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Ana Dodorico y un año para despegar

La arquera formada en Universidad tuvo un 2021 repleto de nuevas experiencias. Se fue de la ciudad para jugar en Geba, equipo con el que llegó a semifinales y fue convocada a la selección juvenil para disputar el Mundial

Dodorico cerró el año ganando el Deportes Río Cuarto de plata en hockey.

Foto: Matías Tambone

 

Dodorico y sus dos camisetas, la de la selección y la de Universidad Nacional.

Foto Matías Tambone

 

Para Ana Dodorico, el almanaque del año 2021 no pasará al olvido como uno más. La arquera riocuartense vivió muchas cosas. Con 20 años, se fue a vivir a Buenos Aires para estar más cerca de su sueño de jugar en el seleccionado juvenil de hockey sobre césped. Para eso, dejó atrás a su querido Universidad para vestir los colores de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. En esos meses, fue convocada al Panamericano y al Mundial Junior, pero el coronavirus le jugó una mala pasada en ambos torneos. Con su nuevo club llegó a las semifinales del Metropolitano y ganó el Nacional de Selecciones representando a Buenos Aires. En el cierre, se llevó el Deportes Río Cuarto de plata. De todo eso y algo más dialogó con Puntal y habló de lo que vendrá.

-¿Qué balance hace del 2021?

-La verdad es que fue un año muy difícil, ya que tuve que partir para Buenos Aires y dejé acá a mi familia y a las chicas del club, que son parte de esa familia. Pero, más allá de esas dificultades, creo que fue súper positivo, en el que aprendí mucho.

-¿Con qué se encontró en Geba?

-Me llevé una linda sorpresa. Me pude integrar muy bien con el grupo. Las chicas son muy buenas personas. Encontré un equipo muy profesional a la hora de entrenar y de competir. La mayoría de las jugadoras de Buenos Aires son muy talentosas. Tenemos un gran grupo humano y eso se notó en el juego también.

-¿Cómo fue el salto de Universidad en la Federación Cordobesa a Geba en la Liga Metropolitana? ¿En qué cuestiones notó diferencias?

-Yo pienso que la principal diferencia está, básicamente, en que las jugadoras de Buenos Aires desde que son chiquitas juegan en un nivel muy alto y lo hacen en cancha de agua. Ese es un aspecto muy importante a la hora de hacer la comparación. Supongo que esa es la diferencia más importante, porque considero que, si nosotras jugando acá en Córdoba tuviéramos esas posibilidades, seríamos el triple de jugadoras de las que somos hoy en día.

-¿Cuánto le llevó adaptarse al juego y superar esa falta de entrenamientos en la cancha de agua?

-Me costó. Creo que podría estar un poco mejor de lo que estoy hoy. Pero partido a partido fui mejorando y me fui acostumbrando. En eso me ayudó mucho el entrenar con la selección junior. Eso te da un roce y un plus más importantes aún que entrenar con mis compañeras en Geba. A partir de eso me fui adaptando y hoy estoy más cerca de estar un 100% adaptada.

-¿Qué cosas cambian para la arquera de la cancha de arena a la de agua?

-Para la jugadora de campo los cambios son más importantes, pero para la arquera los cambios que yo noto son consecuencia de las demás chicas. Por ejemplo, en cancha de agua las jugadoras pegan mucho más fuerte y la bocha se despide mucho más rápido. En esas cosas yo veo las diferencias. Quizás no las noto tanto a la hora de hacer los movimientos y demás.

-Hablando durante el año, comentó que una de las cuestiones que más estaba trabajando era el de la movilidad, ¿cómo le va con eso?

-Tiene que ver con mi estatura. Al ser muy alta, pierdo movilidad. Por suerte lo hemos podido trabajar bien y con el paso de los entrenamientos siento que voy mejorando.

-¿Cómo fue el año con Geba desde lo deportivo?

-Fue un año súper positivo. Si bien fui una de las jugadoras nuevas, por lo que me dijeron, no fui la única. Tengo entendido que el recambio fue muy importante. Algo así como 13 jugadoras del plantel de primera división ya no están más. Algunas se fueron a jugar afuera, otras ya no están en la actividad o se pasaron a la línea B del club. Por todo eso, somos un grupo demasiado joven y creo que el haber llegado a semifinales del Metropolitano fue muy bueno. Además, la terminamos perdiendo en el último segundo. Creo que debido a la cantidad de buenas jugadoras jóvenes que tiene el equipo, tenemos mucho material para seguir creciendo.

-¿Cómo ve ahora lo que sucedió con la selección?

-La verdad es que me lo tomé con tranquilidad. Obviamente en el momento fue muy duro. Pero, sorpresivamente –creo que me hizo muy bien irme a vivir a Buenos Aires-, me lo tomé con mucha madurez y positivismo. Antes por ahí no era tan optimista. Cuando pasó lo del Panamericano, estaba segura de que alguna solución iba a haber, que se iba a resolver e íbamos a jugar el Mundial. Después vino lo del Mundial, que fue un shock para nosotras, por cómo nos enteramos ahí en Turquía antes de hacer la última escala hacia Sudáfrica. Fue muy triste, pero eso nos duró cinco minutos, porque rápidamente estábamos arriba de nuevo, siendo positivas y afrontando la situación. Creo que lo del Panamericano fue un poco más fuerte para nosotras.

-¿Qué les han comentado sobre la posibilidad de reprogramar el Mundial? ¿Qué pasaría con el límite de edad?

-Por suerte, lo que nos han dicho es que el Mundial se haría en abril. La buena noticia para la mayoría de nosotras es que van a mantener las categorías, así que vamos a poder estar.

-¿Qué cosas saca como positivas de este primer año con la selección?

-Creo que lo positivo es que aprendés constantemente. Crecí mucho en el aspecto físico, eso también lo noté. Pero yo con lo que más me quedo es con el grupo humano que formamos. Me he hecho de una cantidad de amigas increíbles. Después aprendí muchísmas cosas de las correcciones técnicas que me han hecho, desde el córner corto hasta el despeje.

-¿Pudo entrenar con el seleccionado mayor?

-La verdad es que no. Estuve tres veces muy cerca. Me llamaron y por distintos motivos no pude ir. Se ve que estaba destinado a que este año no tenía que pasar. Pero esperamos que en algún momento se pueda dar.

-Hablando de Las Leonas, ¿cómo es su relación con Valentina Raposo?

-Es una de mis grandes amigas. Es más, compartimos habitación. Justo cuando ella llegó de Tokio nos fuimos para Chile, así que estaba todo muy a flor de piel. Compartir tiempo con ella es hermoso y obvio que sacamos un plus al tenerla en el equipo. Tiene una tranquilidad para jugar que llama la atención.

-¿Qué se viene para el 2022?

-La posibilidad del Mundial, que sigue en pie, y también, dependiendo de eso, va a haber una citación de algunas Juniors a entrenar con Las Leonas. Entonces voy a apuntar a ver si eso se da y, si no se da, tengo también a Geba, que con el equipo intentaremos hacer un muy buen año.