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Serú Girán en clave tanguera

Juan Hermida recrea al notable grupo porque “fue una banda de rock que tocó tango”

El guitarrista, compositor y director Julián Hermida no renunció a su raigambre tanguera sino que a partir de ella escribió y dirigió una versión orquestal de homenaje a los 40 años del primer disco del grupo rockero Serú Girán porque, aseguró, "Serú Girán es una banda de rock que toca tango porque se forjó en la ciudad del tango".
"Tanto Charly (García) como (Luis Alberto) Spinetta y tantos otros hicieron tango aunque parezca extraño, tan extraño como llamarlo rock. Para mí ellos fueron el famoso tango nuevo con otras formas que los tangueros se quedaron esperando, al menos de la boca para afuera", postuló Hermida durante una entrevista con Télam.
Para fundamentar semejante afirmación el músico, que desde 2008 es el director musical de Esquina Homero Manzi, sostuvo que "para mí el tango es la música de lo que pasa en Buenos Aires".
Y con ese espíritu dio forma a "Los 40 de Serú", que acaba de ser subido a las plataformas y que refuerza y multiplica la experiencia mostrada en agosto pasado en el marco del Festival y Mundial de Tango BA.
El repertorio, interpretado por una orquesta de 22 músicos, suma las voces de cantantes invitados para asumir "Seminare" y "Canción de Alicia en el país" (ambas por Cóndor Sbarbati), "Cinema verité" y "Peperina" (las dos en la voz de Alicia Vignola), "Desarma y sangra" (Manuel Moretti), "A los jóvenes de ayer (Victoria Di Raimondo) y "Viernes 3 AM" (Walter "Chino" Laborde).
Además, Di Raimondo y Laborde entonan a dúo "Eiti Leda" y "No llores por mí Argentina", en este último caso agregando el piano de Pablo Estigarribia.
La formación reúne los violines de César Rago, Sebastián Prusak, Cecilia García, Rodrigo Beraldi, Pedro Pablo Pedroso, Octavio Bianchi Godoy, Myrian Gandarillas, Christine Breves, Emanuel Teper, Tamara Zakour, Tito Gómez, Javier Kase, Carlos Morbidoni; las violas de Rubén Jurado, Nacho Gobbi, Gustavo Barahona y Esteban Fioroni; los cellos de Benjamín Báez, Karmen Rencar y Bruno Bragato; los contrabajos de Emilio Longo y Cristian Basto y el bandoneón de Santiago Polimeni.
-¿Cómo aparece este tributo a Serú Girán en su horizonte?
-Lo que me pasa con Seru Girán son un montón de cosas, pero fundamentalmente me hizo reencontrar con una música tan genuina y cotidiana para mí como es el tango.
-¿Y cómo decidió ese tipo de tratamiento?
-La música de Serú Girán nunca se tocó mejor de lo que la tocaron ellos, pero jamás había sido pensada, escrita y arreglada de este modo. Y aunque fue complejo de llevar a la orquesta para que no suene opa, creo que hicimos un gran trabajo a partir de una materia prima tan importante como compleja.
-¿Intentó convocar a algunos de los ex miembros del grupo?
-Traté de comunicarme con Pedro Aznar por mail y con la mujer de David Lebón, pero se ve que no les interesó. Y ese desinterés que entiendo perfectamente me alertó sobre la necesidad de no seguir buscando por el lado de los rockeros de esa generación para cantar las canciones de Serú Girán sino que aparecieron los grandes aportes del Cóndor y de Manuel.
-¿Cómo aparecen las voces tangueras de Vignola, Di Raimondo y Laborde?
-Se trata de cantantes de tango hiper rockeros que es lo que necesitaba. Los que cantan tango y nada más empobrecen la cosa porque frasean o impostan, pero la condición era que tampoco se hicieran los rockeros.