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Call center en la cárcel: identifican a cinco presos en las estafas mediante vishing

Las mujeres detenidas en Río Cuarto y Cabrera serán imputadas en Salta. El ardid combinaban el uso de perfiles falsos en redes sociales, suplantación de identidad bancaria, manipulación psicológica y llamadas telefónicas realizadas bajo presión

Cinco internos de la cárcel de Río Cuarto están involucrados en el call center que cometía estafas virtuales o telefónicas y que derivaron en un operativo de la Policía de Salta, que terminó con dos mujeres de Río Cuarto y General Cabrera, familiares de los presos, como el eslabón para completar el proceso ilícito.

La estafa combinó el uso de perfiles falsos en redes sociales, suplantación de identidad bancaria, manipulación psicológica y llamadas telefónicas realizadas bajo presión. Esta modalidad, conocida como vishing, induce al error y lleva a que las víctimas transfieran voluntariamente su dinero.

Los allanamientos en el penal local fueron en cinco celdas y dos domicilios: uno en la ciudad con la detención de una mujer de 47 años, mientras que en General Cabrera su aprehendida una joven de 30 años, quienes serán trasladados a Salta para la audiencia de imputación. En el caso de los presos, la acusación será formal.

En las celdas se secuestraron documentos de interés, 12 teléfonos celulares, 13 chips telefónicos, auriculares, libretas y anotaciones con números y códigos.

La investigación se inició el pasado 27 de julio, a partir de la denuncia de un hombre que había publicado artículos a la venta en una red social. Un supuesto comprador le envió un comprobante de transferencia por un monto considerablemente mayor al acordado y, alegando un error, le solicitó la devolución de la diferencia. Posteriormente, otra persona se hizo pasar por representante del banco y brindó instrucciones para “regularizar” la operación. Siguiendo esas indicaciones, el damnificado transfirió todos sus fondos a una billetera virtual. Luego, los estafadores cortaron la comunicación.

Al día siguiente, intentaron retomar el contacto y solicitaron un préstamo con el argumento de “liberar fondos bloqueados”. Sin embargo, el intento fracasó cuando el denunciante advirtió la maniobra y finalizó la llamada.

Crecimiento

Los efectivos de la Unidad de Delitos Económicos Complejos de Salta indicaron que hay un fuerte crecimiento de las estafas, a través de vishing, muchos de ellos perpetrados mediante llamadas telefónicas desde las unidades carcelarias.

El análisis de la telefonía realizado por la Unidad de Investigación UDEC, permitió rastrear llamadas, identificar duraciones, contactos frecuentes, antenas y conexiones de datos, logrando así determinar la ubicación de los dispositivos. Uno de los números analizados permaneció estático en las inmediaciones del penal de Río Cuarto.

A través del entrecruzamiento de datos, los investigadores lograron identificar la participación de colaboradores externos, necesarios para disponer del dinero obtenido ilícitamente. Se determinó que los fondos fueron transferidos inicialmente a la cuenta de una mujer, pareja de un interno, y luego derivados a otra cuenta vinculada a un tercer interno. También se detectaron comunicaciones con otra mujer, madre de uno de los involucrados.