Karamelo Santo: "Necesitábamos sentirnos en movimiento"
Karamelo Santo acaba de lanzar El Gran Poder Vol. 2, un compilado de 15 canciones que la banda realizó en formato #desdecasa junto a grandes músicos durante el pandémico 2020. Algunos de los artistas que participaron son Palo Pandolfo, Lito Vitale, Los Calzones, La Yugular, La Perra que los Parió, Staya Staya, la artista de flamenco La Contreras y el baterista Marcelo Mastroiani.
Además cuenta con dos nuevas canciones, compuestas durante el aislamiento: “Buen día” y “La tormenta”.
Karamelo Santo se encuentra planeando sus primeras presentaciones en vivo en el Parque Centenario porteño para febrero próximo.
Hablamos con el tecladista Mario Yarke, miembro fundador de la banda junto al cantante Goy:
-¿Cuándo sintieron la necesidad de volver a grabar clásicos y desde casa?
-Desde el mismo momento que se impuso la cuarentena. Necesitábamos sentirnos en movimiento, un impulso semicaprichoso de negarnos a la pausa. Ante la cancelación de las giras y la imposibilidad de juntarnos a trabajar en material nuevo, optamos por reversionar algunas canciones con invitados que sufrían la misma “abstinencia” que nosotros. Goy, con su eterna habilidad de mirar hacia adelante, acusó recibo rápidamente y marcó el rumbo de cómo lo haríamos.
De todos modos, la idea no era hacer un disco. Solo aprovechamos el material que estábamos dejando registrado en ese extraño contexto de distancia. Ese es el hilo conductor: el encierro, la incertidumbre y la montaña rusa anímica a la que nos vimos sometidos.
-¿Cómo fue la elección de artistas invitados?
-Parecía ser el momento para motorizar al eternamente postergado “Che! A ver si nos juntamos a hacer algo!”
No hicimos un listado con probables invitados. Fueron participaciones espontáneas, casi como la de un asado improvisado pero con amigos.
La versión de “Fruta Amarga” fue grabada para el programa “Lito Vitale a la Medianoche” y el piano lo toca el propio Lito. Con “Vivo en una Isla” nos dimos el gusto de juntar a nuestro entrañable amigo Palo Pandolfo con la banda jujeña La Yugular. También se dio lo que, jactanciosa e irónicamente, dimos en llamar “la Cumbre del Ska”: Calzones + Karamelo en “El Ritmo Indecente”. Convocamos también a una coterránea, la cantante mendocina de flamenco Mariela Contreras para que aportara su impronta en “Luna Loca”. Grabamos también una muy linda versión de “La Trampa” con La Perra que los Parió, con Staya Staya hicimos “Son del negro” y con Iluminate “Y los niños preguntan”.
-Teniendo en cuenta la gran cantidad de canciones inoxidables que tiene la banda. ¿Cómo fue la selección de temas?
-Algunas ideas partieron de ensayos en los que desarmábamos canciones para ver cómo reconstruirlas. Fue el caso de, por ejemplo, “Fruta Amarga”, que en algún momento se convirtió en un cha cha cha o de “Luna Loca” que quedó en una cumbia mezclada con rumba. “La Ventanita” o “One Step Beyond” fue parte de nuestro afán destructivo al convertirlos en cumbia. A “Tu pa mí” intentamos darle una atmosfera disco con el bombo que suele usar el trap.
-¿Cómo fue el proceso de composición durante el aislamiento de las dos nuevas canciones “Buen día” y “La tormenta”?
-“La Tormenta” es una canción que venía esperando su oportunidad. Fue grabada en las sesiones de “El Gran Poder Vol 01”.
Y “Buen día”, que también es de Goy, es un reggae optimista para tiempos complicados. Esta canción fue grabado como hicimos con las restantes, cada uno desde casa tras un ida y vuelta de ideas.
-¿El arte sigue teniendo “El gran poder”?
-No pondría las manos en el fuego por el poder del arte. Es necesario, vital, pero en una isla desierta, entre una botella de agua y un ipod, para sobrevivir, tomaría el agua. El arte modifica, moviliza, enseña, une, impacta y casi te diría que no puedo vivir sin música pero no se me ocurre ejemplos en estos momentos de que una canción haya servido para cambiar radicalmente (o al menos un poco) el mundo.
Pensábamos más en el poder de cada uno, nuestra fuerza personal para cambiar las cosas. En grupo, ese poder se multiplica. Quizás la aprobación de la ley del aborto sea la muestra más cercana en el tiempo de ese poder. Es, humildemente, nuestro “Power to the People” de John Lennon
-Siendo una banda de mucho toque y muchas giras, imagino extrañarán de sobremanera los escenarios…
-Si bien necesitábamos descansar un poco porque 2019 había sido movido, preferíamos seguir tocando. Nuestro chat de WhatsApp se puso monotemático con la frase “Qué ganas de tocar!!!!!!”. Sí, extrañamos a público y escenario. El streaming no satisface 100% nuestras ganas de compartir con la gente.
-Vinieron a Río Cuarto varias veces y siempre dieron shows explosivos. ¿Cuáles son los recuerdos de esos toques?
-Cuando vamos a Río Cuarto solemos hacer un recorrido que une a Córdoba Capital, Villa Mercedes y San Luis Capital. Es una de nuestras giras favoritas. Río Cuarto es sumamente hospitalaria y nos sentimos en casa en esa esquina de Colón y Alvear. Son shows eufóricos, como nos gusta en un escenario amplio y una técnica increíble.
-¿Se podría decir que pudieron reinventarse en cuarentena?
-Sí, pero como hizo cada ser humano de este mundo. No somos los mismos que hace un año atrás. Ya no damos nada por sentado y lo importante puede ser otra cosa. Pero supimos que lo que había que hacer era aprovechar el impacto y mostrarnos de otra forma. No era cómodo grabar videos con el celular.
Participamos en cientos de festivales online alrededor del mundo e hicimos prensa como nunca. Goy hacía streamings diarios a modo de ofrenda para entretener tocando canciones o conversando con músicos amigos. Todo el esfuerzo valió la pena. Fue nuestra forma de decir que pese al contexto adverso, no abandonamos.
-¿Cómo te llevás con el streaming, soles ver arte en ese formato?
-Particularmente, prefiero las ventajas del on demand: lo veo después. Veíamos venir al streaming como una de las plataformas futuras de transmisión de eventos. Planeábamos hacer shows que pudieran verse por streaming antes de la pandemia pero la necesidad nos ganó de manos. Creo que será una herramienta más para mostrar música y arte.
-Como músico, ¿cómo imaginas el futuro pos pandemia?
-La verdad es que todas mis predicciones fallaron así que sería un mal referente. Creo que lo multiplataforma se convertirá en algo habitual y necesario, otra manera de mostrar lo que ofrecemos como músicos.
Si se mantienen las medidas precautorias de la distancia social, me asustaría un poco delegar esa responsabilidad. Las imágenes de las playas de Pinamar de estos días son un alerta. Y nuestra música invita al baile colectivo.
Probablemente haya más oferta de música en las plataformas digitales. He notado que en los últimos tiempos han regresado artistas de los cuales hacía tiempo no sabíamos nada: Huey Lewis & the News, The Boomtown Rats, Stevie Wonder, Crowded House, AC/DC, Paul Mc Cartney. Paul llegó al 1 del ranking Billboard de álbumes después de 31 años! Esto, para mí, dice bastante.
-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?
-Perdón, pero descreo de las virtudes colectivas del arte. Probablemente veamos más cine, pero como entretenimiento y no como parte de la contemplación de un hecho artístico. Creo que extrañamos el arte en vivo. De todos modos, cuando se pueda asistir, no habrá hordas de ansiosos por el arte. Estarán más llenas las canchas de futbol.
Ahora, a nivel personal, nuestro “yo” artista, ocupó parte del tiempo en su propio arte. Nosotros grabábamos canciones y las mandábamos a otros músicos del grupo para que le agregara su instrumento. Fue parte de un experimento colectivo en el que nos refugiamos un poco.
-¿Cuál es, en general, el balance de estos más de 25 años de historia como banda?
-Diría que llegamos más lejos de lo que imaginamos e hicimos más de lo que nos creíamos capaces. Estamos más cerca de los 30 años que de los 25 y aunque nuestras rodillas duelen más, sabemos que seguiremos tocando y sometiéndolas a saltos y corridas sobre un escenario. Morimos por recuperar esa sensación tan vital. Sentimos que Karamelo nos hizo y hace feliz. Con un matrimonio de tanto tiempo, hacer lo que te hace feliz es un logro.
-¿Escuchás bandas nuevas?, ¿cuáles?
-Por ahí, no tan nuevas. El último disco de Vampire Weekend, “The Father of the bride” es un indispensable. Wos me sorprendió el año pasado. Conociendo Rusia y Lo’ Pibitos me encantan. Una banda de Mendoza que recomiendo que se llama Spaghetti Western. He vuelto a escuchar Belle & Sebastian gracias a un nuevo disco en vivo. Y por supuesto a nuestros colegas del reggae y ska argentino.