La contratación del Banco de Córdoba como agente estructurador de la colocación de deuda fue enviada al Tribunal de Cuentas. Yvón Tesio, vocal por la Fuerza del Imperio del Sur, advirtió que el Banco de Córdoba fue contratado de manera directa y que entre garantías y comisiones el gobierno local tendrá que pagarle 500 millones de pesos a la entidad bancaria estatal.
Lo que planteó Tesio además es que debe haber una discusión de fondo sobre el sentido de salir a tomar deuda. “Creo que hay tres discusiones que tenemos que dar con seriedad cuando hablamos de este tema, pero hay una principal por sobre todas: la ciudad tiene que saber en qué se va a gastar el dinero que se pide prestado. Tenemos que saber para qué se toma la deuda. Tomar deuda en sí mismo no está mal, es una herramienta válida si se usa bien. Ahora, hay una diferencia enorme entre endeudarse para hacer obra pública, mejorar la infraestructura y generar desarrollo y hacerlo para cubrir gastos corrientes o sostener un esquema de funcionamiento que no está dando resultados. Y acá hay un dato que no es menor: este gobierno ya aumentó impuestos, y ahora además toma deuda. Entonces, como ciudadano, uno espera algo muy concreto: si me cobran más y además se endeudan, quiero saber en qué se va a gastar y quiero ver resultados. La deuda tiene que transformarse en obras, no en parches”, planteó el tribuno.
Desde la gestión municipal señalan que están avanzando con el monto máximo permitido por ordenanza pero que todavía no se sabe qué monto se colocará. Tesio plantea que el acceso al financiamiento tendrá un costo muy alto para el Municipio.
“La segunda discusión es cuánto cuesta tomar esa deuda. Porque no solo importa el monto, sino el costo de acceder a ese financiamiento. En este caso, estamos hablando de más de 500 millones de pesos en comisiones, que incluyen tanto las comisiones del banco por la gestión de la operación como los costos por garantías. Es decir, antes de que llegue un peso a la ciudad, ya hay un costo enorme comprometido. El banco organiza, estructura, coloca y garantiza, y cobra por todo eso. Ahora bien, la pregunta es si ese costo es razonable, si se evaluaron alternativas o si había formas más eficientes de hacerlo. Porque endeudarse no es gratis, y ese costo también lo termina pagando la sociedad”, dijo el tribuno.
El gobierno municipal contrató de manera directa al Bancor porque es una posibilidad que le otorga la ordenanza de contrataciones, siempre y cuando el vínculo sea con una entidad estatal.
“El tercer punto que hay que analizar, que para mí es el más importante, es si el Municipio tiene la estructura para administrar correctamente esa deuda. Porque una deuda puede estar bien planteada en lo técnico, pero mal aplicada en la práctica si la estructura no funciona. Entonces la pregunta de fondo es si la estructura orgánica del Municipio garantiza que esa deuda se va a usar bien. Si no hay planificación, si no hay control, si no hay eficiencia, la deuda no soluciona los problemas, los posterga o incluso los agrava. En definitiva, la discusión no es solo si tomar deuda está bien o mal. La discusión es si sabemos para qué se toma, cuánto cuesta y si estamos en condiciones de administrarla. Y sobre todo, que los vecinos tengan claro en qué se va a gastar cada peso que hoy se pide prestado”, indicó el referente de La Fuerza del Imperio del Sur.
En el Concejo, ese bloque opositor votó en dos oportunidades en contra de la toma de deuda. “Nuestra postura ha sido coherente y sostenida en el tiempo: no se trata de oponerse por oponerse, sino de exigir claridad en el destino de los fondos, responsabilidad en el costo que implica y garantías en la estructura que debe administrarlos. Entendemos que el debate no es sólo financiero sino también político e institucional”, plantearon desde la Fuerza del Imperio del Sur.