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Un disparo en la oscuridad: investigan si un vecino mató a un policía al confundirlo con ladrones

El efectivo recibió un disparo dentro de una vivienda a la que habría acudido tras un alerta por robo. El dueño de la casa aseguró que lo confundió con uno de los intrusos y recuperó la libertad tras cambiar la imputación a exceso en legítima defensa. La muerte generó conmoción en la fuerza y motivó tres días de duelo provincial

 

La tranquilidad habitual de barrio Villa Belgrano se quebró en cuestión de segundos. Un disparo dentro de una vivienda de calle Néper al 5900 terminó con la vida del suboficial Luis Alejandro “Bicho” Azábal, un efectivo de la Policía de Córdoba con más de dos décadas de servicio.

El tiro fue efectuado por el morador de la casa, Paolo Zambelli, quien inicialmente fue detenido, pero recuperó la libertad horas después cuando la fiscalía modificó la imputación y encuadró el caso como homicidio en exceso de legítima defensa.

La investigación intenta reconstruir una secuencia breve y confusa ocurrida durante la madrugada en uno de los barrios residenciales del noroeste de la capital cordobesa.

Según los primeros datos de la causa, todo comenzó cuando en la vivienda se produjo una situación que el propietario interpretó como un intento de robo. De acuerdo con la versión que Zambelli transmitió a su defensa, al menos dos personas habrían ingresado a la casa mientras su esposa se encontraba allí.

En ese contexto, el hombre tomó un arma de fuego y efectuó un disparo. El balazo impactó en Azábal, quien se encontraba en el lugar y fue confundido con uno de los presuntos intrusos, según los primeros relatos.

El suboficial fue trasladado de urgencia al Sanatorio Allende, pero murió poco después. El disparo habría ingresado por encima del chaleco antibalas, a la altura de la clavícula.

La noticia se propagó rápidamente dentro de la fuerza y generó conmoción entre sus compañeros.

Tras el episodio, Zambelli, de 39 años, fue detenido por orden del fiscal Víctor Chiapero, imputado inicialmente por homicidio agravado y tenencia ilegal de arma de guerra. Durante los procedimientos en la vivienda los investigadores secuestraron tres armas de fuego: dos pistolas y una escopeta, entre ellas una Glock calibre 9 milímetros que sería la utilizada en el disparo fatal.

Con el avance de las primeras medidas investigativas, la fiscalía resolvió modificar la calificación legal. La imputación pasó a ser homicidio en exceso de legítima defensa, lo que permitió la liberación del acusado mientras continúa el proceso judicial.

La abogada defensora del hombre, Mónica Picco, explicó a Puntal que el disparo ocurrió en medio de una situación de extrema tensión dentro de la vivienda.

La letrada indicó “solicitamos el cambio de calificación porque entendemos que se trata de una legítima defensa privilegiada. La intención de mi cliente nunca fue matar a un policía, sino defenderse de personas que estaban asaltando su vivienda”, afirmó.

Zambelli nunca supo que estaba frente a un policía, “él no sabía que era un policía. Pensaba que era uno de los ladrones”, sostuvo la letrada.

Según el relato que el propio Zambelli le transmitió, Picco aseguró que dos hombres habrían ingresado al domicilio y reducido a la pareja mientras exigían dinero. “Entraron a robarles. A la esposa de mi cliente la tomaron del cuello y la amenazaron con un cuchillo. Les pedían dinero constantemente. Fue una situación de extrema tensión”, describió.

De acuerdo con esa reconstrucción, el hombre logró subir a la planta alta de la vivienda y tomar un arma. Al descender nuevamente, en medio de la oscuridad y la confusión del momento, efectuó el disparo que terminó impactando en el suboficial.

La defensa también sostiene que el efectivo habría ingresado al domicilio sin que el propietario advirtiera su presencia.“El policía ingresa saltando la reja del domicilio y no se anuncia como personal policial, por lo que mi cliente creyó que se trataba de uno de los delincuentes”, concluyó la abogada.

La investigación deberá determinar ahora si esa hipótesis se sostiene con las pericias y testimonios reunidos en la causa.

La muerte de Azábal provocó una fuerte repercusión dentro de la Policía de Córdoba. El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, expresó su pesar por la pérdida del efectivo.

“Con profunda consternación me toca despedir al suboficial principal Luis Alejandro Azábal, quien perdió la vida cumpliendo con su deber mientras trabajaba para proteger a los cordobeses”, señaló en rueda de prensa.

Ante la gravedad del hecho, el gobernador Martín Llaryora decretó tres días de duelo provincial por la muerte del efectivo. Durante ese período las banderas permanecen izadas a media asta en los edificios públicos, sin iluminación ornamental y el Estado rinde honores institucionales al policía fallecido en cumplimiento del deber. A través de la red social X, el mandatario provincial envió sus condolencias “a la familia, amigos y compañeros del suboficial principal Luis Alejandro Azábal”. “Su partida nos conmueve profundamente. Cada día, hombres y mujeres de nuestra Policía arriesgan su vida con valentía para cuidar a los cordobeses y sostener la paz social”, agregó.

Villa Belgrano es uno de los sectores residenciales más tranquilos del noroeste de la ciudad. Sus calles arboladas y las casas de baja densidad suelen estar asociadas a un ritmo cotidiano calmo.

Por eso, el despliegue policial y las sirenas durante la madrugada sorprendieron a los vecinos y dejaron un barrio en silencio, mientras la investigación intenta responder la pregunta central del caso: cómo una situación doméstica terminó con la muerte de un policía y un vecino imputado por exceso en legítima defensa.