Expectativas ante nuevas tiras para controlar la glucosa con la saliva
La ciencia avanza constantemente en el desarrollo de recursos que buscan brindar una mejor calidad de vida para los pacientes de distintas patologías, como es el caso de aquellos que conviven con la diabetes y que deben seguir tratamientos rigurosos. Uno de los aspectos que más se tienen en cuenta tiene que ver con los controles de glucemia que se deben hacer varias veces por día y que en algunos casos han logrado implementar parches o sensores menos invasivos, pero que en general el pinchazo para el control con sangre sigue siendo lo más efectivo. En esta línea, tiras reactivas que funcionan con saliva son una noticia esperanzadora para muchos pacientes.
“Se busca tener controles que se puedan hacer sin tener que pinchar para obtener la información de la sangre, que es en tiempo real, sino que desde la saliva con una tira reactiva que mida la glucemia desde la lengua”, comentó María Vettore, médica diabetóloga y asesora de la Asociación NADia, que trabaja por los derechos de las personas con diabetes desde hace más de una década. Y agregó: “Lo que sucede es que no es un estudio de ahora, hace tiempo que lo están intentando, tenemos registros desde 2014, que buscan estos biosensores desde la saliva y las lágrimas, pero necesitan optimizar los elementos. El problema es que la saliva está influenciada por muchas otras cosas como la temperatura bucal, la salivación, la acidez, el reflujo, las caries, todo influye en la respuesta”.
- ¿Cómo se ha trabajado en estas tiras reactivas?
- Se ha ido trabajando con enzimas, mejorando la calidad de las tiras y lo que está más avanzado son unas tiritas que detectan la glucosa con una reacción química con la glucosa oxidasa, la enzima que está en la lengua reacciona con la tira y libera peróxido de hidrógeno. Esto se transforma en iones que dan una corriente eléctrica y es lo que se mide para saber la situación del paciente. Si bien siguen trabajando en todos los otros aspectos que influyen, se han logrado grandes avances.
No obstante, la especialista indicó: “En la actualidad, por más aparatos que usemos, nada supera a los datos que brinda la sangre en tiempo real, porque se pueden poner los sensores o los parches, pero en el medio tienen una demora, porque no está en la sangre, sino en los intersticios y retarda la respuesta, en algunos más y en otros menos”, señaló. Aclaró que en aquellos pacientes que son niñas o niños, a los que se los tiene que pinchar para los controles aproximadamente 12 veces al día, “obviamente que es una herramienta fantástica, o en un deportista que es más estable, con altos niveles de energía y que también necesitan controlar permanentemente, es muy útil para no pincharse todo el tiempo”, precisó.
Vettore resaltó que todas estas tecnologías buscan mejorar la calidad de vida de los pacientes: “Semanas atrás se hizo el Congreso Internacional de Tecnología y allí no se habló mucho de esto, se hizo más referencia a las nuevas bombas, a los sistemas cerrados y al páncreas artificial, pero a esto no le dieron tanto empuje porque aún no tiene una patente”, sostuvo la especialista, pero aclaró que sería un avance fundamental al no ser invasivo. “Si se puede avanzar en esto, sería fantástico, ahora van a hacer pruebas para ensayos clínicos, en personas, donde podrán superarse las fallas en las que se está trabajando y podría salir a la venta, que incluso es de muy bajo costo porque el del peróxido de hidrógeno es un sistema más económico para la medición”, subrayó la médica diabetóloga.
- ¿Esto no implicaría una especulación para la demora del desarrollo por parte de los laboratorios que vienen trabajando con estos dispositivos?
- Lo que pasa es que se trata sólo de la medición, con eso solo no pasa nada, también hay que corregir, medicar, poner insulina, son muchas otras cosas. Hoy por hoy, lo mejor para los tratamientos siguen siendo los sistemas cerrados y las bombas de insulina en un paciente bien entrenado. Para un niño, las bombas, con sensores que a través de bluetooth dan información a la bomba. Si bien no son en tiempo real, van midiendo con muy poco tiempo de diferencia, de 3 o 4 minutos. El sensor avisa que la glucemia baja y la bomba corta la insulina, hace lo que haría el páncreas. Cuando la glucosa empieza a subir, le avisa y activa nuevamente la infusión de insulina.
Vettore aclaró que todos estos dispositivos son muy útiles para los tratamientos, pero es necesario que el paciente esté entrenado y saber cómo manejar cada situación. “Hay muchos avances en todos estos equipos, pero lamentablemente no cualquiera tiene acceso a estas tecnologías, aquí no estamos en la misma situación que en Europa, donde en algunos países el mismo Estado entrega las bombas”, explicó.
Situación ante el Covid-19
- ¿Cómo ha sido el escenario de los pacientes con diabetes durante la pandemia?
- Casos más complicados por la diabetes han sido pocos, lo más complicado ha sido en pacientes con obesidad, por ejemplo. Lo que sí tuve mucho fue el aumento de peso en chicos con diabetes. Al suceder esto se dan muchos desbalances y hay más requerimiento de insulina. Pero lo que sí vemos es mucho miedo, porque al desconocer tenemos que explicarles más a los padres y a los docentes. La diabetes genera una alteración en el sistema inmune, una respuesta más lenta y una alteración en las citoquinas, pero sobre todo en los pacientes mal tratados, en los que están bien no es lo mismo.