Política | devaluación

Fuerte devaluación y recortes en obra pública, subsidios y fondos a provincias

Tras trazar un crudo diagnóstico, Caputo anunció al país un severo plan de ajuste. Explicó por qué es necesario reducir el déficit fiscal. "Si seguimos así, habrá hiperinflación", alertó. El dólar oficial fue llevado a 800 pesos
 

Después de una postergación que agregó varias dosis de incertidumbre, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció ayer una fuerte devaluación del peso, anticipó recortes en el gasto público, una disminución “al mínimo” de las “transferencias a las provincias”, paralización de la obra pública -con excepción de las que están en marcha-, quita de subsidios al transporte y la energía y un refuerzo de la ayuda social. Caputo grabó dos veces el mensaje y demoró su difusión. Después de las 19, la transmisión arrancó en el canal de YouTube del presidente Javier Milei.

El eje central del mensaje del ministro fue la suba del dólar oficial de 400 que había dejado Sergio Massa a 800. Al comienzo del mensaje, Caputo trazó un duro diagnóstico de la “peor herencia recibida”, como había hecho Milei en su discurso inaugural, y explicó por qué, a su criterio, los otros gobiernos “fracasaron” al controlar la inflación. “Atacaban las consecuencias y no las causas”, consideró.

Adelantó que matizarán la inflación de los próximos meses (“Que será peor que antes”, aclaró) con planes sociales, aumento en la Asignación Universal por Hijo y en la Tarjeta Alimentar. “Pero sin intermediarios”, dijo.

“Si seguimos así, habrá hiperinflación”, diagnosticó.

Caputo explicó por qué no se logra bajar la escalada de precios. “En la Argentina se gasta más de lo que se recauda. Funciona igual que en sus casas; si el país tiene que gastar más de lo que recauda, les pide al FMI, a los bancos o al Banco Central. Financiar ese déficit con deuda genera problemas financieros; si se financia con emisión del Banco Central, el valor del peso cae”, aclaró.

El ministro consideró que la ineficacia en el combate a la inflación es que siempre se actúa “sobre las consecuencias, no sobre las causas”. “Esa es la razón por la que las crisis se repiten y se repiten”, manifestó.

“De los últimos 123 años, la Argentina tuvo déficit fiscal en 113 y siempre tuvo que buscar ese déficit”, manifestó. “Para muchos, el tomar deuda es un capricho del ministro de Economía de turno. No es así”, ejemplificó. “Venimos a solucionar el problema de raíz”, sentenció. “Tenemos que solucionar la adicción al déficit fiscal”, agregó.

“Las medidas tienen como finalidad neutralizar la crisis”, advirtió y adelantó los anuncios:

Sobre la devaluación, anunció: “Vamos a sincerar el tipo de cambio oficial a 800 pesos. Esto va a estar acompañado por un aumento provisorio del impuesto PAIS a las importaciones y a las retenciones de las exportaciones no agropecuarias. Finalizada esta emergencia, vamos a avanzar en la eliminación de todos los derechos de importación, que entorpecen el desarrollo argentino”.

Sobre las importaciones, dijo: “Reemplazaremos el sistema de importaciones Sira por un sistema estadístico y de información de importaciones que no requerirá de la información previa de licencias”.

Los anuncios de Caputo se dan en medio de una inflación que terminará este año rozando el 200%, la más alta en más de tres décadas, y en un contexto de recalentamiento total de los precios desde este mes. Hoy se conocerá el índice de precios al consumidor de noviembre, que rozaría un 12%. Para este mes se espera un dato incluso mayor.

La suba acelerada de los precios promete golpear a los más vulnerables. La primera semana de diciembre cerró con una inflación en alimentos y bebidas de 8,2%, según la consultora EcoGo y en todo el mes alcanzaría una variación del 28%. En LCG previeron un 7,4%. Para Fiel, los alimentos subieron 5,4% en la primera semana del mes, 15,2% comparado en cuatro semanas y 203,6% en 12 meses.

Por otra parte, las consultoras privadas estiman una caída de la economía de casi tres puntos, teniendo en cuenta la grave sequía, el impacto de la inflación sobre el consumo, la volatilidad del tipo de cambio y los problemas que sufrieron las empresas para importar en los últimos meses por las restricciones oficiales.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, había anticipado por la mañana en su rueda de prensa que el de Caputo “contendrá un paquete de medidas que vayan en torno a atacar la urgencia o a cubrir esta urgencia económica en la que estamos inmersos. En virtud de evitar una catástrofe mayor, que ya todos estamos transitando, entendemos que la situación es grave y somos conscientes de que la situación puede ser peor; el presidente Milei y todos vamos a hacer lo posible y lo imposible por intentar evitarlo”.

Esto es “hacer lo imposible en el cortísimo plazo para cumplir lo prometido y evitar la catástrofe”, agregó y luego completó: “Estamos inmersos en una de las crisis más profundas de la historia y además nos encaminamos a una hiperinflación. La decisión es evitarla. La inflación que vamos a evitar seguramente sea mucho más devastadora que lo que fue la hiperinflación de los años 89-90. Por eso nuestra preocupación y la urgencia en las medidas que Milei está tomando”.

Adorni además adelantó un nuevo organigrama estatal. El Gobierno pasó de 18 ministerios a nueve, una reducción de 50%. En términos de secretarías, hasta el 10 de diciembre eran 106 y en esta gestión pasaron a ser 54 (una reducción de 29%), enumeró Adorni. Y, en términos de subsecretarías, se contaba con 182 subsecretarías y ahora serán 140.