me gustaría ver un futuro donde no existiera tanta desigualdad, hubiera educación gratuita y de calidad, mejor salud y donde sepamos que valió la pena estar en las calles protestando, y no sólo por nosotros sino por los que vienen y vendrán, mientras exista la necesidad de comunicarnos. Todo medio será válido, el nuestro son los cómics, donde los actos heroicos son eternos.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal
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En diálogo con Puntal, Salinas analiza su trabajo, la actualidad del cómic en América Latina y los procesos en Chile: “Que yo conozca, nadie tiene el futuro asegurado, o millones de pesos como para decir que no es parte de la sociedad que está viviendo este cambio cultural y emocional, revolucionario, de demandas, de decir basta a todas las injusticias que se viven en Chile”, sostuvo.
- ¿Cómo empezó a dibujar?
- Mi pasión por el dibujo parte desde los 3 años, según lo que me cuenta mi madre. Guiado por mi abuelo, también dibujante, fui comprendiendo y desarrollando este talento o habilidad en el mundo del dibujo, siempre muy cercano a los superhéroes y la ciencia ficción.
- ¿Qué posibilidades encontró en el dibujo para expresar sus pensamientos?
- Muchas posibilidades, empezando por entretenerme días y noches con lápices y cuadernos durante toda mi vida, alucinando con héroes de capas y colores, tortugas ninja y todo ese mundo increíble que es parte de la cultura pop e incluso underground, hasta decidir que comenzará a ser mi trabajo y el sustento para mi familia. Es un camino largo, con muchas experiencias, expectativas y metas que con esfuerzo y perseverancia he podido concretar.
- ¿Cuál es la actualidad del cómic en Chile?
- En la actualidad en Chile estamos en tiempos de revoluciones; siento que la ventana está abierta para participar en esto, mostrarle al mundo lo que está pasando y lo que nos están haciendo; no unirse es una contradicción nefasta. El arte y los cómics hoy por hoy son una brecha increíble de conexión con la gente, y la gente quiere escuchar y ver cosas relacionadas con nuestra actualidad. Por mi parte, y la de Sebastián Castro, guionista de Guardianes del Sur, trabajamos de forma independiente y autogestionada, siguiendo la cultura del “Do it Yourself”, teniendo muy buenos resultados con nuestros cómics en todo Chile.
- ¿Cómo surge el proyecto de "Guardianes del Sur"?
- El proyecto comienza con un dibujo alusivo a Galvarino, weichafe mapuche, y la fusión de una portada clásica de Wolverine. Una idea bastante salvaje, donde dos mundos que bajo mi prisma tienen mucho que ver, mapuches y héroes de historieta, discriminados por ser una raza diferente a la establecida, pero que defienden a los suyos y enseñan a los demás muchas lecciones de vida, al igual que los mutantes. Al presentar este dibujo en redes sociales, se vuelve viral, llegando hasta la BBC y el History Channel, prensa local y demás. Fue una locura, la gente que no conocía mucho de Wolverine salvo por las películas, creyó que era el cómic de Galvarino, así tal cual. Frente a la presión positiva por ver este cómic, llamé a Sebastián, mi gran compañero de historietas y amigo, para trabajar en el guión de este cómic, el primer cómic profesional que hago en mi vida.
- ¿Qué valores cree que se deben rescatar desde el arte? ¿Cuánto vale recuperar a los "héroes" de nuestras tierras y no volver siempre a los de la historieta norteamericana?
- Siempre hago una diferenciación entre lo que es el arte y la gráfica; en lo que yo puedo desarrollar me considero un obrero gráfico más que un artista. Lo hago por mantener la responsabilidad y conexión que hay con el sector de quienes leen cómics, un público que no siempre está ligado al arte, sino que es del barrio, de la cultura popular. Conectarlo con la cultura mapuche, que está siempre efervescente en Chile, que siempre tenemos noticias malas por la represión que hay al pueblo mapuche, unirlo para mostrar una posición positiva y poderosa, permite que la gente se pueda interesar en el tema, lo que es un gran aporte a la cultura chilena. Con los cómics pudimos llegar a colegios y dar charlas, lo que nos hizo dar cuenta de que muchos niños no conocen nuestra historia. Podemos darle una vuelta de tuerca a algo que está superestigmatizado y criminalizado en Chile. Son los pueblos originarios de los que parte todo el país y parte de Argentina, entonces es algo que debemos llevar con mucha responsabilidad.
Salinas reflexionó que los superhéroes del pueblo norteamericano como Superman o Batman, son su folklore, "pero para nosotros el folklore son los mapuches, y convertirlos en héroes de historietas lleva a todo eso", comentó, mientras destacó que son cómics de acción con muchos datos históricos, para hacer relatos entretenidos.
- ¿Cuál es el peso del cómic en América del Sur? ¿Ha tenido un crecimiento marcado en los últimos años?
- Creo que el proceso en Latinoamérica es de una industria pequeña pero con trabajos muy buenos, con exponentes de nivel mundial. Como es el caso de Eduardo Risso y toda la escuela que tiene el maestro; no hay que darle demasiada vuelta y reconocer que es uno de los mejores dibujantes de cómics del mundo. El problema con Chile es que está el miedo de exponer los trabajos y ponerlos de la misma forma que lo hacen los "gringos", es como no creerse el cuento. En mi caso, me lo creo y tratamos de jugar de la misma forma que ellos, haciendo el mismo nivel de promoción, conversando con la gente, todo lo que esté a nuestro alcance. Lo que está pasando en Latinoamérica, yo sé que hay cómics de personajes históricos que funcionan de la misma forma, y el mercado independiente de las revistas es la única opción para poder mostrar los trabajos, quizás en una editorial no hubiera permitido mostrarlo.
- En el último tiempo Chile vivió un proceso de movilización muy importante, ¿cuánto aportó el arte, y en su caso la historieta, en este levantamiento?
- Las movilizaciones en Chile no se acaban, después de estos 4 meses no se ha visto ninguna respuesta por parte del Gobierno, la presión de la que somos parte y de las demandas que pedimos, aún no se ha conseguido nada. Luego de estos meses que son de vacaciones en Chile, en marzo vuelve todo, no es algo de lo que se pueda hablar en pasado. El arte, en esta revolución, es un factor tremendo. Todo lo que se ha visto en las calles con murales, lo que se ha hecho en redes sociales, mantiene a todos con las antenas bien atentas a lo que pasa. Me ha llamado la atención que la juventud participe en estos actos, y el sector de historietistas más adultos se ha excluido, algo que no entiendo. Yo tengo 36 años y apoyo, en todo lo que puedo, desde la gráfica. El sector de cómics que ha publicado cosas se muestra como indiferente, no sé si tienen miedo o es porque trabajan para editoriales, pero se mantienen al margen, y es algo que me molesta un poco, que no se pongan la camiseta por lo que está pasando.
En este sentido, el dibujante considera que en el proceso debe haber arte, cómics, pinturas; "debe haber una gráfica potente de lo que estamos viviendo, es importante dar a conocer que el sector contrario es nulo para el tema de la creatividad gráfica, es algo que se nota en las calles y es nuestra gran arma tener esa creatividad", señaló Salinas.
- ¿Qué sintió por la apropiación de los manifestantes del “Pareman” y figuras que surgen de su trabajo?
- Todos los personajes que comienzan a aparecer en la revuelta son demasiado populares, son jóvenes, son abuelos, es gente que sale de sus trabajos y se coloca un traje como superhéroe y se empieza a hacer notorio en las marchas. El "Pareman" es un estudiante que salió hace poco de secundaria y es uno de los que están en primera línea defendiendo a la gente; entonces es algo superloco y cercano a los supehéroes, prácticamente un Spiderman que está en las protestas. En este caso, al personaje lo dibujo junto al perro el “Negro Matapacos", un perro que murió hace algunos años, pero que fue característico de las protestas de los estudiantes hace 10 años. Se me ocurrió dibujarlo junto al Pareman como referencia a los estudiantes que están en las marchas pero con más edad. Es conectar a la generación que peleó hace 10 años con lo que está pasando ahora, para no olvidarnos de las luchas por las demandas sociales. Son dos compañeros, como si fueran Batman y Robin.
- ¿Qué futuro ve para Chile en toda esta lucha y cómo sueña al cómic de acá a unos años?
- Si tuviera una bola de cristal, me gustaría ver un futuro donde no existiera tanta desigualdad, hubiera educación gratuita y de calidad, mejor salud y donde sepamos que valió la pena estar en las calles protestando, y no sólo por nosotros sino por los que vienen y vendrán, mientras exista la necesidad de comunicarnos. Todo medio será válido, el nuestro son los cómics, donde los actos heroicos son eternos.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal
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