Diputados acordaron eliminar el sistema de canje de pasajes
Legisladores de todos los bloques y el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, decidieron quitar la posibilidad de cambiar los boletos de viaje por dinero.
Los presidentes de todos los bloques que integran la Cámara de Diputados acordaron hoy con el presidente del cuerpo, Emilio Monzó, la eliminación del sistema de canje por dinero de pasajes aéreos y terrestres asignados a los legisladores nacionales, tras la polémica generada por el uso de ese mecanismo.
Según advirtieron fuentes legislativas, Monzó impulsa desde el principio de su gestión un reordenamiento del sistema que genera un importante presupuesto para la Cámara baja e ingresos de hasta 40.000 pesos mensuales extra para los diputados, aunque las resistencias tanto en bancadas oficialistas como opositoras impidieron hasta el momento introducir cambios de fondo.
"Es muy difícil cambiar de un plumazo un sistema que funciona hace 30 años", destacaron, tras lo cual reconocieron que hay que ir hacia una política de "mayor transparencia" y "rendición".
Con todo, Monzó logró introducir algunas modificaciones, como la eliminación de los llamados "aerocheques", es decir, vouchers innominados que "permitían un revoleo de pasajes indiscriminado".
"Ahora los pedidos deben hacerse de manera digital y se estableció que de los diez pasajes ida y vuelta, seis tengan que ser utilizados por el diputado. El resto de los pasajes pueden ser utilizados por un máximo de ocho colaboradores que deben estar autorizados en un registro, el cual se puede modificar una vez al año. Además se reemplazó el cobro del canje en un sobre por un sistema bancarizado. Ahora la Cámara lleva un control mucho más riguroso", ponderaron.
El escándalo que estalló a raíz de la respuesta a un pedido de acceso a la información pública de la fundación Directorio Legislativo, que inmediatamente pasó a los portales web y a las tapas de los diarios, y ahora las distintas bancadas aceptan una reformulación del sistema.
A diferencia de la izquierda, que propone bajar la dieta de un diputado a un nivel cercano a los cuatro salarios mínimos, en charlas íntimas la mayoría de los diputados y senadores se queja de que sus ingresos son ostensiblemente menores a los del Poder Judicial y del Poder Ejecutivo y, en consecuencia, abonaba a una suerte de pacto no explícito para que no se toque esta fuente de recursos adicionales.
Según advirtieron fuentes legislativas, Monzó impulsa desde el principio de su gestión un reordenamiento del sistema que genera un importante presupuesto para la Cámara baja e ingresos de hasta 40.000 pesos mensuales extra para los diputados, aunque las resistencias tanto en bancadas oficialistas como opositoras impidieron hasta el momento introducir cambios de fondo.
"Es muy difícil cambiar de un plumazo un sistema que funciona hace 30 años", destacaron, tras lo cual reconocieron que hay que ir hacia una política de "mayor transparencia" y "rendición".
Con todo, Monzó logró introducir algunas modificaciones, como la eliminación de los llamados "aerocheques", es decir, vouchers innominados que "permitían un revoleo de pasajes indiscriminado".
"Ahora los pedidos deben hacerse de manera digital y se estableció que de los diez pasajes ida y vuelta, seis tengan que ser utilizados por el diputado. El resto de los pasajes pueden ser utilizados por un máximo de ocho colaboradores que deben estar autorizados en un registro, el cual se puede modificar una vez al año. Además se reemplazó el cobro del canje en un sobre por un sistema bancarizado. Ahora la Cámara lleva un control mucho más riguroso", ponderaron.
El escándalo que estalló a raíz de la respuesta a un pedido de acceso a la información pública de la fundación Directorio Legislativo, que inmediatamente pasó a los portales web y a las tapas de los diarios, y ahora las distintas bancadas aceptan una reformulación del sistema.
A diferencia de la izquierda, que propone bajar la dieta de un diputado a un nivel cercano a los cuatro salarios mínimos, en charlas íntimas la mayoría de los diputados y senadores se queja de que sus ingresos son ostensiblemente menores a los del Poder Judicial y del Poder Ejecutivo y, en consecuencia, abonaba a una suerte de pacto no explícito para que no se toque esta fuente de recursos adicionales.