Asombrados y agradecidos de que las consecuencias no hayan sido más graves, se expresaron ayer desde el Colegio Médico de Río Cuarto después de que un rayo provocara grandes destrozos en la quinta que la institución tiene en el oeste de la ciudad.
En el mismo sentido se manifestaron testigos del episodio ocurrido en las últimas horas del viernes, en medio de una fuerte tormenta que afectó durante toda la jornada a la región.
La descarga eléctrica partió a la mitad el árbol más grande del lugar y los troncos volaron por toda la quinta, dañando severamente las instalaciones.
Milagrosamente, ninguna de las personas que en ese momento estaban en los salones de fiestas sufrieron heridas.
“Gracias a Dios no tenemos que lamentar víctimas, no hubo daños en ninguna persona”, subrayó Martha Aegerter, presidenta del Colegio en diálogo con Puntal.
La doctora indicó que los destrozos estaban siendo evaluados y comenzaron ayer mismo a reparar las instalaciones, pero puso énfasis en que no lamentaron lesionados.
María Marta Gutiérrez, también integrante de la comisión del Colegio Médico, resaltó que a pesar de la magnitud que tuvo el evento, las consecuencias resultaron ser de menor envergadura.
“Quedamos más que impresionados, en mi vida vi algo igual”, afirmó Gutiérrez a este diario. “Era un árbol enorme que fue como que explotó”, agregó la profesional, quien señaló que los troncos quedaron desparramados a varios metros a la redonda, dañando la zona de piletas y juegos, sumado a las roturas de vidrios en los salones y la conexión eléctrica.
“No tenemos evaluación de lo material, que de última sería nada, porque todo tiene arreglo, sino que agradecemos infinitamente porque había en ese momento reuniones en dos de los salones que alquila habitualmente el Colegio, había mucha gente, y en ese momento milagrosamente no había nadie afuera”, valoró.
“La sensación es que hemos tenido suerte de que nadie saliera herido”, insistió.
Explicó que desde ayer están trabajando para reparar las instalaciones eléctricas, además de limpiar y arreglar el sector de las piletas que en esta época es el más visitado.
Por otro lado, consideró que este tipo de situaciones deben servir para tomar conciencia y no exponerse ante tormentas, manteneniéndose en lugares protegidos.
En primera persona
Jóvenes que participaban de festejos en la quinta de médicos en el momento de la fuerte descarga eléctrica compartieron el susto vivido en ese momento.
“Se escuchó el estruendo, nos quedamos sin luz y vimos trizados los vidrios del salón, donde también reventaron los focos”, relataron Luciano y Meyri.
“Volaron troncos para todos lados, uno que no podíamos levantar entre dos personas terminó a 30 metros del lugar en el que estaba el árbol”, añadieron.
"Nos pegamos un susto bastante grande", dijo Julieta, otra de las jóvenes que asistía a una fiesta en el predio y que ayer tomó contacto con Puntal.com.ar para comentar lo vivenciado.
"Fue en el momento que cenábamos, así que estábamos todos adentro", destacó al remarcar que de milagro no hubo heridos.
La descarga eléctrica partió a la mitad el árbol más grande del lugar y los troncos volaron por toda la quinta, dañando severamente las instalaciones.
“Gracias a Dios no tenemos que lamentar víctimas, no hubo daños en ninguna persona”, subrayó Martha Aegerter, presidenta del Colegio en diálogo con Puntal.
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“Quedamos más que impresionados, en mi vida vi algo igual”, afirmó Gutiérrez a este diario. “Era un árbol enorme que fue como que explotó”, agregó la profesional, quien señaló que los troncos quedaron desparramados a varios metros a la redonda, dañando la zona de piletas y juegos, sumado a las roturas de vidrios en los salones y la conexión eléctrica.
“No tenemos evaluación de lo material, que de última sería nada, porque todo tiene arreglo, sino que agradecemos infinitamente porque había en ese momento reuniones en dos de los salones que alquila habitualmente el Colegio, había mucha gente, y en ese momento milagrosamente no había nadie afuera”, valoró.
“La sensación es que hemos tenido suerte de que nadie saliera herido”, insistió.
Explicó que desde ayer están trabajando para reparar las instalaciones eléctricas, además de limpiar y arreglar el sector de las piletas que en esta época es el más visitado.
Por otro lado, consideró que este tipo de situaciones deben servir para tomar conciencia y no exponerse ante tormentas, manteneniéndose en lugares protegidos.
En primera persona
Jóvenes que participaban de festejos en la quinta de médicos en el momento de la fuerte descarga eléctrica compartieron el susto vivido en ese momento.
“Se escuchó el estruendo, nos quedamos sin luz y vimos trizados los vidrios del salón, donde también reventaron los focos”, relataron Luciano y Meyri.
“Volaron troncos para todos lados, uno que no podíamos levantar entre dos personas terminó a 30 metros del lugar en el que estaba el árbol”, añadieron.
"Nos pegamos un susto bastante grande", dijo Julieta, otra de las jóvenes que asistía a una fiesta en el predio y que ayer tomó contacto con Puntal.com.ar para comentar lo vivenciado.
"Fue en el momento que cenábamos, así que estábamos todos adentro", destacó al remarcar que de milagro no hubo heridos.

