Erik Chamorro, de 25 años, fue imputado de homicidio agravado por la muerte de Sergio David Menseguez, de 24 años.
El episodio, que incluye versiones cruzadas, tuvo lugar en el límite de los barrios Villa Monja Sierra y Silvano Funes, más precisamente en la esquina de las calles Tamburini y Larguía, de la capital provincial.
Todo se habría desencadenado, según la versión policial, cuando el efectivo de civil llegó a su casa con sus tres hijas de 7, 6 y 4 años y descubrió al joven robando. Fue allí que se subió al auto y, con los niñas a bordo, comenzó a perseguirlo y le disparó cuatro veces. De esos tiros, uno impactó en lado derecho del pecho del joven y le quitó la vida.
A distintos medios, vecinos que presenciaron el hecho señalaron: “Eran como las 11 de la noche y estábamos comiendo cuando se escucharon como cuatro disparos. Cuando salimos había un Gol Trend y un chico tirado en el piso que agonizaba. Después empezaron a caer los policías. El del auto (por el agente involucrado) tenía chaleco de policía. En el vehículo había todavía una nena".
Según la versión oficial, que ahora debe ser investigada por la Justicia y el Tribunal de Conducta Policial para determinar si no hubo 'gatillo fácil', el efectivo habría disparado a 400 metros de lugar, sobre calle Tamburini, luego que el presunto ladrón lo amenazara con un arma.
Desde la Policía indicaron que el joven habría intentado robar en la casa de Chamorro, tras lo cual el agente lo persiguió y le disparó. Agregaron que Meseguez tenía antecedentes por dos crímenes y robo calificado, y que se le encontró un arma con cartuchos de escopeta de plomo.
En tanto, familiares del joven que murió dijeron a Canal 10 que vecinos del lugar sólo escucharon “un disparo” y descartaron además que el joven portara un arma.
Además, criticaron a la Policía y denunciaron que “no hubo una corrida previa” y que el agresor “le tiró, lo tapó cuando estaba en la calle, dejó el auto ahí y se fue caminando”.
El caso es investigado por la fiscal Jorgelina Gutiez.