El secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, diferenció el caso del renunciante colaborador Valentín Díaz Gilligan, de la situación del ministro de Finanzas, Luis Caputo, a raíz de los trascendidos que lo sindican como accionista de dos compañías offshore en Islas Caimán y como dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami, algo que no habría quedado reflejado en su declaración jurada al asumir como ministro.
"No tiene nada que ocultar; a mi entender, no hay incompatibiliad de su función previa a esta actualidad en la función pública", graficó.
En este punto, De Andreis destacó "la tranquilidad de siempre haber dicho la realidad de nuestras situaciones personales" y el funcionamiento "de la Oficina Anticorrupción y los diferentes organismos del Estado", al tiempo que opinó que los aliados en Cambiemos "fueron bastante prudentes" y no influyeron en la renuncia de Díaz Gilligan.
"No hay ningún caso que se asimile a otro, todos tienen sus complejidades. En el caso de Caputo tenemos la tranquilidad absoluta de lo que dice y nos cuenta; no tiene nada que ocultar", amplió.
De Andreis, además, ratificó que el dinero en la cuenta que figura a nombre de Díaz Gilligan en Andorra no era de él. "Va a tener que terminar de explicar su situación jurídica y comercial con esa sociedad. En ningún momento tuvo ese dinero y entendió que no la tenía que declarar", señaló.
Destacó que la renuncia de su ex número dos, envuelto en una polémica por presuntos fondos sin declarar en Andorra, era porque "entendió que el mejor aporte que le podía hacer al Gobierno era dar un paso al costado".
"(Díaz Gilligan) va a esclarecer lo que él entiende, y yo comparto, que en el peor de los casos habrá sido una omisión en su declaración jurada de una situación previa a que él fuera funcionario, en este caso en la Ciudad de Buenos Aires", sostuvo.
El dirigente del PRO ratificó su respaldo al renunciante funcionario, quien se vio obligado a abandonar su cargo luego de que el diario español El País informara que Díaz Gilligan figuraba como director y aportante de 1,2 millones de dólares en una empresa británica radicada en Andorra.
"Cuando yo lo invito a formar parte del equipo en turismo de la Ciudad, estaba intentando desarrollar un negocio en Londres con estas personas vinculadas al fútbol. Le interesó más la propuesta de la Ciudad y encaró un proceso de salida de esa sociedad".
En la previa de la renuncia de Díaz Gilligan, De Andreis informó en un grupo de WhatsApp que comparte con los ministros del Gabinete que el subsecretario iba a dar un paso al costado. Así lo contó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich que también defendió al renunciante integrante del Gobierno al subrayar que "el que viene de una actividad privada quizás tiene cuentas antes y quizás es mejor tener cuentas antes y no tener cuentas producto de haber sido funcionario. No está bien no declararla pero no es lo mismo".
En este punto, De Andreis destacó "la tranquilidad de siempre haber dicho la realidad de nuestras situaciones personales" y el funcionamiento "de la Oficina Anticorrupción y los diferentes organismos del Estado", al tiempo que opinó que los aliados en Cambiemos "fueron bastante prudentes" y no influyeron en la renuncia de Díaz Gilligan.
"No hay ningún caso que se asimile a otro, todos tienen sus complejidades. En el caso de Caputo tenemos la tranquilidad absoluta de lo que dice y nos cuenta; no tiene nada que ocultar", amplió.
De Andreis, además, ratificó que el dinero en la cuenta que figura a nombre de Díaz Gilligan en Andorra no era de él. "Va a tener que terminar de explicar su situación jurídica y comercial con esa sociedad. En ningún momento tuvo ese dinero y entendió que no la tenía que declarar", señaló.
Destacó que la renuncia de su ex número dos, envuelto en una polémica por presuntos fondos sin declarar en Andorra, era porque "entendió que el mejor aporte que le podía hacer al Gobierno era dar un paso al costado".
"(Díaz Gilligan) va a esclarecer lo que él entiende, y yo comparto, que en el peor de los casos habrá sido una omisión en su declaración jurada de una situación previa a que él fuera funcionario, en este caso en la Ciudad de Buenos Aires", sostuvo.
El dirigente del PRO ratificó su respaldo al renunciante funcionario, quien se vio obligado a abandonar su cargo luego de que el diario español El País informara que Díaz Gilligan figuraba como director y aportante de 1,2 millones de dólares en una empresa británica radicada en Andorra.
"Cuando yo lo invito a formar parte del equipo en turismo de la Ciudad, estaba intentando desarrollar un negocio en Londres con estas personas vinculadas al fútbol. Le interesó más la propuesta de la Ciudad y encaró un proceso de salida de esa sociedad".
En la previa de la renuncia de Díaz Gilligan, De Andreis informó en un grupo de WhatsApp que comparte con los ministros del Gabinete que el subsecretario iba a dar un paso al costado. Así lo contó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich que también defendió al renunciante integrante del Gobierno al subrayar que "el que viene de una actividad privada quizás tiene cuentas antes y quizás es mejor tener cuentas antes y no tener cuentas producto de haber sido funcionario. No está bien no declararla pero no es lo mismo".

