Son siete en Córdoba y 14 en todo el país los complejos turísticos que dependen de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que atraviesa una severa crisis y cuya continuidad, como colonias de vacaciones, parece estar en juego.
Incertidumbre por 280 empleos en Córdoba
La primera angustia es para los trabajadores: se estima que unos 280 tienen sus puestos de empleo en inminente riesgo en los siete establecimientos militares que hay en las Sierras de Córdoba. Según el gremio ATE, las cesantías para los contratados se comunicarían este miércoles y a los empleados de planta les informarían el “pase a disponibilidad” luego de seis meses.
El mayor y más conocido es el Hotel Estancia Golf de Ascochinga (Sierras Chicas). También están en pleno ajuste tres en el Valle de Punilla: la Residencia Cosquín y el Hotel Costanera, en esa ciudad, más la Residencia La Falda. Y se suman otros tres establecimientos en el Valle de Calamuchita: el Parador Almirante Brown, en Villa del Dique; La Hostería, entre Villa General Belgrano y Los Reartes; y la Colonia Miraflores, en Santa Rosa.
Algunos fueron del Ejército, otros de la Fuerza Aérea y uno de la Armada. Pero con el tiempo todos pasaron a depender de la Obra Social de las Fuerzas Armadas, que lleva años atravesando una crisis financiera que en el último tiempo se agudizó. Las prestaciones como obra social, por caso, están ya muy complicadas.
Ahora vuelven a cada fuerza: el de Villa del Dique a la Armada; los de Cosquín, La Falda y Los Reartes al Ejército, y los de Ascochinga, Santa Rosa y el otro de Cosquín, a la Fuerza Aérea.
“Algunos cerrarían, al menos por un tiempo, porque se quedan sin gente. Otros quizá sigan abiertos. Pero no se sabe si concesionarán los servicios, o si pondrán soldados a trabajar. Todo está por verse, pero en principio se quedan sin empleados. Son 280 familias involucradas”, señaló a La Voz Marcela Chavez, delegada de ATE en este sector.
Ascochinga, el complejo más grande
En Ascochinga-La Granja, son 60 los trabajadores que esta semana dejarían sus puestos. Según la delegada gremial de ATE, Marcela Chávez, los 29 contratados quedan ya afuera y los 31 de planta pasarán a disponibilidad hasta el cese del vínculo, en seis meses.
Ese complejo abarca 3.800 hectáreas, en su mayor parte declaradas reserva natural. El hotel tiene campo de golf propio, acceso al río, parque, habitaciones, departamentos, restaurant, pileta y predios deportivos. Chávez cuenta que lleva 39 años de servicio en el establecimiento. “Nunca imaginé que mi trayectoria laboral pudiera terminar de esta manera”, apunta.
Según asevera, la OSFA directamente cerró esta semana su área de turismo social. Cada fuerza militar resolverá ahora si mantiene las colonias de vacaciones o no, y bajo qué modalidad. En general, las de Córdoba no sólo estaban abiertas a los militares activos y jubilados, sino que podían ser utilizadas por público en general.
Tres en Calamuchita y tres en Punilla
En el valle de Calamuchita son tres los establecimientos de larga trayectoria en riesgo, que suman unos 60 puestos de trabajo.
El personal del Parador Almirante Brown, en Villa del Dique; de la Colonia Miraflores, de Santa Rosa de Calamuchita, y de la hostería Villa General Belgrano (ex Iose), vive horas de incertidumbre por su futuro laboral inmediato.
Cintia Barco (45), empleada desde hace diez años en uno de ellos, contó que todos los contratados recibieron una notificación que indica que este 30 de septiembre finalizaba la actividad y que el resto pasaba a disponibilidad ahora o en diciembre. La mujer, que trabaja como cocinera, señaló que les indicaron que no deberán presentarse a trabajar desde el primer día de octubre.
Barco aseguró que no les brindarían indemnización. “Hay gente con más de 40 años de servicio; empleados que tienen problemas de salud y que perderán hasta la obra social”, agregó.
También dijo que la versión es que reemplazarían personal civil por militar en esas tareas.
El intendente de Villa del Dique, Emiliano Torres, manifestó su “preocupación y acompañamiento a los trabajadores ante la incertidumbre por sus puestos de trabajo” en el Parador Almirante Brown. “El gobierno nacional continúa con su plan de recortes y despidos que para nosotros es alarmante. Estaremos apoyando y esperamos que se pueda encontrar una solución”, apuntó Torres.
Mario Soria, del gremio Pecifa (Unión del Personal Civil de las Fuerzas Armadas), sostuvo que si bien no hubo ninguna comunicación formal escrita hasta ahora, la situación de incertidumbre es total.
El complejo Almirante Brown suma 52 hectáreas sobre las costas del lago, con cabañas y departamentos, más restaurante, pileta, amplios parques e instalaciones deportivas.
Cerca, la Colonia Miraflores cuenta con 15 hectáreas en un muy atractivo predio sobre el río Santa Rosa, con bungalows, piscina, parques y canchas de deportes.
La Hostería Villa General Belgrano, con acceso al río Los Reartes, ofrece habitaciones y parque.
En Punilla son tres los complejos cuyo futuro nadie precisa. El mayor es el conocido como Residencia Cosquín, de 21 hectáreas, con departamentos, amplio comedor y salón de eventos, pileta, gimnasio, parque e instalaciones deportivas. Allí son, hasta este miércoles, 38 los empleados entre contratados y estables. Desde mañana, no abriría hasta nuevo aviso.
En la misma ciudad también, los militares y sus familias podían vacacionar a menor costo, hasta ahora, en el Hotel Costanera, que correrá la misma suerte.
En La Falda, en tanto, está la Residencia, con cinco hectáreas parquizadas, incluyendo alojamiento, piscina, restaurante, quinchos y canchas de deportes.

