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Uno de los detenidos se negó a un careo con los demás imputados

En medio de su declaración, expuso a su par que, según el mismo relato, habría “golpeado la pared y gritado groserías"

 

Celeste Magalí González Guerrero, una de los nueve detenidos por el triple crimen con sello narco cometido en Florencio Varela, declaró ante el fiscal Adrián Arribas y se negó a un careo con los demás imputados.

La mujer reiteró que "no sabía que iban a matar" a Morena Verdi, Brenda Loreley Del Castillo y Lara Gutiérrez, motivo por el que, de lo contrario, "nunca hubiera accedido" porque en la vivienda de la calle Chañar 702 reside con su hijo desde 2020.

"Yo le había comentado a 'Pequeño J' que si usaban mi casa, usen solo mi pieza, no la de mi hijo", pero cuando volvieron "no teníamos cama", sostuvo Celeste, conforme al documento de 13 páginas.

En este marco, insistió que Miguel Ángel Villanueva, su pareja que se abstuvo de comparecer, tenía la mano lastimada, decidió ir a comprar productos para "curarle" la herida y concurrió a una estación de servicio para adquirir "gasolina".

"Me dijo (en el hotel) que lo del dedo se lo había hecho cuando apuñaló a una de las chicas que quiso escapar", señaló, a la vez que indicó que el imputado le reveló: "A la última de las chicas la habían asfixiado con "'Pequeño J'".

El fiscal Arribas le ofreció a Celeste un careo con los demás acusados, pero lo rechazó por "temor", al tiempo que consignó que, según Villanueva, "habían llamado a un familiar de las chicas pidiendo la droga, creo que a la familia de Brenda", a quien "filmaron mientras torturaron" y la comunicación fue realizada desde el celular de "J" con "Duro".