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Un jardín rodante donde juegos y aprendizaje van de la mano

Dos profesionales; Natalí Nolt profesora de educación especial y Aldana Canigiani docente de nivel inicial emprenden en salud y educación. Ofrecen un espacio con propuestas pedagógicas, lúdicas e integradoras

Aldana Canigiani docente de nivel inicial y Natalí Nolt profesora de educación especial. 

 

Ambas lograron completar su carrera de grado luego de la pandemia (2022), Natalí Nolt (NN) es profesora de educación especial, comenzó trabajando como docente de apoyo a la inclusión en la misma institución donde Aldana trabajaba como auxiliar. Allí comenzó el vínculo. Aldana Canigiani (AC) docente de nivel inicial, actualmente estudiando la Licenciatura, comenzó a realizar sus primeros pasos en Salita de Cuatro y asegura que fue cuando con Natalí surgió “esto de compartir amistad y amor por la profesión”. Juntas recibieron a Salud & Ciencia para hablar de su emprendimiento.

¿Por qué deciden emprende de esta manera?

NN: Desde mi punto de vista fue al plantearnos la importancia de acompañar a las infancias en todo su recorrido, desde que nacen y hasta los cinco años que dejan en el jardín. Pero no solamente a la infancia, sino a los padres que tienen un rol muy importante en ese acompañar. Nos preguntamos cómo podemos ayudar desde nuestro lugar, desde nuestro conocimiento y el amor que tenemos en esto de acompañar y poder ayudar a esos niños a que crezcan desarrollando sus mayores potencialidades y pensando en un futuro. Vemos algo muy lindo que es cómo se van a complementar nuestras dos profesiones, ya lo vimos dentro del jardín y dentro de los procesos de inclusión, pero pensándolo en un proyecto creo que también va a ser muy rico, nos vamos a poder acompañar mutuamente, aprender una a la par de otra y aprenden los chicos también.

¿Cómo surge este proyecto, cómo empezaron a pensar en hacer algo?

AC: Ya desde el año pasado habíamos empezado a charlar en la idea de emprender, emprender juntas, emprender por separado, con muchos miedos, incertidumbres, como le pasa a muchos de quienes quieren emprender. Teníamos una idea tirada de medio el aire y este año se nos prendió la lamparita, y dijimos, ¿por qué no nos tiramos a la pileta exactamente con lo que estamos haciendo, de lo que trabajamos, de lo que nos formamos? Y así surgió.

NN: A mí personalmente me pasó que el trabajo de docente, de apoyo en inclusión, es bastante complejo, es complicado el trabajar con mutuales, el tema de los pagos. Quería salir un poco de eso y hablando con mi familia me tiraron la idea, fue mi hermana, así que le mandamos un saludo a La Pampa. Ella nos tiró la idea y empezamos a informarnos, a investigar. El Jardín Rodante no era muy conocido para nosotras y empezamos a meter esa idea al proyecto.

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¿Qué es un Jardín Rodante?

NN: La idea de Jardín Rodante es poder ofrecer un espacio donde se presentan proyectos pedagógicos, lúdicos y se acompaña al niño en todos sus ámbitos, no solamente en hacer juegos, sino que se van a hacer actividades en música, en arte, vinculadas a la psicomotricidad, trabajando todas las ramas importantes para su crecimiento. Pensando siempre el juego y el aprendizaje como dos cosas que van de la mano y lo que tiene de novedoso es que nosotras no vamos a contar con un espacio físico, sino que se reúnen familias, entre tres y seis chicos, de uno a tres años, y dentro de esa familia se van a determinar los espacios, y el espacio puede ser un día tu casa, otro encuentro mi casa, y así vamos rotando dentro de las familias que formaron el grupo.

AC: Les da la posibilidad a las familias de estar presentes también, de poder participar. Eso nos pareció muy interesante hoy en día, para que las familias vean cómo los niños se desarrollan en otro ambiente que no sea el núcleo familiar, cómo se trabaja y desde qué punto se trabaja, para poder ir apoyándonos y acompañándonos.

¿Puede haber múltiples jardines?

NN: La idea es que los padres se formen en grupos, y de acuerdo a ese grupo específico es que nosotros vamos a pensar y planificar qué se va a trabajar. No es trata de un solo grupo multitudinario, sino que los padres, en base a cómo se conocen, en base a compartir un mismo barrio, se van agrupando. Esto en otros lugares se aplica mucho y vimos que acá en Río Cuarto hubo una sola experiencia en un momento. Nuestra intención es trabajar mucho por barrios, rotar de acuerdo a esas zonas, no es todos los días de la semana, son algunos días por un tiempo de dos horas, en donde el niño puede asistir una, dos, tres veces a la semana.

¿Recomiendan que las familias sean conocidas entre sí?

NN: Sí, por el hecho de que sea un espacio seguro y de tranquilidad para los padres que están dejando a los chicos, y también para que sea un espacio conocido entre el grupo.

¿Cómo imaginan la dinámica de estos encuentros?

AC: Algo importante es que nosotras vamos a llevar las propuestas, las familias solamente nos prestan el espacio físico y nosotros somos quienes llevamos esas propuestas detalladas por días.

¿Cómo es que una familia puede empezar a pensar en que este servicio es necesario?

AC: Es importante pensarlo como un espacio de crianza, nosotros cuando describimos el proyecto, fue plantearlo como un espacio de compartir, tanto los niños entre sí como las familias, porque las mamás o los papás se van a juntar en ese momento y van a poder ver de cerca cómo es el acompañamiento al niño, cómo es el apoyo, cómo interactuar con ellos, la importancia de mirarlos. Será un espacio de para que los padres puedan intercambiar sus ideas y que logren un mejor acompañamiento del crecimiento de los niños en su integridad.

NN: Será también un vínculo directo que tengamos el niño, la familia y nosotras, muy directo y cotidiano.

¿En qué estado está el emprendimiento?

NN: Estamos en promoción, lo estamos lanzando, ya estamos haciendo difusión en la red social Instagram [@jardinmanitoscreativas] y ahora estamos por lanzarlo a través de código QR en pañaleras, en los barrios, plazas y demás. Dependemos 100% de la difusión, por eso agradecemos este espacio también.

Las dos se recibieron después de la pandemia, ¿qué perciben en los niños con los que trabajan que fue uno de los grupos que más sufrieron el aislamiento?

AC: Este año arrancaron el jardín niños que fueron nacidos en la pandemia y se nota mucho en la motricidad, en no salir a la plaza, el miedo de los papás todo el tiempo sobreprotegiendo, algo que es normal, porque fue un tiempo donde ellos nacieron en medio de mucha incertidumbre. También noto en los niños que ya han ingresado a primer grado, el uso y abuso de las tecnologías que les quitó muchas cosas, como no saber hamacarse, como no saber tirarse por un tobogán, por el tener miedo a subir una escalera y tirarte por el tobogán. Algo normal como que jueguen con un amiguito, y que en el tiempo de pandemia no lo lograron, lo redujeron. Se ven muchas falencias y parece un volver a empezar. Cuando ingresaron estos niños a la institución educativa este año se notó mucho que son niños muy dependientes de sus papás, hace un mes que estamos en adaptación y aún cuesta, por eso este espacio que proponemos será una oportunidad para que los padres puedan aprender a la par de ellos, a cómo acompañarlos.

NN: Cambiaron mucho las interacciones entre ellos y con los adultos, con el mundo en general, son niños que conocen a través de una pantalla, nosotros apuntamos a conocer a partir de la exploración y a partir del juego, del contacto y de la vivencia, por eso proponemos este, y apuntamos a eso.

Por Fernanda Bireni