Organismos pidieron la libertad de Bravo
En la causa ya declararon ante el fiscal los testigos del barrio, quienes aseguraron que al joven de la ONG Los Orillas le habían plantado el arma.
A dos semanas de la detención de Joel Bravo, joven integrante de la agrupación Los Orillas, la defensa y los organismos de Derechos Humanos piden por su libertad. En la causa ya declararon testigos que observaron el operativo y denunciaron que Bravo no tenía un arma consigo. Hoy, en tanto, es el turno de la indagatoria al agente que acompañó al policía denunciado por persecución por los organismos sociales.
En diálogo con PUNTAL, José María Sagarraga, defensor de Bravo, señaló que los testigos no pertenecen a la organización de la que participaba el joven, y que eran vecinos que incluso habían apuntado contra el policía que lo detuvo indicando que en oportunidades anteriores había alterado todo el barrio con requisas por la pérdida de su celular.
- La existencia de dos versiones opuestas, por parte del policía que detuvo a Bravo y los testigos que lo vieron al momento de la detención, ¿complica la situación del joven?
- Es muy difícil que dicten una prisión preventiva con dos versiones tan contradictorias, porque incluso los testigos aseguran que Joel pasaba por las casas del barrio vendiendo pollos y huevos, no lo ubican por ser un “delincuente”, sino por su actividad laboral en el sector con la venta de los productos de la cría de pollos.
Sagarraga señaló que acompañan el reclamo de la organización Los Orillas, de la que es parte Bravo, organismos como el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional y el Foro por la Libertad y la Democracia, mientras que recordó un caso similar, el de Bonaora, “a quien le plantaron un arma y los policías que lo hicieron en el marco de esa investigación están ahora todos en la cárcel”, indicó el abogado.
En este marco, Sagarraga se refirió a la situación del agente que acompañó en el operativo de la detención de Bravo, testigo que debe declarar en la jornada de hoy: “Su testimonio puede ser complicado en caso de que quiera hacerle un favor a su compañero”, sostuvo.
- ¿Cómo son los procedimientos que se deben continuar en relación a la situación de Bravo?
- Si no se dicta la prisión preventiva se puede plantear la falta de mérito para que Bravo recupere la libertad y el caso se retomaría después de la feria judicial, en febrero. En caso de que se dicte la preventiva, se habilitaría la feria porque me voy a oponer y el juez de Control tendrá que resolver la situación de libertad del joven.
Sagarraga destacó que “el arma que se le plantó a Bravo es de guerra, por lo que tiene una diferente escala penal en relación a la de un arma de uso civil condicionado, por lo que no es un delito excarcelable”, mientras que consideró que se debe tener en cuenta la situación en la que se dio el hecho: “Con un vecino que no quiere que un chico de la Avenida Argentina trabaje en el pasaje donde vive el policía”.
- Los organismos de Derechos Humanos denunciaron un contexto de persecución policial de los jóvenes en varios barrios de la ciudad, ¿esto puede influir en la causa?
- Sí, porque en el caso de Bravo, fue detenido 15 veces en el último año por parte del mismo policía. Es un punto que puede ser tenido en cuenta porque está todo registrado. El Código de Faltas fue reemplazado por el de Convivencia justamente por cuestiones como ésta.
En diálogo con PUNTAL, José María Sagarraga, defensor de Bravo, señaló que los testigos no pertenecen a la organización de la que participaba el joven, y que eran vecinos que incluso habían apuntado contra el policía que lo detuvo indicando que en oportunidades anteriores había alterado todo el barrio con requisas por la pérdida de su celular.
- La existencia de dos versiones opuestas, por parte del policía que detuvo a Bravo y los testigos que lo vieron al momento de la detención, ¿complica la situación del joven?
- Es muy difícil que dicten una prisión preventiva con dos versiones tan contradictorias, porque incluso los testigos aseguran que Joel pasaba por las casas del barrio vendiendo pollos y huevos, no lo ubican por ser un “delincuente”, sino por su actividad laboral en el sector con la venta de los productos de la cría de pollos.
Sagarraga señaló que acompañan el reclamo de la organización Los Orillas, de la que es parte Bravo, organismos como el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional y el Foro por la Libertad y la Democracia, mientras que recordó un caso similar, el de Bonaora, “a quien le plantaron un arma y los policías que lo hicieron en el marco de esa investigación están ahora todos en la cárcel”, indicó el abogado.
En este marco, Sagarraga se refirió a la situación del agente que acompañó en el operativo de la detención de Bravo, testigo que debe declarar en la jornada de hoy: “Su testimonio puede ser complicado en caso de que quiera hacerle un favor a su compañero”, sostuvo.
- ¿Cómo son los procedimientos que se deben continuar en relación a la situación de Bravo?
- Si no se dicta la prisión preventiva se puede plantear la falta de mérito para que Bravo recupere la libertad y el caso se retomaría después de la feria judicial, en febrero. En caso de que se dicte la preventiva, se habilitaría la feria porque me voy a oponer y el juez de Control tendrá que resolver la situación de libertad del joven.
Sagarraga destacó que “el arma que se le plantó a Bravo es de guerra, por lo que tiene una diferente escala penal en relación a la de un arma de uso civil condicionado, por lo que no es un delito excarcelable”, mientras que consideró que se debe tener en cuenta la situación en la que se dio el hecho: “Con un vecino que no quiere que un chico de la Avenida Argentina trabaje en el pasaje donde vive el policía”.
- Los organismos de Derechos Humanos denunciaron un contexto de persecución policial de los jóvenes en varios barrios de la ciudad, ¿esto puede influir en la causa?
- Sí, porque en el caso de Bravo, fue detenido 15 veces en el último año por parte del mismo policía. Es un punto que puede ser tenido en cuenta porque está todo registrado. El Código de Faltas fue reemplazado por el de Convivencia justamente por cuestiones como ésta.