dalUna semana después de lo previsto, y cuando la incertidumbre y las dudas se habían apoderado de productores y empresas vinculadas a las economías regionales, en el Boletín Oficial de la Nación apareció ayer el decreto que establece la eliminación de las alícuotas a la gran mayoría de esas cadenas productivas. En particular, para Córdoba, se confirmó la quita a los productos del maní salvo en dos posiciones arancelarias: el maní con cáscara y pellets de maní.
El primero pasará a pagar 4% de retenciones en lugar de 4,5%, mientras que se elimina el tributo para el que no posee cáscara, tanto en su variedad “blancheado” (sin piel) como el “confitería” (con piel). En el caso del segundo, tendrá 3% de carga, pero en realidad es un producto más vinculado a la industria aceitera que a la manisera, por ser un derivado de las extrusoras.
Con respecto al maní con cáscara, la industria explicó que en realidad se vuelca mayoritariamente al mercado interno, por lo cual esa alícuota no sería de impacto relevante para el sector; más bien es marginal.
En diálogo con Tranquera Abierta, el presidente de la Cámara Argentina de Maní, Diego Yabes, remarcó que “esta decisión de eliminar las retenciones al maní permiten que la cadena gane en competitividad y se equipare con respecto a sus competidores en el mundo, que lejos de penalizar con impuestos a la exportación, la alientan”, recordó.
En ese sentido, el directivo enfatizó que “se puede esperar un impacto positivo en materia de inversión e incluso en esta próxima campaña en cuanto a área sembrada”, sugirió.
Durante la semana pasada se conoció la primera estimación de superficie sembrada para los distintos cultivos en Córdoba y allí se destacó que en el caso del maní habría una retracción del 2%. Sin embargo, en la Cámara del Maní creen que ese dato puede cambiar y hasta se animan a pronosticar que el piso de la próxima siembra podría ser la del año pasado. Esto implica que esperan una superficie igual o mayor que la de la campaña 2022/23, siempre con la idea de recuperar o al menos acercarse a las 400 mil hectáreas implantadas.
Lo cierto es que finalmente el Gobierno Nacional fijó ayer, y de forma retroactiva a partir del 1° de septiembre último, la eliminación de las retenciones para una serie de productos de las economías regionales que incluye también el arroz, la industria forestal y el vino, formalizando así el anuncio del ministro de Economía, Sergio Massa. El funcionario había adelantado en su momento esta decisión y había fijado como fecha el primer día de este mes. Por eso durante esta última semana hubo una inquietud en ascenso en los sectores productivos que esperaban la publicación oficial de la medida.
De todos modos, el anuncio original mutó debido a que habían anunciado que la totalidad de las economías regionales pasarían a tener 0% de retenciones, pero luego se aclaró que serían todas las que tengan valor agregado, abriendo allí un interrogante.
“Todos los productos que tienen un proceso de industrialización para las exportaciones, van a tener retenciones cero a los efectos de aumentar nuestras exportaciones con valor agregado”, enfatizó el ministro en un mensaje en la red social Instagram.
Lo cierto es que el Decreto 462/2023, publicado en el Boletín Oficial, formaliza la eliminación de retenciones, destacando, en los considerandos, que continua un proceso de reducción de los mismos que comenzó en el año 2020.
“Si bien durante los años 2020 y 2021 la alícuota del Derecho de Explotación se ha reducido, e incluso se fijó en un 0% para distintas mercaderías, aún quedan pendientes algunas modificaciones, ya que siguen existiendo productos de las economías regionales y otros, con agregado de valor respecto a sus procesos de elaboración, que continúan pagando este derecho”, señalan los considerandos.
La eliminación de las retenciones apunta a “promover las ventas a mercados externos” y “mejorar el nivel de ingresos de los productores y elaboradores”, indicó el decreto.

