Melingo llega a un destino no buscado en "Oasis"

Como un "Ulises" moderno y porteño, el artista editó su nuevo disco.

Melingo editó "Oasis".

 

El músico Daniel Melingo publicó Oasis, un nuevo disco de estudio que anticipa una futura ópera y cierra la trilogía iniciada con "Linyera" y "Anda", en el que el protagonista, como una suerte de "Ulises" moderno y porteño, llega a un destino que no fue buscado, tras un camino en el que se fue cruzando con personajes de toda calaña.

“Cuando hicimos `Linyera´ lo pensamos con la idea de ir hacia delante. Es como cuando uno canta. Las notas no van hacia arriba o hacia abajo, sino que se proyectan hacia adelante”, graficó el músico en diálogo con Télam, al ser consultado sobre si esta trilogía había sido diseñada así desde su inicio, con la versión del tema de Ivo Pelay popularizado hace varias décadas atrás por Antonio Tormo.

El nuevo disco, presentado en dos caras, como si se tratara de un vinilo, no sólo cierra el ciclo de las andanzas del “linyera” que se echó a andar sin rumbo fijo en el trabajo de 2014, sino que además profundiza como ninguno de sus antecesores en el tango rebético, mezcla de la típica música ciudadana con un género propio original de Grecia, en donde el artista tiene raíces, según descubrió hace algunos años atrás.

En tal sentido, el ex Los Twist, Los Abuelos de la Nada y Lions in Love, entre otras formaciones, explicó que “la rebética, el tango, el blues, el flamenco y el fado son las cinco músicas ligadas a la resistencia” que aún persisten, e incluso destacó que el nombre de este género proviene del término “rebelde”.

La interpretación con instrumentos tradicionales de la música rebética del tango “Caminito” y la inclusión de una composición como “Está vivo”, con una orquesta típica, son la prueba de que ambos estilos dialogan sin mayores ruidos.

Sin embargo, acaso de manera inconsciente, la idea de esta obra, tanto en lo referente a lo conceptual como a su ligazón con la música griega, tiene su origen en un viejo éxito de Los Twist, según contó Melingo a esta agencia.

“Hubo un sueño disparador. En la época de Los Twist soñé con una melodía y al despertarme la pasé al piano. Se la mostré a Pipo, le pusimos letra y terminó siendo `La Cueva de Alí Babá´”, explicó el artista, quien de esta manera no sólo tendió un puente con el hecho de que el “linyera” también inicia su andar tras una revelación que tiene en un sueño, sino con la cuestión estilística.

Melingo - Navegantes (feat Felix Melingo Torre)

En este punto, el carácter profético de aquella visión onírica en la década de los `80 también tiene su réplica en la resignificación que toma, en tiempos de cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus, el título de “Oasis”, calificativo que bien podría tomar la música en estos días, y la canción “Soy un virus”, surgida a partir de un texto de Enrique Symms, quien además participa con su lectura.

“Es cierto que a veces los artistas tienen ese tipo de conexión. Tengo muchos amigos creadores, como Charly García, Andrés Calamaro, Fito Páez, que tienen esa especie de visiones. Cuando la información baja, baja”, consideró el artista que en los `80 se destacó como miembro de Los Twist, Los Abuelos de la Nada y la banda con la que se lanzó como solista el propio Charly.

Invitados

“Oasis” cuenta también con la participación de viejos compañeros de ruta como Calamaro, Miguel Zavaleta, Vinicio Capossela y Fernando Noy, entre otros, quienes encarnan a los estrafalarios personajes con los que se cruza el “linyera”, en historias que son narradas bajo sonoridades que recrean un estado onírico.

En este punto, no sólo resulta clave la versátil banda integrada Muhammad Habbibi, en guitarra y bouzouki; Juan Ravioli, en bajo; Gómez Casa, en batería y samplers; Matías Rubino, en bandoneón; Pato Cotella, en contrabajo; Baltasar Comotto, en guitarra; y Patán Vidal, en piano; sino también la intervención de sonidos electrónicos a cargo de Oliverio Sofía.

Todos estos elementos confluyen para que “Oasis” opere como un digno cierre de una historia que reúne todos los elementos que atraviesan a la tragedia griega y, también, a la poesía ciudadana, con amores, traiciones, búsquedas, muertes y resurrecciones.

De allí a trazar paralelos entre el periplo físico y espiritual del linyera y el personaje central del poema homérico "La Odisea" hay un sólo y obvio paso.

Este personaje del linyera me permitió sacar todo mi histrionismo. En realidad, la idea apareció cuando empecé a actuar en países en donde no hablaban castellano. Como no entendían el idioma, empecé a comunicar también con el cuerpo Este personaje del linyera me permitió sacar todo mi histrionismo. En realidad, la idea apareció cuando empecé a actuar en países en donde no hablaban castellano. Como no entendían el idioma, empecé a comunicar también con el cuerpo

Precisamente, esas mismas características hacen que no sorprenda que este disco apenas sea un resumen de una futura ópera, que permitirá poner en escena un recorrido en donde Melingo podrá continuar con sus performáticas interpretaciones.

“Este personaje del linyera me permitió sacar todo mi histrionismo. En realidad, la idea apareció cuando empecé a actuar en países en donde no hablaban castellano. Como no entendían el idioma, empecé a comunicar también con el cuerpo”, recordó el músico.

En tanto, el artista se prepara para el gran desafío de estos tiempos que es presentar una obra con un argumento, que requiere una especial atención, una escucha completa y respetar el orden de las canciones tal como fue diseñado.

“Soy consciente que hoy la gente no escucha discos enteros. Yo ya no hablo de discos, incluso, sino que uso la palabra álbum. En `Oasis` tuvimos en cuenta eso, por eso, por ejemplo, los temas no superan los tres o cuatro minutos o empiezan con el estribillo, obviando pasajes musicales o introducciones muy largas”, reconoció.