8M, una lucha que no cesa
Todos los años, el mes de marzo se encarga de recordarnos una lucha que avanza con pasos cortos, pero seguros. El 8 de marzo (8M), es una fecha que se ha ido reinventando conforme el paso del tiempo. El contexto social e histórico, ha dejado de lado la celebración superficial de muchas décadas atrás, para tomar este día como una fecha que conmemora la lucha por la igualdad de derechos en relación a los hombres, en todo el mundo y como recordatorio de aquellos que ya han sido conquistados.
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha establecida por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1977, en honor a todas aquellas mujeres que lucharon por la igualdad de derechos en relación a los hombres, en todo el mundo.
En la actualidad, las mujeres logramos grandes avances en la igualdad de género, pero todavía enfrentamos obstáculos y discriminación en el lugar de trabajo, la política y la vida diaria, sin olvidarnos de la brecha salarial que continúa siendo una dura realidad. El 8M es un día para seguir defendiendo los derechos conquistados y para reclamar por aquellos que aún nos faltan alcanzar.
Igualdad de oportunidades
La igualdad de género no solo es un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible. Las mujeres y niñas constituyen la mitad de la población mundial y, por tanto, también la mitad de su potencial, sin embargo, la desigualdad de género prevalece.
Según UNICEF, la igualdad de género, significa que mujeres, hombres, niñas y niños deban gozar, por igual, de los mismos derechos, recursos, oportunidades y protecciones. Sin embargo, la realidad sigue evidenciando que en la actualidad, niñas, adolescentes y mujeres enfrentan mayores desventajas por razón de su género.
Bajo el lema 2024 “Financiar los derechos de las mujeres para acelerar la igualdad”, ONU Mujeres ha publicado en su sitio web que, para lograr la igualdad de género, se deben garantizar los derechos de las mujeres y las niñas en todos los ámbitos de la vida, y así asegurarles el desarrollo sostenible.A su vez, reafirman que la falta de financiamiento es uno de los principales obstáculos para lograr la tan ansiada igualdad de género en 2030. Y sostienen que el déficit anual es de 360.000 millones de dólares, para alcanzar dicha meta.
Las desigualdades históricas que han enfrentado las mujeres en este sentido siguen teniendo impactos intergeneracionales que alcanzan a la niñez actual. Eso impide que se avance en el goce de condiciones de igualdad y en construir nuevas relaciones sociales y entornos saludables y justos.
Mujeres en el mercado laboral
El mundo laboral no escapa a las desigualdades de género existentes en la sociedad. Según un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en Argentina, la participación laboral de las mujeres es del 52% y la de los varones del 70%. Esto ya de por sí, representa una diferencia significativa que dificulta que las mujeres puedan alcanzar la autonomía económica para tomar decisiones libremente y en condiciones concretas sobre cuestiones que afectan a sus vidas.
Según esta dependencia de las Naciones Unidas, la diferencia se explica por el trabajo no remunerado, ya sea doméstico o de cuidado, que recae mayormente sobre las mujeres, resultando que el tiempo que están cuidando, es tiempo que no le pueden dedicar al trabajo remunerado, por ende, reducir la desigualdad en el mundo del trabajo es un objetivo en la que se debe trabajar de manera prioritaria.
Brecha salarial
La presencia de disparidades de género en el ámbito laboral y empresarial es un hecho de público conocimiento. De acuerdo con una investigación realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tan solo el 15% de los roles directivos en empresas de América Latina y el Caribe son ocupados por mujeres. Estos bajos porcentajes también se ven replicados en los salarios percibidos.
Según datos publicados por la ONU, la brecha salarial de género muestra la distancia entre el ingreso de las mujeres y el de los varones, y se calcula como el cociente entre la diferencia del ingreso promedio de varones y mujeres y el ingreso promedio de los varones. Especialistas indican que en la Argentina la brecha existe y se debe a la imposibilidad de acceder a puestos de mayor jerarquía y a la falta de distribución en las tareas de cuidado.
Los datos arrojados durante el segundo trimestre de 2023, indica que la brecha en nuestro país fue del 26,6%: el ingreso promedio de varones fue de $ 161.252, mientras que el de las mujeres fue de $ 116.584. En Argentina, las mujeres ganan en promedio 25% menos que los varones por la misma tarea, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) realizada por el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) en el primer trimestre de 2023.
Por otro lado, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Mujeres, las mujeres se encuentran en sectores de empleo peor remunerados y de peor nivel. También indican que la brecha de género en el mercado laboral es un hecho documentado y persistente en el mundo.
Las causas de la brecha salarial pueden ser varias, algunas de estas son, empleo a tiempo parcial, peores empleos, trabajos socialmente menos valorados, auto valorarse por debajo de sus capacidades o por la ignorancia de los empleadores. Afirman también que las mujeres ganan menos porque están más tiempo afuera del mercado laboral, formándose, generando capital humano o porque están al cuidado de niños y ancianos.
Como cada año en esta fecha, es importante recordar la incansable lucha y valentía de las mujeres para seguir luchando contra las desigualdades y los abusos que aún siguen existiendo, y para alcanzar igualdad de derechos en todos los ámbitos de la vida. Debemos continuar trabajando para que haya una igualdad real de oportunidades para todas nosotras.
Por Julieta Varroni