Provinciales
Destacan la decisión de permanencia de adultos que quieren terminar el secundario
Hay 280 personas concurriendo a alguno de los centros tutoriales, entre quienes se encuentran también los que buscan terminar el primario. Son mujeres en su mayoría.
La responsable del área de Educación de Jóvenes y Adultos de la Municipalidad de Villa María, María Lorenzetti, destacó ayer el alto porcentaje de permanencia de los adultos que se inscribieron para terminar sus estudios secundarios.
Y también se refirió a las historias de solidaridad que se escriben todos los días entre las 280 personas de entre 20 y 79 años que están cursando en alguno de los niveles que se dictan en 12 centros tutoriales, entre los que se encuentan los MuniCerca, centros vecinales, Medioteca y otras instituciones barriales.
“Lo importante es que a esta altura 224 personas rindieron los primeros parciales en primer año”, puntualizó la funcionaria. A esos se suman otros 10 que rindieron los de tercer año, y los 40 que se anotaron para terminar la primaria, curso que recién comienza.
La también docente destacó el recorrido realizado entre julio del año pasado, cuando por unanimidad el Concejo Deliberante aprobó la creación del Programa de Educación de Jóvenes y Adultos que había sido anunciado semanas antes por el intendente Martín Gill, y la actualidad, con casi 300 personas yendo a alguno de los centros.
Precisó que a pesar del poco tiempo transcurrido ya se puede hablar de resultado cuantitativos, pero fundamentalmente de resultados cualitativos “sobre lo que pasó en los grupos de estudiantes en términos de solidaridad, de procesos de aprendizajes y constitución de los grupos”.
Habló de heterogeneidad de edades y de niveles educativos en un grupo compuesto básicamente por adultos que llegan con “sus trayectorias de vida, con hijos, con trayectorias laborales”, y que siguen adelante.
En ese marco se describió que en el nivel secundario, en los parciales que se tomaron en julio aprobó el 94 por ciento de los 240 alumnos, a la par que se destacó que “el 80 por ciento de ellos son mujeres, para las que se vuelve fundamental el apoyo que significa la apertura de los Centros de Promoción Familiar en los espacios de estudio, para que sus hijos estén cuidados y contenidos mientras ellas aprenden”.
Del encuentro con la prensa particiaron ayer quienes tiene su propia experiencia para contar.
Historias para imitar
Norma es una de las alumnas de mayor edad, ella tiene 79 años. Asegura que es una experiencia “hermosa” y ratificó que su afán es terminar el secundario. “Siempre dije que iba a terminar el secundario”, aseveró. Dijo que de ir a la escuela le gusta “todo”.
Verónica tiene 34 años, dos hijos y otro en camino. Contó que empezó a estudiar “sobre todo” por su hijo mayor que está haciendo el secundario. En su momento había tenido que abandonar porque tuvo que salir a trabajar.
“La guardería me ayuda muchísimo”, explicó, porque puede allí dejar a sus nenes, donde los cuidan y colaboran con la tarea.
Ambas destacaron el grupo que se armó y la labor “espectacular” de los tutores. “Sobre todo tenemos el apoyo de las familias que es muy importante”, apuntaron.
Gustavo Ballas no necesita presentación, es el campeón del mundo. Según contó, como no pudo en su momento terminar la primaria (dejó en quinto grado), consideró que este es el momento para hacerlo.
Y también se refirió a las historias de solidaridad que se escriben todos los días entre las 280 personas de entre 20 y 79 años que están cursando en alguno de los niveles que se dictan en 12 centros tutoriales, entre los que se encuentan los MuniCerca, centros vecinales, Medioteca y otras instituciones barriales.
“Lo importante es que a esta altura 224 personas rindieron los primeros parciales en primer año”, puntualizó la funcionaria. A esos se suman otros 10 que rindieron los de tercer año, y los 40 que se anotaron para terminar la primaria, curso que recién comienza.
La también docente destacó el recorrido realizado entre julio del año pasado, cuando por unanimidad el Concejo Deliberante aprobó la creación del Programa de Educación de Jóvenes y Adultos que había sido anunciado semanas antes por el intendente Martín Gill, y la actualidad, con casi 300 personas yendo a alguno de los centros.
Precisó que a pesar del poco tiempo transcurrido ya se puede hablar de resultado cuantitativos, pero fundamentalmente de resultados cualitativos “sobre lo que pasó en los grupos de estudiantes en términos de solidaridad, de procesos de aprendizajes y constitución de los grupos”.
Habló de heterogeneidad de edades y de niveles educativos en un grupo compuesto básicamente por adultos que llegan con “sus trayectorias de vida, con hijos, con trayectorias laborales”, y que siguen adelante.
En ese marco se describió que en el nivel secundario, en los parciales que se tomaron en julio aprobó el 94 por ciento de los 240 alumnos, a la par que se destacó que “el 80 por ciento de ellos son mujeres, para las que se vuelve fundamental el apoyo que significa la apertura de los Centros de Promoción Familiar en los espacios de estudio, para que sus hijos estén cuidados y contenidos mientras ellas aprenden”.
Del encuentro con la prensa particiaron ayer quienes tiene su propia experiencia para contar.
Historias para imitar
Norma es una de las alumnas de mayor edad, ella tiene 79 años. Asegura que es una experiencia “hermosa” y ratificó que su afán es terminar el secundario. “Siempre dije que iba a terminar el secundario”, aseveró. Dijo que de ir a la escuela le gusta “todo”.
Verónica tiene 34 años, dos hijos y otro en camino. Contó que empezó a estudiar “sobre todo” por su hijo mayor que está haciendo el secundario. En su momento había tenido que abandonar porque tuvo que salir a trabajar.
“La guardería me ayuda muchísimo”, explicó, porque puede allí dejar a sus nenes, donde los cuidan y colaboran con la tarea.
Ambas destacaron el grupo que se armó y la labor “espectacular” de los tutores. “Sobre todo tenemos el apoyo de las familias que es muy importante”, apuntaron.
Gustavo Ballas no necesita presentación, es el campeón del mundo. Según contó, como no pudo en su momento terminar la primaria (dejó en quinto grado), consideró que este es el momento para hacerlo.