Según medios locales, Roberto Espiro Mitar la obligó a vender productos en la calle y a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento.
El Tribunal Oral Federal también le impuso el pago de una indemnización de 4 millones de pesos a la víctima.
El condenado fue hallado culpable de trata de personas, explotación sexual y laboral, y unión forzada de hecho.
Según la investigación, en enero de 2023 el hombre “compró” a la mujer a otra familia de la comunidad gitana, y desde entonces la obligó a hacer venta ambulante y a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento.
Además, la joven fue rescatada en marzo del mismo año, después de lograr escapar mientras vendía hilos y medias en la calle. En su declaración ante la Justicia, contó que era vigilada constantemente, que todo el dinero que generaba se lo tenía que entregar a la familia del acusado y que no podía decidir sobre su cuerpo ni sobre su vida.
Durante el juicio se probó que Mitar no solo la obligaba a mantener relaciones sexuales, sino que además la llevó a una sala médica cercana a su casa para que le retiraran el chip anticonceptivo, con el objetivo de forzar su reproducción.