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Tecnología y trabajo colaborativo, las llaves para cuidar y producir

El agrónomo Emiliano Peretti plantea los desafíos de su profesión a futuro, en donde aumentar la cantidad de alimentos para cubrir una demanda en crecimiento será central. Pero también lo es preservar el ambiente y los recursos naturales

Producir cada vez más alimentos cuidando más y mejor el medio ambiente. Ese es el gran desafío que encara todo el aparato productivo pero que tiene a los ingenieros agrónomos como una pieza clave para alcanzar esa meta que se impone por su propio peso.

La profesión, cuya carrera se dicta en nuestro país desde 1883 cuando se presentó la escuela Agrotécnica y Veterinaria en la localidad de Lomas de Zamora, hace ya 138 años, fue sumando desafíos.

“Es una profesión amplia y diversa, que va desde el cuidado del ambiente, los estudios de impacto ambiental, el manejo de pasturas, el manejo forestal, la agricultura e incluso hay colegas que se especializan en determinadas producciones animales. No se reduce a una recomendación fitosanitaria, que sería simple y sencillo, sino que es un campo de acción mucho más amplio y complejo”, explica el agrónomo Emiliano Peretti.

El profesional destacó que “no obstante eso, la carrera siempre tiene como enfoque central la producción agropecuaria y el ingeniero es el encargado de aplicar técnicas profesionales cuidando el medioambiente y los recursos naturales. Acompañamos el proceso de la producción de alimentos cuidando el ambiente y los recursos naturales en un mundo en constante crecimiento”, indicó.

Por eso, para Peretti, “el gran desafío es lograr la mayor producción posible cuidando los recursos. Por eso uno de los mayores desafíos actualmente es desacoplar la producción del impacto ambiental. Tenemos que producir, ser competitivos, satisfacer la futura demanda de alimentos cuidando el ambiente. Sin alternativas, porque es de todos, especialmente de las futuras generaciones”, remarcó.

El profesional indicó además que “cuando hablamos de impacto ambiental debemos prestar atención a la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), la degradación de los suelos, la forestación, la contaminación con productos fitosanitarios y el uso del agua dulce que es un bien cada vez más escaso a nivel global. Tenemos que maximizar la competitividad teniendo en cuenta todos esos elementos”.

Frente a esos desafíos, el ingeniero agrónomo destacó que para contrarrestar el impacto ambiental existen dos herramientas: tecnología y trabajo colaborativo.

“En el primer caso un ejemplo claro es el de las aplicaciones selectivas para el control de malezas, y allí se integra la informática, los sensores y la informatización. Y por otro lado, cuanto más interactúen colaboradores, extensionistas, productores, industria, vamos a conformar una sociedad que aprende constantemente. Y si esos objetivos están claros, se van a logran muchos mejores resultados. Pero insisto en que es muy importante trabajar en red”, enfatizó.

Frente a ese escenario, Peretti destacó que “el eje de las Buenas Prácticas Agropecuarias en Córdoba es super positivo. Es un programa que impulsa el Ministerio de Agricultura y que engloba las prácticas agronómicas que van contribuyendo a la conservación, al restablecimiento y el uso sostenible de los recursos naturales y hace especial énfasis en el recurso suelo”.

Y agregó: “En ese sentido, se menciona la nutrición de los cultivos, rotación de los cultivos, hacer cultivos de cobertura, pasturas, uso de terrazas que son como curvas de nivel, agricultura de precisión, trazabilidad. Es además un incentivo porque los productores que participan reciben un estímulo económico por integrarse al plan”.

Y continuó: “Es positivo porque define prácticas concretas, amigables con el ambiente y que mejoran los sistemas; y el productor puede comenzar a implementarlas rápidamente, aunque siempre es recomendable que lo realice con un profesional que lo guíe”.

Por otra parte, Peretti indicó que con el correr del tiempo el trabajo de los agrónomos “se fue complejizando porque se fueron complejizando los sistemas. Hay una problemática actual de malezas muy importante que hace unos años uno podía resolver con algunas prácticas más simples que las actuales. Además, hay más consciencia sobre el cuidado de los recursos, no sólo como parte de nuestro trabajo sino de la sociedad en general”.

Con respecto al potencial del país, Peretti aseguró que “podemos competir a primer nivel mundial, con gran potencial, pero tenemos que seguir explorando y mejorando lo que hacemos. No hay que perder de vista que según la ONU para 2050 vamos a ser unos 10 mil millones de habitantes en el planeta y tenemos que garantizar los alimentos para todos”, indicó.