En esta semana, a 2000 km de la guerra entre Israel y Hamás, en Argelia, una cosechadora Amada, exportada por la firma CyS Agro, (Cerutti y Sitto) de General Deheza, está cosechando maní, por primera vez.
Un joven de General Cabrera trabaja manejando la cosechadora en esa cosecha de maní a una hora de viaje de la frontera de Argelia con Túnez.
Nicolás Barrio, el cabrerense, conversó con Puntal, y envió audios de WhatsApp relatando su trabajo y su vida en el exterior.
Barrio es hijo de la concejala electa por el partido justicialista de General Cabrera, Verónica Del Valle Huppi, y desde 2018 decidió viajar y vivir nuevas experiencias.
Como muchos jóvenes argentinos decidió irse, pero desde el desierto del Sahara, desde arriba de una cosechadora, conviviendo con argelinos, el mensaje es distinto.
Mientras arrancan maní, algunas bombas estallan. Están probando armas, de una manera controlada. En una pausa y con su celular, Barrio escribe: "En estos momentos, estoy a una hora de la frontera de Túnez, en el desierto del Sahara, en Argelia. Vine a trabajar en la producción de maní, a hacer temporada de arrancada y cosecha. Ya el maní estaba sembrado. Es el primer año que se hace el cultivo en el país, así que todo está atrasado, en cuanto a lo que nosotros conocemos en la Argentina. Todo es un poco lento, es un poco difícil, pero de a poquito, viviendo lindos momentos”.
Barrio comparte el lugar con gente de Nigeria, la mayoría chicos jovencitos, de 15 a 18 años.
Ellos vienen caminando desde el norte de Nigeria, hasta la frontera con Argelia, para cruzar por el Mediterráneo.
“Van trabajando en el transcurso del viaje, para juntar el dinero necesario para cruzarse. Estoy compartiendo con ellos, viviendo momentos increíbles, conociendo personas increíbles. La verdad es que a veces, un poco triste, viendo lo que es esta realidad, que es difícil. La gente se sacrifica mucho, trabaja muy duro, por muy poco dinero, y sin embargo hay mucha buena energía en el ambiente. Muchas sonrisas, la gente es muy amable, te brindan todo lo que tienen”, precisó el cabrerense, y manifestó: “Estoy viviendo momentos muy lindos, aunque duros, hay días que voy a casa a dormir, cansado y bastante triste por lo que uno ve en el día, la otra realidad. Pero siempre digo que tengo que entender que así funciona el mundo y así se van presentando las cosas. Uno no puede cambiar esta realidad. Pero todo esto me hace entender que no necesitamos mucho, y que en Argentina, nos estamos quejando demasiado por lo que nos toca vivir”.
El joven de 29 años reflexionó acerca de la pobreza y las necesidades que existen en distintas regiones del mundo.
“Lo de la guerra en esta zona es un tema delicado para hablar con ellos. Palestina es, prácticamente, Argelia. Son musulmanes. De vez en cuando prueban su armamento y escuchamos las explosiones, pero todo muy controlado y lejos de donde estamos.
En cuanto al cultivo, se han sembrado las primeras 600 hectáreas de maní y las estamos cosechando. El maní que estamos cosechando no contiene ningún pesticida, 0% agroquímicos. Solo fertilizantes. Yo estoy con un chico de General Deheza que se va en unos días. Trabaja en CyS Agro” , dijo Barrio, y agregó: “El proyecto que tiene Argelia para el maní es muy grande, se viene algo muy bueno para el país y para las personas de aquí. Los rindes de este año son bajos, pero aquí son muy muy bajos los costos. Eso ayuda que ya un rinde de 30 quintales por hectárea sea excelente. El año próximo sembraremos unas 1000 aproximadamente”.
Consultado el joven cabrerense sobre cuándo vuelve a su país de origen, comentó: “No tengo fecha exacta de regreso”.

